Fernando Arretxe celebra su segunda txapela manomanista conseguida ante Elkoro en 1997
AmpliarAmpliar
Fernando Arretxe celebra su segunda txapela manomanista conseguida ante Elkoro en 1997

CerrarCerrar

El resplandor de Arretxe

El de Valcarlos se convirtió en el sexto campeón navarro al vencer en las finales manomanistas de 1994 y 1997

Iñaki Urbina

Publicado el 23/05/2022 a las 06:00

El progresivo abandono de Julián Retegui de la elite pelotazale, lejos de iniciar una crisis en la mano navarra, provocó un cambio de aires. Pelotaris como Fernando Arretxe (Valcarlos, 19 de agosto de 1961), que sirvieron de nexo entre la generación de Retegui II, Galarza III o Tolosa y la que encabezarían más tarde Beloki y Eugi, supieron aprovechar la ausencia manomanista del ‘Mago de Erasun’ para reclamar su cuota de protagonismo en lo más alto del escalafón. Una década, la de los novena, en la que hubo hasta cinco campeones diferentes. Todos ellos navarros.

Arretxe, a pesar de quedar ensombrecido por la calidad de sus antecesores y sus sucesores, acaparó, en su madurez deportiva, un palmarés inmejorable que le convirtió en el segundo pelotari en la historia de la mano profesional en conquistar la tríada del circuito.

Tras la retirada de Retegui II de la competición reina, se materializó una renovación del formato del Manomanista donde el campeón dejaba de tener garantizado un puesto en la final del año siguiente. En 1994, los promotores apostaron por un sistema de liguilla que terminó por castigar las manos de un Fernando Arretxe que alcanzaría su primera final.

Fernando Arretxe
AmpliarAmpliar
Fernando Arretxe
Fernando Arretxe

CerrarCerrar

Al de Valcarlos se le abrió el callo de su mano derecha y la final fue aplazada. En ese tiempo, Errandonea, su rival, también se lastimó la mano y la final acabó jugándose en el mes de agosto en Vitoria, en plenas fiestas de La Blanca. Arretxe se impuso por 22-12. Dos años más tarde alcanzaría de nuevo la final ante Eugi, pero no fue hasta el curso siguiente cuando, a sus 35 años, lograra su segunda txapela en combate singular al vencer a Elkoro por 22-18.

Esta anomalía reglamentaria no volvería a repetirse en 1999. Arretxe perdió entonces la batalla por retrasar una semana más la final ante Beloki en el Atano III a causa de una lesión en uno de sus dedos. Aquella fue la última final de uno de los manistas más longevos en optar al trono manomanista. De hecho, es el único que puede presumir de haber estado entre los cuatro mejores del campeonato en todas las ediciones desde 1992 hasta 2000.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora