Montaña
Murolas y Barrio, listos para iniciar la escalada por las laderas del Makalu nepalí
La pareja pamplonesa completa la aproximación al ‘ochomil’ de 8.463m y se prepara para culminar su aclimatación e iniciar los trabajos en altura en la montaña del Himalaya


Publicado el 01/05/2025 a las 17:39
Han pasado casi dos semanas desde que iniciaron la marcha de aproximación al Makalu después de volar a Lukla el pasado día 17, pero Uxue Murolas Aguerri e Ignacio Barrio Fernández han aprovechado bien el tiempo.
La pareja pamplonesa ya se encuentra en el campo base del ochomil nepalí (8.463 metros) desde este pasado martes. Su ‘casa’ y refugio en las próximas semanas que han situado en una cota cercana a los 5.700 metros y en la que ya descansan y se preparan para iniciar los ascensos por las laderas de la montaña y las labores de colocación de los campos de altura necesarios para su intento final por alcanzar esta cumbre del Himalaya.
“Descansaremos unos días y para arriba”, confirmaba Barrio nada más alcanzar el base. “Todo ha ido bien y estamos con ganas”, añadía, tras reconocer que los días de marcha previos, en los que han aprovechado para aclimatar con un ascenso al Meru Peak (6.461m) y el paso por el campo base del Bartuntse a 5.300 metros y un par de collados a 6.000 metros, ha ido algo más rápido de lo previsto.


UNA EXIGENTE MARCHA DE APROXIMACIÓN
“Todo ha ido muy bien pese a sufrir algunas pequeñas miserias de la aclimatación en forma de catarro”, apuntaba e ldeportista pamplonés de 48 años. “El trekking es precioso, por zonas poco concurridas, pero bastante duro físicamente. Al final se duerme muy poco y se come muy mal así que el cuerpo va poco a poco a menos. Además, la jornada final fue muy dura. Por una morrena muy inestable, recién nevada. Así que ahora toca recuperarnos un poco”, añadía.
La pareja navarra -que han compartido cumbres ya en el Manaslu (8.163m) y el Lhotse (8.516m), además de en otras cordilleras como Pamir, Alpes y Pirineos- planeaba instalar dos campos de altura para su primer intento en esta remota montaña del Himalaya. El último de ellos preveían montarlo a 7.400m (C-III), desde donde partirían a cumbre de esta pirámide rocosa en la primera quincena de mayo afrontando una exigente jornada donde deberían superar un desnivel de 1.000 metros de ascenso y otros tantos de descenso como mínimo.
En caso de acabar con buenas sensaciones esta expedición y sin excesivo desgaste físico y mental, los dos montañeros, tras visitar y descansar unos días el valle del Makalu, no descartan trasladarse posteriormente al Kangchenjunga. Allí podrían buscar el que sería su tercer intento a esta montaña de 8.586 metros. Aunque ése es, ahora mismo, un objetivo secundario. “Bastante exigente es el Makalu como para centrarnos ahora solo en este intento”, reconocían.
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