

La Alta Ruta, 50 años de esquí de montaña
La marcha del Club Deportivo Navarra se retomó este pasado fin de semana en Belagua
Actualizado el 10/03/2022 a las 16:54
El sueño y la ilusión por los que Carlos Iribarren había trabajado intensamente se vieron plasmados el primer domingo de marzo de 1972 en el 'I Rallye Navarro de Esquí de Montaña' que organizaba el Club Deportivo Navarra, entonces presidido por Daniel Bidaurreta y que, apenas unos meses antes (octubre de 1971), había inaugurado su refugio en Belagua. Este pasado domingo, 50 años después y en el mismo escenario, se repitieron los nervios previos en el estómago, la incertidumbre por el tiempo, el buen ambiente, la camaradería, el esfuerzo ladera arriba y el disfrute del descenso cuesta abajo Y, por supuesto tras el esfuerzo, la merecida recuperación con una comida a buen resguardo. La Alta Ruta Pyrene regresaba tras dos años de ausencia y lo hacía celebrando el medio siglo de existencia desde aquella primera experiencia.
Como aquellos 42 pioneros -“de los que sólo 8 eran de casa. Había participantes de todas las regiones peninsulares y todos alpinistas de categoría, hasta tres franceses de los que se llegan al Himalaya”, recogía entonces la revista Gure Mendiak-, los 42 participantes en esta marcha de esquí de montaña no competitiva afrontaron este pasdo fin de semana la salida con mal tiempo. Una niebla intensa les hizo ralentizar el ritmo y esquiar más agrupados de lo previsto aunque, eso sí, muy lejos de sufrir el “abominable tiempo” que azotó a los esquiadores en la cita de 1972. De hecho, entonces y además “un viento huracanado”, un alud en la cara norte del Lakora arrastró 200 metros a buena parte de los participantes y, aunque sin consecuencias graves ( “se perdieron varios esquís y bastones”), obligó a dar por concluida la prueba y volver al refugio.
En esta edición, y con Ángel Pardo retomando las labores de director de prueba, el recorrido previsto llevó a los deportistas desde La Contienda, por la Cañada, a los 2.315 metros del pico Soumcouy para, posteriormente, regresar por las pistas de la estación La Pierre Saint Martin-Arette y el collado de Pescamou de nuevo al punto de salida.
“El tiempo no fue bueno, con una niebla densa y nieve recién caída, pero readaptamos el recorrido. Lo importante es que, después de estos años, se pudo hacer y que la gente acabó muy contenta”, apuntaba Pardo, quien, con la misma filosofía con la que nació la prueba, destacaba que esta Alta Ruta se aleja del ámbito competitivo y busca ser una prueba “de encuentro entre aficionados al esquí, de disfrute de la montaña y , sobre todo, de este tesoro que tenemos, de un lugar con la especial significación que tiene Larra Belagua”.


Una vez de regreso al renovado refugio Ángel Olorón, los esquiadores degustaron una comida, comentaron la travesía y, de paso, homenajearon a Dioni Nicuesa y Montse Ochoa, dos de los fieles a esta prueba e incansables colaboradores del Deportivo Navarra.


