Los jueves, montaña

Intensas 24 horas en Gavarnie

De Bujaruelo a la pradera de Ordesa, con las escaladas al ‘Gran Diedro’ y a la ‘Céréza-Gasset-Malus’ entre medio. Iker Madoz y Alberto Fernández aprovecharon bien el día

Intensas 24 horas en Gavarnie
AmpliarAmpliar
Intensas 24 horas en GavarnieCedida
Intensas 24 horas en Gavarnie

CerrarCerrar

J.J. Imbuluzqueta

Actualizado el 18/03/2021 a las 12:10

Empezaron a caminar desde Bujaruelo el sábado a las 2.00 horas. Su objetivo, aprovechar el día antes de que llegase el mal tiempo y completar dos ascensiones: el Gran Diedro (AI 4) y la Céréza-Gasset-Malus a la norte del Pic Oriental de la Cascade (500m, M6). El navarro Iker Madoz y el guipuzcoano Alberto Fernández completaron así una interesante actividad en el circo de Gavarnie. “La primera idea era haberlas hecho entre viernes y sábado, durmiendo en el monte, pero estábamos cansados después de la primera repetición el miércoles de L’equipe, l’equipe (700m, 5+ en hielo, M7 en mixto) junto a Roger Caradach y Bru Busom. Así que decidimos dejarlo todo para el sábado, ya que el domingo ya entraba el mal tiempo”, dice el pamplonés, quien está completando su formación como guía de alta montaña y que, tras pasar por el Equipo Español de Alpinismo, es ya uno de los referentes en la nueva generación de escaladores nacionales.

Dicho y hecho. Ambos -que ya en enero de 2020 abrieron junto a Mikel Zabalza la vía Júlia (700 m, ED) al Tozal de Ripera, iniciaron la actividad hacia el puerto de Bujaruelo y el refugio de Sarradets antes de adentrarse en la primera de sus escaladas. “Es una vía un tanto expuesta porque no hay tantos puntos donde asegurarse debido a que la nieve y el hielo cubren la roca, pero no es muy complicada”, comenta Madoz, de 27 años, que sí que reconocía que el viento “sopló” fuerte en ese primer ascenso.

Tras lograrlo se desplazaron hacia la base de los Picos de las Cascada para afrontar el segundo de sus retos, una escalada en terreno mixto. “Las condiciones del hielo nos sorprendieron. Para el invierno que ha habido...”, apunta. Pero si el viento les respetó en la trepada, nada más salir de la vía, el aire les complicó mucho la bajada, ya de noche, hasta la pradera de Ordesa donde habían dejado otro coche y a la que llegaron pasadas las 2.00 horas del domingo.

No buscábamos ningún récord de tiempo ni nada por el estilo. Simplemente nos resultaba una actividad interesante y de larga duración. Un reto. Nos constó bastante así que acabamos muy contentos y satisfechos”, explica.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora