Juegos Olímpicos
El drama del accidente de Lindsay Vonn eclipsa el podio del Descenso
La leyenda del esquí alpino, que competía en la final con el cruzado roto, evacuada en helicóptero tras una grave caída


Actualizado el 08/02/2026 a las 23:31
La estadounidense Breezy Johnson, actual campeona mundial de la disciplina, ganó este domingo el oro olímpico en el Descenso de esquí alpino al imponerse en la prueba de los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia). Pero su triunfo, como el resto de la competición, quedó eclipsado por el aparatoso accidente sufrido por su compatriota, la legendaria Lindsey Vonn, y su evacuación en helicóptero.
Un abrupto final al esperado y casi milagroso regreso a las pistas de Vonn después de que, en noviembre del pasado año protagonizó un retorno a la competición inesperado, más de seis años después de su retiro en febrero de 2019. Este domingo, a sus 41 años y compitiendo apenas 10 días después de romperse el ligamento cruzado y dañarse el menisco de su rodilla izquierda, tenía el objetivo de alcanzar de nuevo la gloria olímpica. No pudo ser. El enganchón de su bastón derecho con unas de las puertas que indican el recorrido cortó de raíz su sueño con una grave caída en la final de Descenso.
Breezy, de 30 años, cubrió los 2.572 metros de la pista Tofana -con salida a 2.320 metros de altitud y un desnivel de 760- en un minuto, 36 segundos y diez centésimas, sólo cuatro menos que la alemana Emma Aicher, segunda en una prueba que la italiana Sofia Goggia -a 59 centésimas de la flamante campeonaa- capturó el bronce. Es decir alcanzando una velocidad máxima de 129,7 kilómetros por hora.
Velocidad a la que Vonn estaba también acostumbrada y preveía alcanzar cuando, con el dorsal ‘13’, inició el recorrido de 2.572 metros del Descenso olímpico entre las miradas de admiración y un foco mediático pocas veces visto anteriormente. Sin embargo, todo se torció a los pocos segundos, justo antes de afrontar un salto, al desequilibrarse por el incidente con el bastón, perder el control y acabar aterrizando de lado, dañándose precisamente la rodilla afectada unos días antes, en una fea caída.
GRITO SOBRECOGEDOR
Vonn, dueña de ocho preseas mundialistas y triple medallista olímpica con el oro en Descenso y el bronce en SuperGigante de Vancouver 2010, además del bronce en Pieonchang 2018, profirió un sobrecogedor grito de dolor tras sufrir el percance. Su expresión de sufrimiento sumió a los aficionados y a sus compañeras en un completo y estremecedor silencio.
De hecho, su compatriota Breezy Johnson, campeona mundial y ahora también olímpica, se cubrió los ojos y miró hacia otro lado mientras acudía el helicóptero que evacuó a la estadounidense al hospital Ca' Foncello, en Treviso.
En este centro Vonn fue ingresada y atendida por un equipo multidisciplinar. Por la tarde, fue sometida a una intervención quirúrgica ortopédica para estabilizar la fractura que sufrió en la pierna izquierda, tal y como indicó en un comunicado la institución médica, que emitirá un nuevo boletín informativo con el estado clínico de la esquiadora hoy al mediodía.
Vonn afrontaba a sus 41 años un reto de extraordinaria complejidad, al competir después de haber sufrido una importante lesión de rodilla recientemente. Soñaba con alcanzar otra medalla olímpica, un desafío alimentado por sus dos victorias en la Copa del Mundo esta temporada, en los descensos de St. Moritz y Altenmarkt-Zauchensee. Y eso que diez días antes de la cita olímpica se había caído en la prueba de Crans-Montana, un percance que le provocó una rotura total de ligamento cruzado de su rodilla izquierda. Cualquiera hubiera renunciado, pero no lo hizo la esquiadora de Minnesota.
Con la rodilla izquierda seriamente deteriorada y la derecha de titanio, debido a las lesiones que la empujaron a la retirada en 2019, Vonn se lanzó a por un imposible. “Mi sueño olímpico no ha acabado”, aseguró incluso antes de conocer el alcance exacto. La expectación era máxima. ¿Podría ser competitiva la campeona olímpica en Vancouver 2010? Pocos dudaban del espíritu competitivo de una de las deportistas más mediáticas de los últimos tiempos.
La esquiadora, Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019, tenía entre ceja y ceja el ambicioso objetivo de convertirse en la medallista olímpica de esquí alpino de mayor edad. Pero la pista de Olympia delle Tofane, tan bella e icónica como peligrosa, tenía otros planes. Vonn no pudo finalizar. No era el epílogo que merecía una legendaria carrera deportiva, definitivamente truncada por otra grave lesión de rodilla.