Muay Thai
Ion Fernández se queda con el título mundial de su hermano Mikel
El pequeño se proclamó campeón del mundo WPMF, en el Navarra Arena, cinturón que el mayor dejó vacante para que él lo peleara


Actualizado el 19/10/2025 a las 21:02
La velada de la noche del sábado 18 de octubre al domingo por la noche en el Navarra Arena dejó un poso de tristeza en los hermanos Fernández. El éxito no pudo ser completo pese a que el menor, Ion, se hizo con el título de campeón del mundo WPMF de 55 kilos, que en junio logró Mikel, el mayor, en el Anaitasuna. Sin embargo, este no resultó ganador de un título que por primera vez se disputó fuera de Tailandia. El cinturón del estadio Omnoi de Bangkok se lo quedó el tailandés Paeyin Sor Boonmeerit.
Con ese balance cerraron los Fernández la velada de Muay Thai que tuvo lugar en el Navarra Arena, organizada por la promotora Academy_fl. Los dos, que entrenan en Tailandia, agradecieron el apoyo de una grada volcada con los luchadores navarros que compitieron en el plato fuerte de la velada. El tercero, Álex Torreguitart, se proclamó campeón de España ante Marcelino González.
La conexión que han labrado los dos hermanos Fernández se muestra en cada uno de los detalles que marcan su relación. El mayor, Mikel, se marchó a Tailandia hace 13 años. Hace tres, el pequeño Ion se unió a él. “Mi vida cambió en ese momento”, aseguró Mikel.
En la velada peleó primero el menor. Mientras Gustavo Luna le colocó los vendajes (gasas y esparadrapo) en el vestuario, el mayor no dejó de estar a su lado. El menor saltó el primero al ring. Tapado con una máscara blanca, acudió a la zona de la grada en la que se encontraban sus amigos. Colocaron una pancarta en la que se leyó: “Como los leones”. Le tocó la esquina roja. Su pelea comenzó a las 00.54 horas y tuvo que disputar los cinco asaltos, de tres minutos cada uno, ante Sriwichai Sor Boonmerit. Los ánimos desde la grada arrecieron en los dos últimos rounds.
La decisión del ganador estuvo en los tres jueces. Dos se decantaron por el pamplonés, de 25 años, por lo que el título mundial fue para Ion. Recogió su cinturón, saludó y tuvo que ser atendido por las asistencias tras dos cortes en la ceja izquierda.
La pelea del mayor se retrasó unos minutos. Mikel comenzó su pelea a las 1.43 horas. Salió del vestuario acompañado del tema Cicatrices del dúo de rap Natos y Waor. El chantreano, de 34 años, se enfrentó al luchador tailandés que ya ha ostentado el título que se puso en juego, el Omnoi de Bangkok de 55 kilos. El combate contra Paeyin Sor Boonmeerit también se prolongó durante los cinco asaltos. Ion, el pequeño, pudo acompañar a su hermano al final del cuarto y en el quinto con un aparatoso apósito en su ceja. Sus palabras alentaron al mayor hasta las 2.07 horas, cuando terminó la pelea.
De nuevo los jueces tuvieron el título en su decisión. En este caso, se decantaron por unanimidad por el tailandés. Mikel, entre enfadado y triste, acudió a los vestuarios, acompañado de su equipo y, por supuesto, de su hermano. “Fue maravilloso y emocionante ver cómo nos quiere y protege Pamplona. Lo más importante es lo que despertamos en la gente”, indicó.


Torreguitart: “Estoy muy cansado pero feliz”
El plato fuerte de la velada del Navarra Arena que contó con catorce combates se vivió a partir de las 00.16 horas cuando Alex Toreguitart salió para luchar por el campeonato de España. Las peleas de Muay Thai centraron la atencion de la grada con casi 1.500 personas ya que en ellas participaron los tres navarros. Torreguitart, de 22 años y que contó con Marco Antonio Ruiz Calle como ayudante de esquina, le arrebató el título de campeón de España al aragonés Marcelino González, que hasta la velada del sábado era el que ostentaba el cinturón. El luchador de Funes, con padres de la Txantrea, también tuvo que llevar su combate al quinto asalto. Los jueces le dieron como vencedor por unanimidad. “Estoy reventado. La verdad es que estoy muy cansado y muy feliz de haber podido conseguir este título delante de mi gente, de mi familia, muy, muy contento”, confesó tras la pelea. Consultado por si esperaba un combate hasta el quinto asalto, contestó: “No sabía mucho que esperar. Sabía que era un rival con mucha experiencia. Al final al ser tan largo se me ha complicado un poco pero me siento muy contento”. Sitúa la clave de la pelea “en la presión”. “Estar todo el combate pegándole en el cuerpo, en las piernas. Creo que ahí se podía resolver el combate”,añadió. Álex Torreguitart, que ha vivido los últimos cuatro años en Pamplona por estudios y trabajo, comenzó a practicar Muay Thai hace nueve años. “Un amigo me dijo que probara y hasta hoy”, apuntó. Tal es la manera en la que le enganchó que lleva seis o siete meses viviendo en Tailandia como los hermanos Fernández. Una vez terminó el sábado su pelea y saludó a sus conocidos, no se perdió ni un detalle de los combates que protagonizaron Ion y Mikel.
