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Joxean Etxeberria: "Si no hiciera esta apuesta, estoy seguro de que sería menos feliz"
El próximo sábado Joxean Etxeberria se enfrenta a Jokin Urretabizkaia, Basozabal, a tres troncos de 60 pulgadas, 18 kanaerdikos, y la presión de pelear por 8.000 euros de bolsa. Pero sobre todo Joxean se enfrenta a Joxean


Publicado el 05/03/2025 a las 05:00
Desde hace tres meses, Joxean Exeberria Osakar (Ziga, 1995) tiene los días medidos. Trabajo en la oficina, atención del negocio ganadero familiar en el caserío y entrenar la apuesta contra Basozabal. Y de ahí no se sale. Es la rueda de una vida casi asceta en la que, lejos de sufrir, disfruta. Y mucho.
¿Cómo uno se mete en una aventura así?
Este año me he encontrado muy bien en los campeonatos navarro y de Euskadi, venía con buenas sensaciones. Hacía años que no me sentía tan a gusto cortando, y quería hacer una apuesta.
Y se mete.
Tal cual. Hablé con mi padre y con Antonio Senosiáin, y para adelante. Primero eché el desafío a todos los de Navarra menos a Iker, porque soy consciente de que no le puedo ganar. Y con el resto me veo parejo, puedo perder o ganar.
Hay riesgo.
Sin duda. Yo lo veo a un 50%.
¿Pensaba que Basozabal iba a aceptar?
Cuando lancé a los de Navarra, se presentó Soroa. Pero no llegamos a un acuerdo por el tema de las fechas. Él quería hacer la apuesta entre el de Euskadi y el de Navarra, y no me podía meter en eso. Y cuando lancé al resto, apareció Jokin. Yo quería 12 oinbikos, él no y ha cambiado bastante a la propuesta.
¿Le gusta el trabajo?
La negociación fue dura, era aceptar o se iban. Eran 3 de 60 y 4 oinbikos, o 3 de 60 y 12 kanaerdikos. Si no aceptaba esa, el tren se iba. Es un trabajo exigente, son 21 kanaerdis, hay donde darle.
¿A qué le tiene miedo?
Tengo muchísimo respeto a Jokin, porque es muy poderoso, muy grande, que mete mucho el hacha... me saca mucho en todo. Pesa más de 100 kilos, yo no peso 80. Tiene mucha más fuerza que yo. La final del Campeonato de Euskadi la hizo en 41 minutos, me sacó uno. Es un tiempo muy bueno.
¿Le ha dado que pensar?
Por supuesto. Si ha hecho una marca así un día, puede repetirla e incluso mejorarla. Y después en Oñate les ganó a Ezpeleta, Soroa y Otaño. Son rivales de entidad, y les ganó bien. En Zumárraga ganó la txapela de Segunda de Guipúzcoa de este año...Le sigo y lo está haciendo muy bien.
¿El miedo es que empiece muy rápido y lo deje rápido atrás?
Sí, es uno de mis miedos. Puede empezar muy fuerte porque tiene una potencia enorme. Si de inicio me quita mucho tiempo, sé que lo voy a tener difícil porque recuperar tiempo no es sencillo.
Bueno, pero es un trabajo de gran fondo.
Sí, pero siempre es mejor empezar por delante. En la apuesta entre Iker Vicente y Txikia, Iker le rompió de comienzo...
Sí, pero Txikia se rompió las manos.
Igual sí, pero... Yo el miedo que tengo es que Jokin me rompa la apuesta nada más empezar. No me gustaría que pasase eso.
¿Y ante eso?
Tengo que empezar fuerte, a intentar sujetarle. Sí que es verdad que eso implica que vas a forzar de comienzo, pero no puedo dejar que se me marche demasiado.
No es su primera apuesta.
No, es la tercera, pero esta es la más dura por todo, por el rival y por el trabajo que es.
¿Qué tiene una apuesta?
Una apuesta es diferente a todo, y a mí eso me encanta.
¿En qué sentido?
Cuando tú cierras el trato ya tienes la fecha, el trabajo y el rival, y estás enfocado en eso. Es muy diferente al campeonato, porque hay varios rivales. Aquí eres tú contra él , hay fecha, lugar... todo lanzado. Y aquí no hay segundo o tercero, o ganas o pierdes.
Es un vivir o morir.
Claro, por eso, por la adrenalina, por la emoción me gusta esto. Una apuesta es adrenalina pura. He hecho dos, y he ganado las dos. Contra Corchero en 2019 y contra Zaldua en el 2017. En esa yo tenía un poco de ventaja porque tenía que correr un poco menos y eran 10 kanaerdis. Contra Corchero eran 4 oinbikos y 8 kanaerdis cada uno... Disfruté más en la de 2017, porque tenía una fe ciega en mis posibilidades, creía que podía hacer un trabajo bueno, y salía disfrutar. Contra Corchero fue diferente, no tenía tanta confianza.
¿Y ahora?
Estoy como contra Zaldua. Feliz, a gusto.
¿Gane o pierda?
Gane o pierda. Prefiero ganar, como es lógico. Estoy convencido de que puedo hacer un buen trabajo. Si no sale, no pasa nada. Uno se levanta, sigues trabajando e iré a la carga dentro de un tiempo.Pero estoy convencido de que puedo hacerlo muy bien. Y eso que quitando los cinco mejores, creo que Jokin es muy duro y que el riesgo de perder es alto. Pero estoy disfrutando, estoy convencido.
¿Cuánto se piensa en una apuesta?
En un desafío así se piensa mucho, porque hay mucho tiempo, y se piensa de todo. Cosas buenas y cosas no tan buenas. Aunque al final, cuando el cansancio te supera, ya no sabes ni qué estás haciendo. Se te va la tensión previa. Pero si la cabeza está bien, está fresca, y llega el oxígeno, pasa de todo por la cabeza.
¿La cabeza calcula?
La mía, sí. En una apuesta quieras que no conoces muy bien al rival. Sabes dónde anda, en qué tiempos, cómo lo está haciendo. Y también sabes tú cómo estás.
¿Una apuesta se sabe rápido si las sacas o no?
No tanto.
¿Por?
Porque tú puedes estar jodido, pero igual el rival tiene menos de lo que parece. Igual está tan jodido como tú. Razonar cuando estás cansado es muy difícil, cuesta mucho. Por eso una apuesta es tan complicada, porque la cabeza hace mucho.
¿Cómo le tortura a uno físicamente una apuesta?
Una apuesta te exige todo físicamente, pero mi cansancio es más psicológico que físico. Yo por ejemplo para una apuesta me privo de muchas cosas porque tengo que llegar bien al momento. El cuerpo luego me pedirá una semana de desconexión, aunque a los dos o tres días ya estaré pensando en la siguiente.
¿Por qué hace desafíos de este tipo?
A decir verdad, ni lo sé. Solo sé que si no lo hiciera estaría mucho menos feliz. Si sale bien y gano, estaré mucho más feliz. Si pierdo, me quedaré tranquilo una temporada, y al invierno siguiente a por otra cosa. Pero de momento, vamos con el sábado.
