Aizkora

El desafío de Joxean Etxeberria: cuidar 40 vacas, 35 ponis, 25 ovejas... y entrenar una apuesta de 8.000€

Justo dentro de una semana, el navarro Joxean Etxeberria y el guipuzcoano Jokin Urretabizkaia
se enfrentan a 18 troncos en Santesteban con 8.000 € en juego. Así se prepara una apuesta

Josean Etxeberria, ayer en Ziga.
AmpliarAmpliar
Josean Etxeberria, ayer en Ziga.
Josean Etxeberria, ayer en Ziga.

CerrarCerrar

Luis Guinea

Actualizado el 01/03/2025 a las 08:09

Un deportista es fruto y fiel reflejo de su entorno. Desde niño, Joxean Etxeberria Osakar ha mamado en Sabatenea, el caserío familiar de hace unos cuantos siglos que está a poco más de un kilómetro de Ziga, qué es la cultura real del esfuerzo diario; lo que cuestan las cosas de verdad. Lo ha visto encarnado en su padre -Félix- que trabajó muchos años sacando madera en los montes de Suiza, después en la fundición de Bera. También en su madre María Teresa, que hasta hace bien poco estaba al frente del negocio familiar de ganadería. Gente de manos duras, trabajadas, a la que nadie le ha regalado nada. Joxean, de 29 años, lo aplica a pies juntillas a su vida laboral, también a su trayectoria como aizkolari, y cómo no a la apuesta contra Basozabal que viene el próximo 8 de marzo.

“Desde hace tres meses tengo todo enfocado en la apuesta, pero lo tengo que compatibilizar con el trabajo”, explica el aizkolari de Ziga. “Es exigente, pero es un estilo de vista que a mí me gusta”.

Joxean Etxeberria trabaja de lunes a viernes media jornada en una oficina en Oronoz Mugaire, hace tareas de administración en un taller. Por las tardes se dedica a cuidar el negocio familiar de ganadería en las dos naves que hay junto Sabatenea. Allí tienen 40 vacas, 35 ponis y 25 ovejas. Todo destinado a carne. Y los fines de semana no hay descanso, hay que cuidar a tope con los animales.

“Tengo la gran suerte de que entre semana me ayuda mucho mi padre. Los fines de semana estoy con los animales”, comenta Etxeberria. “Al final es un trabajo que te lleva todo el día. Hay que darles de comer por la mañana y por la noche, luego hay que limpiar las parrillas, hay que soltar los terneros, vigilarlos...”

¿Y cuándo se entrena? Joxean Etxeberria tiene los días muy bien organizados, los exprime al minuto. Se prepara seis de siete jornadas a la semana, prioritariamente por las tardes, a partir de las 19 horas. Se ha montado un pequeño gimnasio en los bajos de Sabatenea; si tiene que correr lo hace entre el caserío, Ziga y sus alrededores.

La preparación física corre a cargo de Javier Subiza, de Emen4Sport, una franquicia de rendimiento deportivo de Bilbao. “Ellos son los que lo programan todo, yo me limito a hacer lo que me dicen, punto. Tengo una fe ciega en lo que me dicen los preparadores”, explica Etxeberria, quien monitoriza su trabajo con pulsómetro.

El entrenamiento específico con el hacha lo hace dos sesiones semanales. Siempre supervisadas por su padre Félix, y su enseñador, Antonio Senosiáin. Ambos fueron aizkolaris, ambos estuvieron en el último Campeonato Navarro del legendario Miel Mindegia, junto con Donato Larretxea y Floren Nazabal. Mucho nivel. Coincidieron con una generación de aizkolaris espectacular.

UNA HORA DE ESFUERZO

El trabajo de la apuesta de 12 kanaerdikos y seis troncos de 60 pulgadas puede tener una duración próxima a la hora. “Dependerá de la madera que se ponga”, explica. Cuenta Joxean Etxeberria que no ha hecho ningún ensayo real que suponga la totalidad del trabajo.

“Los entrenamientos con el hacha son variados, unos duran media hora, otros más... y a diferentes intensidades, pero el trabajo completo entreno no lo hemos hecho. Los preparadores no lo han considerado oportuno en el plan”, comenta. “La apuesta tiene un trabajo que es muy parecido a lo que se suele hacer en las finales del Campeonato de Euskadi individual, quizá este sea un poco más largo. Es la primera vez que voy a cortar tanto tiempo, espero que no se me acabe haciendo largo, me he preparado a conciencia para eso”.

Joxean Etxeberria se enfrenta al guipuzcoano Basozabal.
AmpliarAmpliar
Joxean Etxeberria se enfrenta al guipuzcoano Basozabal.ZABAL
Joxean Etxeberria se enfrenta al guipuzcoano Basozabal.

CerrarCerrar

FÍSICOS OPUESTOS

Uno de los factores interesantes de la apuesta del próximo 8 de marzo en Doneztebe es el perfil tan distinto que tienen los dos aspirantes a llevarse los 8.000 euros de bolsa.

Joxean Etxeberria tiene 29 año, mide 1,79 metros y pesa 76 kilos. “El ‘problema’ que tengo es que me cuesta coger peso, aunque quiera”, comenta el de Ziga, un aizkolari ligerito. “Creo que no soy bueno-bueno en nada, si en fuerza, ni en técnica, ni en potencia. Pero lo intento trabajar todo. Hay gente que viene de serie con cualidades, tienen algo diferente, es genético. Yo, no. Yo tengo que trabajar para ir mejorando poco a poco”. Otra vez el trabajo, la cultura del esfuerzo, las manos duras.

Enfrente Jokin Urretabizkaia, Basozabal, donostiarra de 26 años. Más de 1,90 de estatura y más de 100 kilos de peso. Un portento físico, pura potencia en cada hachazo.

“Basozabal es como un tractor, como un tanque, que pega unos hachazos terribles. No es tan fino en el golpe como Iker Vicente, que siempre da buenos golpes, que economiza muy bien cada hachazo”, analiza Etxeberria. “Pero es que eso, ¿cómo se hace? Hay cosas que si no se tienen por naturaleza es muy difícil aprenderlas. Pero Iker es otra historia. Basozabal tiene fallos, normal, como todos. Técnicamente es bueno, físicamente es un toro, está entre los mejores”.

Para Joxean Etxeberria el meterse en una aventura como la apuesta le ha implicado tres meses de vida espartana. Se cuida, no sale con los amigos, está focalizado en llegar en las mejores condiciones posibles al 8 de marzo en Doneztebe. “Una apuesta te hace estar muchas horas solo, te hace vivir en una rutina de tres meses... es muy sacrificado y para hacerlo esto te tiene que gustar”.

La cuenta atrás para el desafío del 8 de marzo

Para Joxean Etxeberria la tarea para la apuesta ya está hecha. Ha entrado en la última semana de preparación, en la que el trabajo físico ya es de activación previa al trabajo, selección del material, de la propia madera, y cuidar que no surja ningún contratiempo de última hora. La cita es el próximo sábado en el frontón Ezkurra de Santesteban a partir de las seis de la tarde, no habrá televisión en directo. Las entradas para ver el duelo entre Etxeberria y Basozabal cuestan 40 euros.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora