El pamplonés Alberto Munárriz conversa con Bernat Sanahuja sobre el reto del Europeo
El pamplonés Alberto Munárriz disputa desde este jueves y hasta el 14 el Europeo. Una competición, junto con el Mundial, de la que depende estar en París.


Publicado el 04/01/2024 a las 05:00
Para Alberto Munárriz (Pamplona, 1994) y Bernat Sanahuja (Terrassa, 2000), dos de los mejores lanzadores del panorama europeo actual, el gran momento del waterpolo nacional, que afronta a partir de este jueves el Europeo en Croacia, es la consecuencia del gran trabajo realizado en los últimos años, un proyecto ganador. Ambos dialogan de un equipo de oro al que ya se equipara con el de Estiarte y Rollán. Admiten que uno de los secretos es la cohesión del grupo, dirigido por David Martín y que no se baja del podio en los últimos cinco años.
¿Estamos ante el mejor momento del waterpolo español?
Sanahuja: La época de oro, como se le denomina, fue muy, muy buena. No sé si tenemos que compararnos con ellos, pero nosotros estamos a muy buen nivel. Tal vez no hemos ganado tantos títulos como ellos, pero estamos arriba que es lo que importa.
Munárriz: No es que no se pueda comparar, es que por números ellos han ganado más, pero creo que estamos en un momento en el que España puede ser favorita de aquí a un largo plazo, porque estamos trabajando bien y lo más importante es que no solo sea así y que no únicamente lleguemos, sino que igual que la generación anterior nos transmitió a nosotros, nosotros tengamos la capacidad de transmitir a los que vienen y que sea algo duradero. Tener un proyecto para que España siga siendo una potencia, no en los próximos ocho años, sino en mucho tiempo. Eso es lo importante, esa es la labor de todos. Queremos ganar, es nuestro momento, pero para el waterpolo español, necesitamos eso.
¿Les gusta nadar?
Sanahuja: No me gusta nadar, no se me da mal, pero no me gusta.
Munárriz: Me aburre mucho, creo que es difícil encontrar a un jugador de waterpolo al que le guste nadar.
¿Por qué se iniciaron en el waterpolo?
Munárriz: Me hice socio de un club -El Larraina- que estaba cerca de casa, en Pamplona. Mi padre jugó, mi tío jugaba, mi primo también y decidí probarlo. Mi padre jugó mientras estudiaba, pero de manera amateur.
Sanahuja: Mi padre también jugó unos cuantos años. Empecé nadando con 3 años y al principio mi padre no quería que jugara a waterpolo, porque decía que era muy duro, muy sacrificado, pero con seis o siete años me dejaron probar. Vi que nadar no era lo mío y a las primeras de cambio me pasé a la pelota. Mi padre jugó en División de Honor, algunas veces con la selección, pero lo dejó pronto, con 26 o 27 años.
¿Cuál ha sido vuestro mejor momento en el waterpolo?
Munárriz: Cuando ganamos el Mundial en Budapest, en 2022.
¿Y el peor?
Munárriz: La derrota en semifinales de los Juegos de Tokio 2021 contra Serbia (10-9) y perder luego el bronce contra Hungría (9-5), porque fueron dos palos muy duros y seguidos, sobre todo el primero, por cómo fue el partido, por cómo íbamos jugando, por todo...
Sanahuja: Es cierto, no recibimos lo que esperábamos después de tanto esfuerzo. A nivel de clubes, recuerdo la derrota en la final de Copa cuando jugaba con el Sabadell y nos derrotó el Barceloneta.
¿Qué es lo que más os gusta del waterpolo?
Munárriz: La vida que tenemos, porque nos permite disfrutar de lo que nos gusta hacer. Además tenemos un entorno, tanto en el club como en la selección, con una relación muy sana. Además ahora estamos en un momento dulce, aunque puede serlo más, porque estamos luchando por ganar y esto te da más fuerza de seguir mejorando.
Sanahuja: El día a día que te entran ganas de ir a entrenar, el grupo y prepararte para ganar, que es para lo que lo hacemos.
¿Piensan que existe una canibalización del fútbol en el deporte profesional?
Sanahuja: Sientes celos, obviamente, de cómo en otros países el waterpolo tiene muchos adeptos, las piscinas están llenas, dan los partidos por TV, pero lo entiendo, porque el fútbol es lo que vende, pero es el pez que se muerde la cola.
Munárriz: A mí, en sí, no me molesta, porque la gente al final ve lo que quiere ver. En nuestra mano está intentar ganar y estar arriba. La reflexión tiene que partir de nosotros y pensar por qué el waterpolo no gusta o no llega al gran público, pensar cómo puede ser más atractivo al espectador. El apoyo económico es importante, pero es que el fútbol es una burbuja, no hace falta inyectar dinero, porque se genera solo.
¿Si no jugaran a waterpolo...?
Sanahuja: Seguramente jugaría a balonmano, es muy parecido.
Munárriz: Yo jugaría a pádel. Se me daba bien de pequeño. Con 14 años tuve que decidir entre pádel y waterpolo.
¿Cómo se hacen los lanzadores?
Sanahuja: Es algo muy personal. Como lanzo yo o como lo hace Alberto Munárriz, no tiene nada que ver. Él hace más lanzamientos de fuerza y los míos son de elasticidad. Todo es cuestión de genética y de entrenamiento. Al final, por muchas condiciones que tengas, si no las entrenas no vas a llegar.
Munárriz: Es cierto, cada jugador tiene sus cualidades, pero te puedes fijar en muchas cosas que la gente no tiene en cuenta, pero que puedes añadir a tus recursos como el trabajo de piernas para elevarte o el trabajo de fintas para que el portero no sepa cuando vas a lanzar.
¿Te enfrentas al portero, te da tiempo a pensar en algo?
Munárriz: Cuando te encuentras bien, sientes la seguridad de que puedes ganarle. Al final es una guerra, él contra mí.
Sanahuja: Al principio de cada partido ya sabes contra qué portero te vas a medir, conoces sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Claro, ellos también te estudian a ti.
¿Sienten la presión de ganar, por ejemplo un oro olímpico, que fue el de waterpolo de 1996 el último título olímpico conseguido por España en un deporte de equipos en unos Juegos?
Munárriz: Presión vamos a tenerla siempre. España, desde hace dos años, pasa a ser favorita cuando llega a una gran cita, antes no lo éramos tanto, pero estamos compitiendo muy bien. No hay que pensar en el futuro, en lo que puedo o no conseguir, sino que tener claro que, si jugamos bien, podemos ganar a cualquiera.
Sanahuja: Yo siento la presión, claro, pero hay que tener los pies en el suelo, valorar lo que hacemos, porque hay muchos equipos de gran nivel .
¿Creen en el trabajo de los deportistas con terapeutas?
Sanahuja: Es indispensable, tanto en salud mental como en física.
Munárriz: Es muy importante, entrenas la fuerza, el trabajo en el gimnasio, los chuts... pero está la cabeza, que a veces pensamos que se entrena sola.
¿El mejor lanzador de la historia es...?
Munárriz: Creo que Filip Filipovic, porque he visto toda su carrera, pero de los actuales el húngaro Gergo Zalanki.
Sanahuja: Coincido con Zalanki.