Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Patinaje

Ioseba Fernández, recibido a lo grande

Recibimiento por todo lo alto al pentacampeón mundial Ioseba Fernández

Ioseba Fernández, Ruth Arza, el seleccionador Garikoitz Lerga y el presidente de la Federación Española, Carmelo Paniagua, con amigos y familiares en la estación de tren
Ioseba Fernández, Ruth Arza, el seleccionador Garikoitz Lerga y el presidente de la Federación Española, Carmelo Paniagua, con amigos y familiares en la estación de trenJ.C. Cordovilla
  • Laura Villanueva / María Vallejo
Actualizado el 16/11/2021 a las 08:02
Ver a Ioseba Fernández con los ojos humedecidos no es habitual. Pero este lunes, en torno a las seis y media de la tarde, el pentacampeón del mundo, el hombre diez, fue humano. Sin patines, sin casco, sin presión, sin objetivos. Con su quinto título universal en la maleta, con su adiós perfecto en la memoria. Sólo le faltaba una cosa para alcanzar la perfección de su despedida: reencontrarse con su gente. Y ocurrió. La estación de tren de Pamplona se convirtió en una gran fiesta con globos, confeti, cartel de bienvenida, cornetas, música, bengalas... La sonrisa radiante de Ioseba apareció al bajar del tren y ya no se borró.
Detrás de esa sonrisa, hay muchos sentimientos acumulados. No siempre han halagüeños. Pero desde el jueves pasado, cuando logró el oro en 100 m en Ibagué, Colombia, y decidió casi de forma espontánea dejar el patinaje, todo lo negativo ha quedado atrás. Rodeado de su mujer, Ana Llorens, su hijo, Marc, sus padres, Itxaso y José Luis, su abuelo, Gabriel, sus amigos, su jefe y sus compañeros de trabajo como monitor en el polideportivo de Noáin, Ioseba se sintió en la gloria.
Junto a él, llegaron a la estación dos navarros felices: la doble medallista júnior Ruth Arza, plata y bronce en el Mundial, y el seleccionador nacional, Garikoitz Lerga. También ellos fueron testigos del recibimiento a Ioseba y posaron junto a sus familias en una gran foto para el recuerdo.
Vídeo del recibimiento al patinador Ioseba Fernández
Vídeo con el recibimiento al campeón del mundo de patinaje, Ioseba Fernández, en PamplonaMaría Vallejo
“ESTOY MUY ORGULLOSO"
La gloria fue recibir decenas de abrazos y saber que su nueva vida ya ha comenzado. Por fin. Ya no sentía presión por generar expectativas ni hablar sobre ello. Y se soltó ante este periódico, testigo del espectacular recibimiento.
“Este adiós es perfecto. Había entrenado para hacer dos pruebas en el Mundial, por la edad, por las lesiones, por las condiciones que tenemos aquí para entrenar... No había pensado mucho en la retirada. No lo había querido decir en mi cabeza ni fuera, porque podía sentir una presión muy grande en la final. Estoy muy orgulloso porque he competido bien, no estaba en mi mejor forma pero he podido hacer cuatro carreras muy buenas y no es fácil en los 100 m. En el momento en que crucé la meta en la final, todos los que estaban en la grada entendieron que estaba diciendo adiós. No necesité decir ni una palabra, ni antes ni durante el campeonato, pero todos sabían que era mi última representación con la selección. No se me ocurre un lugar ni una manera mejor, ni una competición en la que lo haya hecho tan bien”, resumía Ioseba.
El de Iturmendi explotó de felicidad tras ser campeón en Colombia. Pura espontaneidad. “Había pensado en qué iba a hacer, porque siempre creo que puedo ganar, pero decidí no pensar nada. Así que me dije: ‘Cuando cruce la meta, lo que tenga que saldrá’. Salieron gestos de rabia, de emoción., muchas cosas... -sus ojos se empañan-. “No ha sido un camino de rosas. Quería una retirada sintiéndome bien y en los últimos años sentía que tenía algo en mis piernas que por unas razones o por otras se complicaba. Las lesiones no vienen porque sí, me habré equivocado en cosas, pero otras han sido por mala fortuna. Sobreponerme a todo eso y a las condiciones que tenemos aquí para entrenar después de la pandemia no ha sido algo sencillo. Por eso, cuando terminé sentí demasiadas cosas”, desgranaba un emocionado Ioseba.
“SOY UN AFORTUNADO"
Mientras hablaba, con su familia feliz alrededor y el suelo de la estación similar al de una fiesta de cumpleaños, Ioseba tiene la cabeza llena de confeti, símbolo de que todo ha ido bien. “Es bonito porque echas la vista atrás hace diez años y habría personas diferentes. Hay otras que estaban y siguen estando. Pero otras no estaban y han aparecido en mi vida recientemente y siento un cariño inmenso. Te das cuenta de quién está, de quién no, y estoy muy agradecido a todas y cada una de las personas que han venido. Cuando terminé en Colombia pensaba en todas ellas”, reconocía el velocista.
Ioseba Fernández con el cartel de bienvenida en la estación del Renfe de Pamplona a su llegada
Ioseba Fernández con el cartel de bienvenida en la estación del Renfe de Pamplona a su llegadaMARÍA VALLEJO
¿Y qué va a ser de Ioseba apartir de ahora, sin patinar? Su sonrisa se amplía aún más. Marc y Ana juguetean junto a él. “No hay más que mirar a mi alrededor. Soy padre, tengo la mejor mujer del mundo y disfruto de eso cada día. Soy un afortunado. Tuve una conversación con un amigo en Colombia y me preguntaba qué iba a hacer, que él disfrutaba mucho viajando a Corea o a China. Yo le decía que disfruto yendo al parque con mi hijo a 5 minutos de casa. Lo tengo todo. Estoy estudiando, tengo trabajo, tengo ilusiones por mi futuro, no me puedo quejar. He conseguido y he aprendido en el deporte mucho más de lo que nunca había imaginado. No puedo pedir más”.
Desde este lunes, ya en casa, Ioseba Fernández Fernández, de 32 años, empieza una nueva vida.
volver arriba

Activar Notificaciones