Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Patinaje

Ioseba Fernández lo deja en la cima

El navarro decide retirarse a los 32 años tras lograr el oro en 100 m en el Mundial

Ioseba Fernández recoge la medalla de oro, la última de su carrera, el jueves en Ibagué
Ioseba Fernández recoge la medalla de oro, la última de su carrera, el jueves en IbaguéCedida
Publicado el 13/11/2021 a las 06:00
Lo ha dejado como él quería. A lo grande, disfrutando, sonriendo, bailando, siendo feliz. Siendo campeón del mundo. Ioseba Fernández corrió el jueves en Ibagué, Colombia, la última carrera de su vida. Cuesta creerlo, porque han sido 15 años viéndole ganar, ser el mejor, caerse, levantarse y luchar contra sí mismo, el único rival que era capaz de hacerle sombra. Ioseba contra Ioseba. Acudió a este Mundial en silencio, sin querer ser protagonista, sin querer compartir lo que tenía en la cabeza. Existía la duda de si, tras colgarse su quinto oro universal, competiría hoy en la vuelta al circuito, pero no. Los saludos con la mano y los ojos emocionados que se vieron cuando se dirigió al entregado público colombiano eran de despedida.
Ioseba Fernández ha vivido una carrera descomunal, brillando desde los 16 años entre los mejores de España, primero, de Europa, después, y del mundo, desde hace ya una década. Cuelga los patines siendo una leyenda, a los 32 años, con mucho que dar todavía, pero convencido de que éste era el mejor momento. Ha habido otras veces, en 2017 o 2019, en los que amagó con retirarse, pero no quería hacerlo a medias. Y tras una temporada centrada en este Mundial, la medalla de oro ha sido el broche perfecto.
La emoción del patinador de Iturmendi y su adiós la vivió lejos pero a la vez cerca su compañera de viaje en la vida, Ana Llorens, que ayer le dedicó estas palabras a su marido: “Ayer pusiste final a toda una vida sobre los patines.️ No pudo ser de otra manera: campeón del mundo en 100 m. Patinando mejor que nunca y demostrando tu gran clase. 10 años en la élite mundial. 5 títulos del campeón del mundo. Y 2 récords mundiales. Parece fácil, pero no lo ha sido. Sólo tú sabes el sacrificio y esfuerzo diario que ha supuesto. Las veces que te ha tocado levantarte y seguir luchando. Ayer recibiste lo que merecías. Ojalá pudiéramos disfrutar de tu patinar toda la vida. Pero recordaremos tus carreras para siempre. Gracias por tanto. Te quiero Ioseba”.
20098070
La mayor estrella del patinaje de velocidad se despidió de la afición en Ibagué y decidió no correr la vuelta
ÉXITOS Y SUFRIMIENTO
Ioseba Fernández Fernández (Iturmendi, 22-10-1989) cumplió 32 años con la mente ya en Ibagué. Toda una vida de éxitos, pero también de sufrimiento por lesiones y problemas físicos, que ahora continuará, pero alejado de las pistas y los circuitos. Un hombre que ha entrenado en condiciones muy alejadas de su nivel por la falta de instalaciones, pero que ha sabido sobreponerse a todos los problemas y terminar en la cima.
Llamado a hacer cosas grandes desde muy pequeño, Ioseba logró con sólo 14 años el subcampeonato europeo júnior. Fue el comienzo de una era que terminó para él a 8.300 km de casa, en una de las mecas del patinaje mundial, Colombia.
Comenzó corriendo para el Aralar Mendi de Uharte-Arakil, cercano a su pueblo, Iturmendi, y después defendió el maillot de San Antonio, Lagunak, Cobra-El Prat, Amaya Sport y Berriro Ere, este último en dos etapas y con el que ha colgado los patines. Llevaba una década como profesional, gracias a los contratos y patrocinadores que ha conseguido por su estatus de estrella internacional, con especial tirón en el continente asiático, adonde ha acudido con frecuencia. Era embajador de Maestro Skates y NL Custom Design World Team.
Trabajador, constante, disciplinado, su fuerza explosiva ha sido determinante para moldear un cuerpo imbatible en la velocidad. Nada menos que 32 veces se ha proclamado campeón de España en distintas distancias, desde 2008 hasta este 2021; 17 de Europa, el último de ellos este año en Portugal, y con especial brillo en el Europeo de Pamplona de 2019, cuando consiguió cuatro oros; atesora 14 metales en 9 Mundiales, con 5 títulos. Un palmarés inigualable al que hay que sumar sus récords globales de velocidad, conseguidos en numerosas ocasiones. Aún sigue vigente el logrado en los 100 m, 9:55.
Ioseba dio el gran salto de calidad en 2011, al proclamarse bicampeón de Europa en 200 m y 500 m circuito. Tras haber logrado dos bronces y una plata en los años anteriores, se consolidaba como el mejor velocista del continente. Pero pronto empezó a parecerle poco.
En 2012, el planeta conoció por fin a Fernández. En Italia, logró por primera vez un oro mundial, en 200 contrarreloj. La leyenda empezaba a fraguarse con sólo 22 años.
Desde entonces, Ioseba ha acumulado gestas. Pero no ha sido un camino de rosas. Muchas veces quiso tirar la toalla, otras tantas se rehizo. En 2017, regresó de China con cuatro medallas. Ya tenía entonces en casa a su mayor regalo, su hijo Marc. La vida le había cambiado y barruntaba su retirada. Pero el gran papel realizado en Najing y su deseo de llegar al Mundial de Barcelona pospusieron su decisión a 2019. Lo tenía claro. Retirarse en su país.
Pero ese año fue maldito para Ioseba. Sufrió una fractura en el quinto metacarpiano, una rotura en el aductor que le impidió prepararse a tope y brillar en Barcelona, aunque lo intentó hasta las últimas consecuencias; después de sus cuatro medallas en el Europeo de Pamplona y el récord del mundo de 100 m, sufrió un esguince de tobillo y se rompió la cabeza de radio en una caída en un entrenamiento.
Salió reforzado de todo aquello y vivió la pandemia apenas sin competición, incluso probó la velocidad, pero como atleta, como su mujer, Ana. Pero no abandonó nunca su objetivo: retirarse por todo lo alto. El oro europeo de Portugal en julio y el mundial del pasado jueves son el colofón merecido a un deportista impecable.
"HE TERMINADO DISFRUTANDO"
La emoción y las palabras de Ioseba son el mejor resumen: “Esto significa mucho, porque los últimos años de mi carrera han estado marcados por las lesiones. Me acuerdo en este momento de mis rivales. He venido a Colombia, el país que domina nuestro deporte, y he podido terminar aquí, disfrutando. Lo que he hecho es increíble, no son meses, son años de trabajo muy bien hecho, y estructurado, tengo la suerte de tener al mejor grupo de profesionales preparándome. Tengo la mujer más hermosa del mundo, la que más me apoya, y un hijo maravilloso. No puedo pedir más. Es un día perfecto”.
volver arriba

Activar Notificaciones