Toda el deporte europeo, con Italia a la cabeza, toma medidas contra el coronavirus
Países como Rusia o el Reino Unido, por el contrario, no van a tomar medidas drásticas de momento


Publicado el 10/03/2020 a las 17:58
Italia, el país europeo con más fallecidos y afectados por la epidemia de coronavirus, el segundo mundial tras China, es sin duda el que más drásticas medidas en materia del deporte ha adoptado para evitar la propagación del virus, mientras que otros como es el caso de Rusia apela a la normalidad, o el Reino Unido considera "poco probable" que se vea afectado a corto plazo.
A las decisiones de los respectivos gobiernos para combatir el COVID-19, hay que unir también las adoptadas por los propios organismos deportivos europeos, que vienen a complementar las políticas, y que contempla la suspensión o disputa a puerta cerrada de sus eventos.
Así, la UEFA, por ejemplo, ha decidido la disputa de varios encuentros de la Liga de Campeones y de la Liga Europa a puerta cerrada, algo similar a lo que la Euroliga de baloncesto; la cancelación de una parte del calendario ciclista internacional; o el aplazamiento de varios torneos preolímpicos.
Asimismo, la Federación Internacional de Natación (FINA) ha informado este martes de que ha creado el "grupo de trabajo COVID-19" con el fin de "proteger mejor la salud y el bienestar de los participantes en las competiciones acuáticas internacionales" como consecuencia del brote de cornavirus.
Las medidas adoptadas por los distintos países europeos en materia deportiva, en síntesis, son las siguientes:
Unas medidas que entraron en vigor a partir de este martes y que, sin embargo, excluyen de momento las competiciones deportivas internacionales, lo que permite, de momento, que se jueguen a puerta cerrada los encuentros de la Liga Europa Inter de Milán-Getafe, previsto este jueves 12, y el Roma-Sevilla, previsto el jueves 19.
La Serie A (Primera división), al igual que el resto de las categorías futbolísticas, pues, está suspendida hasta el 3 de abril. Con anteriodidad, ya se había decretado, y realizado, la disputa de partidos a puerta cerrada, como aconteció el último domingo con el derbi de Italia, Juventus Turín-Inter de Milán.
Y ya en los últimos días ya se cancelaron las tres clásicas italianas de ciclismo (Strade Bianche, Tirreno-Adriático y Milán-Sanremo), los Maratones de Roma y Milán, o el Italia-Inglaterra del Seis Naciones de rugby, entre muchos más eventos.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó que las decisiones relacionadas con las competiciones deportivas se han adoptado de acuerdo con las comunidades autónomas y afectan a todos los eventos que "supongan gran afluencia de aficionados, que se van a celebrar a puerta cerrada".
El primero de los partidos futbolísticos afectados es esta noche el Eibar-Real Sociedad, que en su momento fue aplazado, y que será a puerta cerrada.
Unos 2 millones de espectadores se han visto afectados por esta medida, según los datos oficiales, sin que por el momento se haya anunciado una medida generalizada para todo el territorio. Por ahora, son los delegados del Gobierno de cada departamento quienes deciden, en función de la evolución del COVID-19, la suerte de cada manifestación deportiva, si se disputa y si se hace con público.
Las decisión más visible, por ahora, es la de mantener el duelo de octavos de final de la Liga de Campeones que mañana jugará el París Saint-Germain contra el Borussia Dortmund, aunque sin espectadores y solo con los periodistas de medios con derechos en las gradas.
La ministra pidió "responsabilidad" a los aficionados, que a través de las redes sociales están haciendo llamamientos a acudir a las puertas del estadio, lo que puede perjudicar el combate del contagio del virus. Si el club ha anunciado que devolverá el dinero de las entradas, el canal RMC Sport, que lo retransmite en directo, se ha negado a darlo en abierto pese a las peticiones recibidas.
El PSG ya vio como el pasado sábado era reportado su partido liguero contra el Estrasburgo, al igual que el partido de rugby del torneo de Seis Naciones que iba a jugar Francia contra Irlanda el domingo sábado en el Estadio de Francia.
En otras disciplinas, París ha visto como se anulaba su media maratón y se retrasaba a octubre su maratón, previsto para principios de abril.
La ciudad de Mönchengladbach (oeste) implementa así el decreto emitido hoy por las autoridades sanitarias del estado federado de Renania del Norte-Palatinado, el más afectado en Alemania, con 484 positivos, en base a las recomendaciones del ministro federal de Sanidad, Jens Spahn, de suspender cualquier evento que supere los mil participantes.
El próximo amistoso entre las selecciones de Alemania e Italia se disputará a puerta cerrada, el 31 de marzo, en Núremberg, informó este martes la Federación Alemana de Fútbol (DFB).
En declaraciones a la cadena británica BBC, Dowden aseguró que el Reino Unido no está en un escenario en el que haya que cancelar o posponer eventos deportivos, como sí está ocurriendo en otras partes del mundo. "Estuve en Twickenham este sábado con el primer ministro (para el Inglaterra-Gales de rugby). Había mucho público, no hay razón por la que la gente no deba ir a estos eventos. Es muy prematuro hablar de cosas como esas", dijo.
Según el secretario, las medidas que se están tomando van en correlación con los consejos médicos que están recibiendo.
Es el caso de la primera y segunda división del fútbol portugués, que se jugará a puerta cerrada este fin de semana, según ha decidido un "grupo de emergencia" creado por el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol.
La misma decisión se ha tomado para los encuentros de fútbol-sala masculinos y femeninos dentro de la competición de la Copa de Portugal, que se disputarán en los próximos días en Matosinhos, en el norte del país, donde se concentran la mayoría de la cuarentena de casos confirmados hasta el momento.
También se ha visto afectada la media maratón de Lisboa, que preveía reunir el 22 de marzo a alrededor de 35.000 personas -varios miles de ellos extranjeros- y que se ha pospuesto a septiembre. Igualmente ha sido atrasada la media maratón de Braga, programada también para el día 22.
Otros acontecimientos suspendidos son los campeonatos internacionales de Portugal de badminton, que deberían disputarse entre el 5 y el 8 de marzo, competiciones de natación interdistritales, así como las actividades de la Federación Portuguesa de Tenis de Mesa.
La Liga de fútbol rusa se reanudó a fines de febrero, como estaba previsto, al igual que la Copa de Rusia, y todos los encuentros se celebraron con presencia de espectadores, incluyendo los partidos disputados la víspera.
El equipo de baloncesto CSKA Moscú informó a Efe que de momento no hay planes de celebrar el partido de Euroliga con el equipo Alba Berlín sin espectadores.
Las únicas excepciones fueron la cancelación del Friendship Ski, a celebrarse el próximo 13 de marzo junto a las fronteras de Finlandia y Noruega, y la etapa Ural del torneo internacional de judo Grand Slam 2020, programado entre el 13 y 15 de marzo. El primer torneo fue cancelado por decisión de las autoridades locales, y la etapa Ural se canceló por decisión de la Federación Internacional de Judo.
En febrero pasado el representante ruso del rally Ruta de la Seda, Vladímir Chaguin, comentó que ruta de la décima edición de la competencia, prevista para la primera quincena de julio, podría cambiar debido al brote de COVID-19.
Asimismo, el Campeonato de Europa de Halterofilia en Moscú se pospuso hasta junio.
El Gobierno en funciones ha recomendado este martes no celebrar "eventos cerrados de más de 1.000 personas" para ralentizar la propagación de un virus que Bruselas considera inevitable y no colapsar el sistema de salud, pero no ha dado ninguna indicación para actos celebrados al aire libre.
Además, la primera ministra en funciones, Sophie Wilmès, ha pedido "distanciamiento social" a todos los ciudadanos, lo que implica no saludarse con besos, abrazos o apretones de manos. La semana pasada, la liga belga de fútbol Pro League anunció una serie de medidas para evitar la propagación de la epidemia, como que los jugadores se hagan "selfies" con los aficionados ni firmen autógrafos o mantengan una distancia de un metro en las entrevistas con la prensa.
Además se pidió a los seguidores que se sientan enfermos que no acudan a los estadios y a los futbolistas que eviten "los contactos directos inútiles tanto como sea posible", por lo que se han suprimido los saludos al inicio y final de los partidos.
En Países Bajos, la provincia de Brabante Septentrional anunció este martes la suspensión de todos los eventos de masas, incluidos tres partidos de fútbol de este fin de semana: PSV Eindhoven-Emmen, Willem II-Heerenveen y Waalwijk-Groningen.
Además, la Federación Holandesa de Fútbol se reúne este miércoles con los clubes para estudiar el impacto del coronavirus en la Eredivisie y los posibles pasos a adoptar, pues de momento no se ha tomado ninguna medida de relevancia.
La federación envió el pasado viernes un documento en el que proponía que los jugadores no se estrechasen la mano al inicio de los partidos y evitasen los lugares públicos concurridos. No se descarta que en la reunión del miércoles se proponga que los encuentros de este fin de semana se jueguen a puerta cerrada.
El virus no ha afectado tanto a Países Bajos, en comparación con sus vecinos, pero se teme que su avance tenga efectos en la celebración de los amistosos contra Estados Unidos y España, programados para el 26 y 29 de marzo respectivamente.
El encuentro contra la selección norteamericana es el que más preocupa porque debería jugarse en el estadio del PSV Eindhoven, ciudad que forma parte de la provincia de Holanda Septentrional, la más afectada por el coronavirus en Países Bajos. Los hombres de Luis Enrique, por su parte, se batirían contra los de Ronald Koeman en el Johan Cruyff Arena de Amsterdam.
Otros eventos deportivos que están pendientes del avance del coronavirus son el Gran Premio de Zandvoort, previsto para el 3 de mayo, y la maratón de Róterdam, programada para el 5 de abril.
Por otro lado, los partidos de hockey femenino de Países Bajos contra Nueva Zelanda y Australia, previstos para finales de marzo y correspondientes a la FIH Pro League, se han aplazado debido a que ninguna de las selecciones visitantes quería correr el riesgo de contagiarse en Europa