Lagunak, 15.080 repeticiones para un ascenso

El Lagunak competirá la próxima temporada en Primera Categoría tras cinco meses y cientos de horas de continuo esfuerzo y sacrificio que dieron su fruto con el oro cosechado en Zaragoza

Los integrantes del equipo de gimnasia de Lagunak realizan un ejercicio con aros en un sesión de entrenamiento
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Los integrantes del equipo de gimnasia de Lagunak realizan un ejercicio con aros en un sesión de entrenamientoEduardo Buxens
Los integrantes del equipo de gimnasia de Lagunak realizan un ejercicio con aros en un sesión de entrenamiento

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Sergio Tremosa

Actualizado el 16/12/2019 a las 13:50

EL Lagunak competirá la próxima temporada en Primera Categoría, la máxima división de la gimnasia rítmica a nivel estatal. El oro que obtuvo en el nacional sénior celebrado permitió al equipo navarro lograr un merecido ascenso a finales de noviembre.


Pocos deportes hay tan injustos como la gimnasia rítmica, en la que te juegas cientos de horas de trabajo en solo dos minutos y medio. Cinco meses estuvo el Lagunak para preparar y montar el ejercicio con el que logró el ascenso. Cinco meses en los que los gimnastas repitieron la suma de las dificultades un total de 15.080 veces. O lo que es lo mismo, en cada entrenamiento el equipo que entrena Uxue Almiñana y Javier Redrado realizó 260 veces los elementos de manera aislada antes del trabajo con música. Después van uniendo los elementos poco a poco y se va introduciendo la música, hasta montar la coreografía.


Competir en la máxima categoría supone un gran premio para un grupo de gimnastas y para un club que llevan muchos años haciendo una gran labor. “Es el reconocimiento a muchos años de trabajo de todo el club, no solo del equipo que ha logrado el ascenso”, aseguró Uxue Almiñana, entrenadora del Lagunak. La nueva categoría supondrá un nuevo reto para las gimnastas navarras, que competirán con las mejores de España. “Nos gustaría tener más horas, pero compartimos pista con otros deportes y es complicado. Estamos en un nivel mayor y hay muchas cosas que mejorar”, explicó Almiñana.


CASI DEDICACIÓN EXCLUSIVA

El ascenso conllevará un aumento de las horas de entrenamiento de unos gimnastas que ya sacrifican gran parte de su vida social. Todos los integrantes del equipo navarro estudian o trabajan y tiene que compatibilizar esas obligaciones con el desarrollo de su pasión. “El mayor sacrificio que realizan es el social. La gimnasia les conlleva casi dedicación exclusiva. Sacrificas muchas cosas, pero merece la pena”, sentenció Almiñana.


Las sesiones de entrenamiento comienzan con un calentamiento corporal de entre 60 y 90 minutos. Después los gimnastas del Lagunak repiten 260 veces los elementos de manera aislada, para después enlazarlos con la música.


Más allá del innegable esfuerzo físico, es muy importante el trabajo mental de los gimnastas. “En nuestra casa lo hacíamos bien, pero nos ha costado enseñarlo a la gente. Había muchos miedos a fallar y a defraudar a uno mismo”, explicó la entrenadora del Lagunak. Durante el ejercicio cabe la posibilidad de que haya fallos y es vital que los integrantes del equipo se ayuden entre ellos y tengan la capacidad de poder solventar una situación como es la caída de un aparato. “Tienes que reaccionar pase lo que pase. Estas cosas pasan entrenando por lo que se pueden ensayar. Están preparados, pero hay que ser fuertes para salir hacia delante en una situación así”, sentenció Almiñana.


FELICIDAD INCOMPLETA

A pesar del ascenso, el Lagunak tiene una espinita clavada con la situación de Ander Olcoz. El gimnasta navarro no puede competir con sus compañeras en un conjunto mixto a nivel nacional y desde su club reivindican que tenga igualdad de oportunidades. “Lleva un maillot distinto y es una penalización de 0.3 siempre que competimos, pero nosotros lo asumimos porque queremos reivindicar su situación”, explicó Almiñana. Por ello, el equipo de Lagunak está formada por seis miembros de manera que Ander se intercambia el puesto con Estíbaliz en las competiciones en las que puede participar, con todo el esfuerzo añadido que ello conlleva.

 

1. ¿Qué sacrificios ha hecho por la gimnasia?

2. ¿Cómo es su semana? ¿Cuántas horas entrena? ¿Le permite tener vida social?

3. ¿Compensa ese sacrificio?

4. ¿Cómo se prepara mentalmente para jugarse meses de trabajo en dos minutos y medio?

 

 

Ane Ibáñez, gimnasta de Lagunak: “Nunca me arrepentiré de practicar gimnasia”

1. Muchas veces he dejado de salir con mis amigas o de ir de vacaciones con mi familia por las competiciones o entrenamientos. No obstante, nunca me arrepentiré de practicar gimnasia.


2. De lunes a viernes estudio el doble grado de Pedagogía y Educación Primaria. Los lunes entreno unas dos horas, los viernes cinco, los sábados tres o cuatro y los domingos otras tres. En la temporada de conjuntos (septiembre-diciembre) tenemos prácticamente todos los fines de semana torneo por lo que durante estos meses no he podido salir mucho con mis amigas.


3. Cuando acabas cualquier campeonato enseñando tu trabajo o te vas de un entrenamiento sabiendo que has dado lo mejor de ti, no piensas en todo el sacrificio que te ha costado llegar hasta allí y aunque siempre hay momentos de bajón, compartir esto con mis compañeros compensa por encima de todo. Además, personalmente, ese sacrificio me ha aportado otras cosas para la vida que si no hubiese sido por la gimnasia no las tendría.


4. Yo personalmente intento no pensar en nada antes de salir a competir. Intento dejar atrás todo el trabajo que ha supuesto y centrarme en que voy hacer el ejercicio una vez más. Solamente escucho las palabras que nos está diciendo mi entrenadora e intento autoconvencerme de que todo va a salir bien.

 

Andrea Herrero, gimnasta de Lagunak: “Me compensa por las vivencias”

1. Restringir mi actividad social para poder ir a un entrenamiento o a un torneo o llegar a casa cansada después de un entrenamiento y tener que estudiar.


2. Las mañanas las dedico a estudiar, a las tardes voy a clase y los lunes y viernes entreno cuando salgo de clase. Si administro bien el tiempo puedo tener vida social, aunque igual no lo misma que pueden tener mis amigas.


3. Me compensa por las vivencias que tengo con mis compañeros de equipo y por las diferentes emociones que vivimos durante la temporada.


4. Intento darle pocas vueltas en las semanas previas al campeonato. Confío en todos mis compañeros y sé que todos tenemos las mismas ganas de enseñar nuestro trabajo.

 

Ane Áriz, gimnasta de Lagunak: “Las semanas son muy agotadoras”

1. Principalmente la vida social. Este año hemos tenido dificultades para entrenar durante la semana y no nos quedaba otra que hacerlo los sábados y domingos, lo que hizo que no pudiéramos quedar con los amigos o estar en las comidas familiares.


2. De septiembre a diciembre las semanas son muy agotadoras. Voy pronto a la biblioteca para organizarme y luego voy a clase. Entrenamos tres o cuatro tardes a la semana. En total serán unas trece horas. Además, la mayoría de fines de semana competimos.


3. Sí. Gracias a la gimnasia he aprendido cosas que me han ayudado a crecer como gimnasta y como persona.


4. Es un trabajo complejo que preparamos durante toda la temporada. Cada vez que competimos tratamos de salir seguras, fuertes y unidas.

 

Ander Olcoz, gimnasta de Lagunak: “Entrenamos 12 horas semanales”

1. Invertir muchas horas en viajes, entrenamientos y campeonatos. Tener que estudiar a cualquier hora, ya sea a la noche después de entrenar o en el coche. Tener que dejar de hacer planes con la familia y amigos.


2. Durante la semana entreno lunes, miércoles y viernes y el fin de semana sábados y domingos, aunque de normal tememos campeonatos. Más o menos entrenamos 12 horas semanales. Si te organizas siempre puedes sacar tiempo para quedar con los amigos y la familia, aunque es difícil, ya que tenemos muchos fines de semana ocupados por campeonatos y entrenamientos.


3. Sí, porque la gimnasia te aporta muchas cosas.


4. Prepararte mentalmente para jugarte meses de trabajo en dos minutos y medio es muy difícil. Por eso, yo creo que la clave está en pensar en todo el trabajo que hay detrás, en todas las veces que has repetido el ejercicio y sobre todo saber que eres capaz de hacerlo bien.

 

Vega Cigudosa, gimnasta de Lagunak: “Si no disfrutas de lo que haces, no merece la pena”

1. Debido a las horas que implica este deporte dejas de lado muchas otras cosas.


2. A las mañanas estudio un máster y a las tardes trabajo como entrenadora de lunes a jueves de niñas pequeñas, a lo que hay que sumar mis propios entrenamientos. La verdad es que, debido a las horas que requiere este deporte, te deja poco tiempo para dedicar a la vida social ya que también tenemos que estudiar o trabajar.


3. Para mí, sí compensa, porque aparte de que estoy haciendo lo que más me gusta, es donde más a gusto estoy. Aunque siempre hay días peores , el estar con tu equipo compartiendo ese tiempo, disfrutando, superando obstáculos , es algo que aprecio y que me llena mucho.


4. La verdad que es difícil poder reflejar todo el trabajo que hay detrás en solo dos minutos y medio, pero al final ya sabemos que la gimnasia se basa en eso. Creo que somos conscientes de lo que nos jugamos en ese poco tiempo pero aún así salimos al tapiz sabiendo que somos muy fuertes, que depende de nosotras el hacerlo, que tenemos que obviar cualquier pensamiento negativo que se nos pueda venir a la mente porque el trabajo ya está hecho, esta más que repetido y existen muy bajas probabilidad de fallar, que sólo nos queda demostrarlo y sobre todo disfrutarlo, porque si no disfrutas de lo que haces, no merece la pena.

 

Estíbaliz Gárriz, gimnasta de Lagunak: “El sacrificio es tan grande que la recompensa es enorme”

1. Perderme mil planes con amigos, eventos familiares, viajes o celebraciones. He tenido que ir a entrenar después de haber trabajado 8 horas (incluso más) o ir a primera hora de la mañana habiendo trabajado de noche. En plena temporada he estado semanas sin tener ni un día entero libre de descanso o para mí.


2. Trabajo de lunes a viernes dando clases de gimnasia rítmica a niñas en distintos pueblos (Barañáin, Artajona, Tafalla, Olite, Miranda de Arga) y el fin de semana trabajo en un bar. Entrenamos los lunes, viernes, sábados (si no hay competición) y domingos. Durante la temporada no tengo mucha vida social porque tengo que compaginar el trabajo con los entrenamientos y el tiempo que me queda libre es poquísimo.


3. Pues sí. Es un deporte en el que el sacrificio es tan grande que la recompensa es enorme. El sentimiento de llegar a un campeonato de España y ser capaz de hacerlo bien y enseñar tu trabajo después de tanto esfuerzo es indescriptible.


4. Pues después de 22 años como gimnasta creo que nunca se está al 100% preparado para salir a un tapiz sin nervios y con la mente fría. Pero diría que si sales con el único objetivo de enseñar lo que has trabajado, disfrutar y pensar que eres fuerte, capaz y puedes hacerlo, lo consigues.

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