DERBI NAVARRO
Un ambiente impresionante
- 3.000 personas, 300 de ellas llegadas desde Tudela, llenaron ayer el Pabellón Universitario en el primer derbi navarro de la historia en Primera División de fútbol sala
Publicado el 22/10/2011 a las 01:02
ESPECTACULAR. Navarra tenía ganas de celebrar un derbi y ayer la afición del Triman Navarra y del Ríos Renovables abarrotó el Pabellón Universitario. 3.000 personas desgañitándose que ya desde las 19.30 empezaron a llenar las inmediaciones. Se agotó el papel, se vendieron todas las entradas y los cerca de 300 aficionados del Ríos pusieron el color blanco en una de las esquinas del pabellón. La nota de la afición de Tudela fue de sobresaliente. No pararon de animar a su equipo, los "Ribera, Ribera" llenaron toda la cancha y las banderas blanquiazules volaron como nunca para animar a su equipo. Bocinas y bombos desde las ocho de la tarde que llegaron en coche y autobús desde los 95 kilómetros que separan Tudela de Pamplona. La afición del Triman respondió como se esperaba, espoleada por la llegada ribera y la importancia de seguir sumando.
El frío de la calle quedó fuera y el calor se resguardó dentro. Un ambiente espectacular para volver a recordar aquellos derbis de Plata entre Triman y Burlada. Las filas superiores del pabellón recordaron a aquella final de hace dos años ante ElPozo. El fútbol sala navarro se sentía ayer en la elite. El partido, siempre caliente, levantaba de sus asientos a cada afición según transcurría el partido. El primer gol de Ximbinha levantó a los de la Cuenca y la roja a Carlitos provocó los aplausos de los de la Ribera. El final del partido trajo los goles y el alboroto para el Triman.
Ayer nadie quiso perdérselo. En el palco estuvieron personalidades como Luis Casado, alcalde de Tudela, o Elena Torres, consejera de departamento de Política Social, Igualdad, Deporte y Juventud, Jose Luís Díez Díaz, Presidente de la Federación Navarra de Fútbol.
Al finalizar el partido, la afición verde respondió a sus jugadores con una sonora ovación en el centro del campo y los jugadores del Ríos Renovables fueron a agradecer el apoyo a su afición, que les correspondió con vítores. Al final, invasión de campo para un día histórico del fútbol sala navarro.