Mejor si hay VAR en el Bernabéu
Han pasado diez años de uno de los mayores escándalos del fútbol cuando Juanfran fue expulsado en Madrid por simular dos penaltis que habían sido claros

Actualizado el 24/09/2019 a las 06:00
¿Recuerdan cuando en 2009 Juanfran fue expulsado por doble amarilla en el Santiago Bernabéu tras “simular” dos penaltis clarísimos? ¿Recuerdan que cuatro años antes Valdo sufrió una entrada criminal de Roberto Carlos que quedó impune? ¿Recuerdan que en ese mismo partido Patxi Puñal vio después la roja directa por una acción con Roberto Carlos? Las preguntas son retóricas. ¡Como para olvidarlo!
La próxima visita al feudo blanco trae a la memoria de la afición rojilla dos episodios que dieron la vuelta al planeta, especialmente el que protagonizaron Juanfran Torres y Pérez Burrull. “Juanfran, si te tiras, hazlo bien”, le dijo el árbitro. Y el de Crevillente se marchó expulsado por “tirarse” ante Gago y Pepe, que le hicieron dos penaltis de libro. Es el mejor ejemplo de la gran aportación del VAR. Con videoarbitraje, el árbitro hubiese podido ver que su afirmación no podía estar más alejada de la realidad. El mundo entero presenció el atropello que se estaba cometiendo. Ahora el colegiado tiene la capacidad de rectificar y hacer justicia. Aunque sea a posteriori. Osasuna perdió 3-1 después de adelantarse en el marcador.
Ya no se repiten tropelías como aquella. El sistema VAR es mejorable, hay matices a la hora de decidir, pero nunca más habrá otro caso tan flagrante como el de Juanfran. No es la única vez que Osasuna salió escaldado. Cuatro años antes, también con Perez Burrull, Roberto Carlos se llevó por delante a Valdo en una jugada temeraria. Por decirlo suavemente. El brasileño se reía mientras el rojillo se marchaba lesionado. No existía la red de seguridad llamada VAR. Después un enrabietado Patxi Puñal propino un golpe al lateral del Madrid, que hizo una de las mayores obras de teatro que se recuerdan. ¡Qué actuación! El de Huarte, a la calle. Nunca sabremos qué habría pasado con el vídeo de por medio, desde luego, pero el árbitro hubiese tenido más argumentos en el bolsillo. Pese a estar con diez gran parte del encuentro, el partido acabó 1-1 con gol y recital de Savo Milosevic.
Capítulo aparte merecen las veces que Osasuna ha tocado la gloria en la casa madridista. El 0-4 de 1990 y el 0-3 de 2004 tampoco se olvidarán nunca. No es habitual golear al equipo merengue en su estadio. Lo normal es caer ante su gran potencial. Pero para tener opciones de dar la campanada, mejor si hay VAR en el Santiago Bernabéu.