Osasuna
Ramis reaviva la cantera
Estas siete jornadas elevan a un 37% el impacto de minutos, por el 23% del año de Lisci


Publicado el 26/09/2026 a las 05:00
Estará jugando mejor o peor Osasuna. Se podrá atacar de otra manera más alegre y ser más fiables en defensa. O no. Cuestiones subjetivas. Pero lo que ha quedado constatable en estas siete primeras jornadas ha sido la personalidad de Luis Ramis a la hora de confeccionar las alineaciones, donde ha recuperado peso el jugador de la cantera. El técnico de Tarragona está demostrando que no hace distinciones y que no le tiembla la mano a la hora de tomar decisiones.
Como algunos ejemplos, ha hecho debutar a Unai Santos con dos titularidades consecutivas y ha dado máximo protagonismo a Iñigo Arguibide, el que más ha participado de la plantilla hasta la fecha. A ello se suma que ha subido del Promesas a Mauro Echegoyen, cuyo estreno puede llegar en cualquier momento.
El impacto de los jugadores formados en la casa representa el 37% de los minutos del global del equipo, porcentaje que aún podría haber sido mayor en el caso de que Aimar Oroz no se hubiera lesionado. En este ciclo en Primera, es la segunda cuota más alta toda vez que en la campaña 2023-24 con Arrasate el listón alcanzó el 39%.
La actual es una cifra que ha subido como la espuma respecto a la temporada completa de Alessio Lisci, que confió en la cantera en un 23% de la participación total. Jugadores como Iker Muñoz o Kike Barja contaron poco para el italiano, además de los recién llegados Arguibide y Osambela.


Iñigo Arguibide (Huarte, 21 años) ha sorprendido con su asentamiento después de que en el verano estuviera alejado de las quinielas para competir. Hay factores que han sido influyentes.
La importante lesión de Valentin Rosier, el hecho de que Iker Benito no convenciera a Ramis y que no se llegara a un acuerdo con el Burgos para fichar a Lizancos. Pero el de Huarte se ha ganado la confianza del entrenador a pulso. La prueba es que es el único que ha estado en la formación inicial en estas siete jornadas.
Asier Osambela (Subiza, 21 años) está pisando el verde bastante más esta temporada. Ha disfrutado de 290 minutos, divididos en las demarcaciones de central, medio centro e incluso de lateral cuando no ha podido seguir Arguibide. Su participación ya casi la misma que la de la temporada anterior. “Es corazón y carácter”, le ha retratado Ramis durante la temporada. “Es una locura lo que te ofrece cuando lo metes dentro”.
Jorge Herrando (Campanas, 25 años) había salido de inicio en las tres primeras fechas del campeonato, con aquella semana diabólica cargada de competición. Luis Ramis estaba confiando en él por delante de Enzo Boyomo, por ejemplo. Pero en el partido contra el Getafe sufrió una lesión en el aductor que le mantendrá apartado de los terrenos de juego durante varios meses. Es su cuarta temporada, en el primer equipo.
Unai Santos (Larraga, 20 años) fue reclutado para hacer la pretemporada, pero el club no lo tenía entre los candidatos a tomar la alternativa desde el Promesas. El central zurdo no se cayó de los amistosos importantes del último tramo y siguió en dinámica del primer equipo. Y de repente apareció en escena. Lo hizo nada menos que en el Metropolitano y luego repitió en El Sadar entre los once elegidos.
“Es atento, está concentrado en lo que tiene que hacer, juega sencillo, tiene alma, está creciendo. Un jugador más que tenemos ahí para la causa, que se tiene que seguir ganando los minutos como todos sus compañeros, porque de ahí no voy a hacer distinciones, que está con mucha ilusión y como cualquier otro jugador de más experiencia, al que voy a ayudar igual”, decía Ramis de él tras el último partido.
Iker Muñoz (Villafranca, 24 años) es el sexto en el ranking de minutos con 476. Su situación no tiene nada que ver con la que padeció hace un año en la primera vuelta, en la que no jugaba nada. Ha contado con más protagonismo que Torró. “Es un jugador que te da continuidad al juego, que te da equilibrio, que es inteligente, que no solo está mirando el balón. Gestiona muy bien elegir hacia dónde tiene que ir el balón o a qué velocidad tiene que ir”, afirmaba Ramis sobre el centrocampista hace unas semanas. Y tras un mal partido contra el Rayo, le arropaba: “Le doy mi confianza para que se atreva. Si hay alma, orden y predisposición... conmigo al fin del mundo”.
Jon Moncayola (Garínoain, 28 años) jugaba con Jagoba Arrasate, con Vicente Moreno y con Alessio Lisci. Del centro del campo tampoco le ha quitado Luis Ramis en su primera campaña en Osasuna. Es el quinto jugador más utilizado. Su contador de partidos sigue a ritmo constante. En poco tiempo será el cuarto jugador de la historia rojilla con más partidos en Primera. Palabras mayores.
Mauro Echegoyen (Murchante, 21 años) es jugador del primer equipo desde esta temporada. La idea inicial del club era buscarle una cesión a un equipo de Segunda División, pero durante la pretemporada gustó tanto a Ramis que el técnico comunicó su deseo de contar con él. De momento no ha debutado en una posición, la de centrocampista, en la que tiene una fuerte competencia. “Me parece un chico muy completo, fuerte, dinámico, técnicamente es un chico notable, muy aplicado, es inteligente, creo que es un chico que puede ayudarnos. Mauro es un jugador interesante que puede sumar y tener minutos”, decía de él Ramis en verano.
Kike Barja (Noáin, 29 años) es el primer capitán del equipo por segunda temporada consecutiva. En la pasada ya demostró su peso específico en el vestuario cuando peor estaban las cosas por la salvación, y demostró su categoría cuando Lisci le dio por fin minutos en la banda. Se ganó la renovación y siendo partícipe. Ramis le está dando oportunidades, sin ser tampoco de los fijos. Ha sido tres veces titular y ha salido como revulsivo en la segunda parte en otros tantos.
Aimar Oroz (Arazuri, 24 años) es junto a Moncayola el intocable de los últimos años en Osasuna con los entrenadores que han pasado por aquí. También con Ramis, que ha sufrido su ausencia desde que se lesionara en la jornada 3. El equipo ha notado bastante su ausencia a la hora de construir juego. Al talento de Arazuri se le achaca que no tiene números de asistencias y goles, pero su calidad para lubricar el juego del equipo es determinante.