Opinión
¿Y el modo Europa?
Tener los pies en el suelo para valorar y celebrar permanencias no está reñido con la ambición que se le debe exigir a esta plantilla


Publicado el 10/05/2026 a las 05:00
La caída general de Osasuna frente al Levante resulta tan inexplicable como repetitiva en los últimos tiempos. Con 0-2, Europa a tiro y un rival hundido apareció la peor cara, esa que suele invadir cuando se puede dar un golpe de efecto en positivo. Una especie de vértigo.
Errores groseros y, como el viernes, una derrota que se explica desde la pérdida en los duelos. Parece que este Osasuna debe verle las orejas al lobo para sacar lo mejor de sí, como ha ocurrido cientos de veces, la última contra el Sevilla.
Tener los pies en el suelo para valorar y celebrar permanencias no está reñido con la ambición que se le debe exigir a esta plantilla, expresada públicamente pero sin réplica en el césped.
Con las puertas europeas más abiertas que nunca y un equipo que ha demostrado grandes cosas se ha escurrido una oportunidad de oro. Mientras Osasuna hacía las cuentas europeas, el lío que se ha formado abajo es tremendo. La permanencia no está cerrada. Vuelta al modo supervivencia, que tan bien ha funcionado. ¿Y el modo Europa?