Osasuna-Girona
El golpe de Anoeta, la ambiciosa charla del lunes y la respuesta en El Sadar
Lisci reunió a sus jugadores después del tropiezo contra la Real Sociedad en busca de una reacción que llegó contra el Girona


Publicado el 23/03/2026 a las 05:00
En una semana ha cambiado el estado de ánimo de Osasuna y el horizonte para pelear por Europa se ve con otros ojos. El tropiezo de Anoeta, en el tercer partido sin ganar, dibujaba una tendencia negativa que el equipo disipó el sábado venciendo y convenciendo ante el Girona. El sueño europeo no será sencillo, pero se vio hambre en los jugadores, una puesta en escena que se había echado en falta contra el Valencia, el Mallorca y la Real, los tres compromisos tras la campanada contra el Real Madrid. La resaca duró más de la cuenta.
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El 3-1 en San Sebastián redundaba en esa sensación de que Osasuna podía quedarse en tierra de nadie cuando se había ganado el derecho de mirar arriba. De hecho, aunque el primer objetivo sea siempre la permanencia, en el radar de los técnicos y los futbolistas aparece desde hace semanas la parte alta. El lunes, con el enfado de la derrota latente, Lisci reunió a los jugadores en esa “buena charla” que deslizó Budimir este sábado. Efectivamente, el entrenador quiso buscar una reacción de los suyos y expuso el reto de, por lo menos, estar en la pelea por Europa. El italiano, públicamente, siempre se mantendrá firme en el pensamiento de la permanencia.
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La respuesta de la plantilla ha sido positiva, especialmente en una gran primera parte. Con la victoria abrochada, Budimir verbalizó el nuevo reto. Desde la ilusión y no la obligación.