Osasuna
La mano fantasma de Anoeta
Aramburu cometió una infracción clara en el área, como se ve en la imagen, y Cuadra Fernández interpretó que el autor del golpeo con el brazo había sido Aimar Oroz. Siguió el juego como si nada, sin que entrara el VAR. Pudo ser el 2-1


Actualizado el 17/03/2026 a las 10:17
Vaya por delante que es fútbol ficción y que Osasuna fue castigado merecidamente por la Real Sociedad en uno de sus peores partidos. Pero hubo una acción que pudo cambiar la dinámica.
El 2-0 lucía en el electrónico en Anoeta. Se jugaba el minuto 28 después del doble disgusto. Tanto Guillermo Cuadra Fernández, desde el césped, como Luis Mario Milla Alvéndiz, desde el VAR, no consideraron lo que era un penalti claro a tenor de las imágenes analizadas después.
Alejandro Catena lanzó una pelota en largo hacia la posición de Aimar Oroz, que en primera instancia se deshizo limpiamente de Igor Zubeldia. Dentro del área, el de Arazuri metió el cuerpo en una pugna para ganar la posición ante Jon Aramburu. En carrera, el lateral realista abrió el brazo derecho claramente para despejar. La imagen que acompaña esta información no da lugar a ninguna duda.


De nada sirvieron las protestas tanto del centrocampista como del capitán Jon Moncayola. La sorpresa llegó cuando Cuadra Fernández se señaló el brazo en al menos dos ocasiones y les explicó que la mano había sido de Aimar. Sin embargo, quizá al recibir alguna comunicación de su equipo, pitó finalmente falta del jugador rojillo, que tampoco era, aunque esto ya entraría más en el terreno de la interpretación. El VAR, donde estaba Luis Mario Milla Alvéndiz, no le llamó para revisar.
Desde la banda, Lisci se desesperaba al ver que la acción se pasaba por alto. "Va al VAR, ¿no?", le trasladó al cuarto árbitro mientras el juego todavía no se había reanudado con pelota para la Real Sociedad al ser atendido Mikel Oyarzabal, que en la misma jugada había recibido un golpe con el balón y tenía sangre.
Los técnicos verificaban en la repetición en el monitor del banquillo que había sido penalti. Moncayola seguía protestando. El cuarto árbitro señaló a Lisci que al final había sido falta de Aimar. No daba crédito. Nunca se sabe, pero podía ser el 2-1.
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"NO LO SABÍA NI ÉL"
"Para mí, le ha dado claramente en la mano. De primeras, ha señalado mano mía. No lo he entendido. Y luego, que ha sido falta. No sabía ni él lo que había sido, pero bueno, así es esto. Es una pena que no haya sido penalti", declaraba con resignación Aimar Oroz en declaraciones a ETB después del partido.