El Forofillo
Viejos fantasmas de rojo
El peor Osasuna se deja ver en estas últimas jornadas. ¿Miedo?


Publicado el 15/03/2026 a las 23:27
Y uno, inocente de mí, que pensaba que los fantasmas eran más propios de otros estadios a lo catedral antigua y demás y va y resulta que los fantasmas ahora van de rojo... Ojo, no por fanfarronería, ni chulería, ni atracadores del fútbol base. No, no, nada de eso. Sino porque resulta que tras ganarle al Madrid, con todo el trabajo ya hecho (de eso nada, monada) va y regresan los peores augurios en forma de nadería para los chavales de Lisci. En Valencia, en El Sadar contra el Mallorca que sólo se salvan por el arreón final y por el punto sumado y ahora, otra vez, en el Reale Arena para escarnio de más de uno del botxo que pensaba que les íbamos a ganar y que los txuri urdin no fueran el equipo vasco más adelantado de LaLiga. Lo lleváis claro, leones, estos de Matarazzo nos van a dejar atrás a vosotros y, con toda lógica, a nosotros. Es lo que hay.
Lo que no hay es equipo, o recambios. Los que antes sumaban ahora ni arriman el hombro y es muy preocupante el escandalosamente mal estado de forma en el que andan más de uno de los titulares. Por no decir de todos, porque de la Bella Easo, magdalenas a un lado, se me salvan Víctor Muñoz y Oroz. Poco más se lleva un uno en la picota de los compis de Deportes, incluída el Rayo Beñén que es la única que nos dio una alegría el domingo. Ella y mi ritmo que ha pasado de tractor a cortacésped, toda una mejora, al calzarme las zapatillas de running.
Dejo de desbarrar y vamos al lío. Herrera igual pide un partido de descanso o, a lo elecciones, de reflexión. Porque si ya sabíamos que con las pies falla más que yo con una pala de pádel, con las manos ya ni empieza a salvar lo que salvaba. Pues eso, jornada de pensar y que salga el mostacho de Aitor. Luego lo de la defensa es de mirar, porque todos echando de menos a Boyomo y cuando sale Boyomo resulta que falla como yo con la pala de pádel (sí, lo he dicho, pero es que fallo mucho...). Y en los laterales ni mentar, porque andan Rosier y Galán que más de lo mismo.
Torró y Moncayola llegan a la recta final sin oxígeno, como Budimir, muerto perdido al que ya le pueden casi más las ganas del Mundial que de jugar con los nuestros. A Moro le seguimos esperando, en serio, que es capaz de jugar más y mejor. Y luego ya andan Oroz y Víctor Muñoz, el primero de largo con algo de olfato al que Remiro le frenó con una jugada que ponía el 2-1 sobre la bocina del descanso, y el segundo, en la prelista de De la Fuente con merecimiento, el único capaz de dejarse los higadillos y hasta de marcar.
Luego póngase usted en la piel de Alessio, mire a su espalda y vea a los Iker Muñoz, Moi Gómez, Osambela, Kike Barja y compañía, con las ausencias de Raúl García de Haro y Rubén García, y trate de reaccionar. Pues eso, el fondo del banquillo es como el de mi cuenta corriente, en rojo a lo camiseta osasunista a mediados de mes (y eso que este mes vamos bien, oigan). Pero que es lo que hay, renovado Braulio. Es lo que hay,
Lo bueno, que estamos a ocho del descenso. Lo malo, todo lo demás. Lejos de El Sadar hemos vuelto a ser el equipo endeble al que no le sale nada. Ni ese penalti por mano de Boyomo que según la normativa (viene de un despeje de Herrera) no debía de haber sido señalado. O ese otro penalti clamoroso por manos de Aramburu que se zampa el colegiado de turno. Sin contar con el cabezazo de Víctor a la madera o la mano, ya mencionada, que le saca el "muete" de Cascante a Oroz.
Luego ya con 2-0 la cosa se pone cuesta abajo (la Real no es el Mallorca, con todos los respetos a los isleños). Y es lógico que te metan el tercero y se queden a las puertas de hacer más sangre, porque podían haberla hecho, pero bajaron el pistón, la presión que tanto incomodaba a Osasuna en los saques de portería (donde sigue "luciendo" el manejo de pies de Sergio Herrera, perdón, de muñones) y permitió que los nuestros dieran un poco de vida. Pero poca.
No queda otra que hacer borrón y cuenta nueva, pensar en la final por la permanencia que asoma en el horizonte, la visita de un Girona con la flechita en verde, que ganó con justicia y goleando a un Bilbao que este año anda como nosotros y viene a Pamplona con la intención de sumar tres puntos más que les coloque por encima nuestra ya que llegan con los mismos puntos, 34. El que gane dará un paso importante para la salvación.
A seguir trabajando, a olvidar el segundo mazazo de la temporada en el Reale Arena (tercero contra la Real que nos ha mojado la oreja en otros tantos encuentros esta temporada), a recuperar a los sancionados para preparar el choque contra los de Míchel. Ganar, ganar, ganar y ganar, no se puede hacer otra cosa. Por lo menos si queremos alejar los fantasmas y dejarlos metidos en su casa, en el castillo... O en la catedral.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!