El Forofillo
Suspenso rojillo
Una primera vuelta con 19 puntos no te da para la salvación, y lo dice Tales de Mileto


Actualizado el 10/01/2026 a las 21:22
Tengo la sensación, ya me diréis si soy o no el único, que Osasuna ha tirado 19 de los 19 partidos de la primera vuelta, hasta los ganados. Que el choque de Montilivi no es sino el fiel reflejo de la primera parte del campeonato que, dicho sea de paso, nos deja con 19 puntos y con unas matemáticas que no nos dan para salvarnos. O si dan, muy raspadito. Ojo, lo dicen Tales de Mileto, Pitágoras, Euclides y toda la peña griega que empezó a devanarse (y por ende, devanarnos) la cabeza con los números. Por algo soy de Letras...
Letras que me permiten construir frases y afirmaciones como "vaya añito llevas, Budimir", o "vete a la mierda, Catena" (esta última no es por atacar al central madrileño, de lo mejorcito del equipo, sino que se trata de un guiño a la amiga Titiliri, ella sabe). Y como buen hombre (o chico) de Letras, las utilizo para enviar mensajes subliminales a ver si los que mandan me suben el salario. O el sueldo, que con la misma no pillan.
El caso, y sigo dándole a la tecla, que este Osasuna de Lisci que juega como los ángeles pero sin Charlie se ha vuelto de Montilivi con amonestados, tangana final y derrota. ¿La diferencia? En el gol, amiguitos, en el gol. Es lo caro, es lo que vale, es lo que igual habría que fichar pero, claro, no hay dinero para traer un delantero que te garantice diez goles en una segunda vuelta, y eso lo vamos a pagar. Caro.
Osasuna tuvo ocasiones para volverse con los tres puntos de Gerona (o Girona, no vaya a ser que Trumpo tenga familia en la zona y venga a detenerme). Budimir tiró todas las que tuvo, Víctor Muñoz lanzó al limbo una clarísima, Torro cabeceó fuera con todo a favor... Y ellos, un desborde, un balón a línea de fondo de los que el pelirrojo se había hinchado a tener y un taconazo de Vanat adelantándose a Herrando para cerrar el choque. Y vaya usted a remar.
Ni remar, ni bogar, ni nada. Vayan a ahogarse, oigan. Porque desde los estamentos directivos, alias La Famiglia, hasta el último utillero, las valoraciones de la primera vuelta son de suspenso. Y el que diga lo contrario es porque le puede el corazón más que la realidad. Las matemáticas, los números, los guarismos, la clasificación... Y no terminamos la primera vuelta en posiciones de descenso porque hay otros tres peores. Y gracias al gol de Lo Celso...
Osasuna se derrama en un quiero y no puedo, parece que Lisci quiere que el equipo no gane con defensa par para tener la razón y volver a la impar. La cosa es que esto no es un juego de egos, ni de sabidurías ni de bellezas, que a mi hermana le gustaría mucho el romano. Esto va de meter la pelotita y que no te la metan. Y de pasar la temporada con 40 puntos, como poco, que te permitan seguir otro año en esta categoría de lujo. Y de momento se cierra la primera vuelta con un cuatro. Cuatro y medio si me apuran...
Otra vez el oxígeno se acabó para el minuto 70. Es para empezar a mirárselo, momento en el que el partido se acaba y apenas se tiene control, ocasiones, presión, nada de nada. Un Girona lejos del que fue se impuso por la calidad de Blind atrás y Vanat adelante. El neerlandés, antes holandés, que calza 35 castañas, se bastó para anular a toda la delantera rojilla, de especial manera al croata, que merece asunto aparte.
Aparte es donde debería empezar a quedarse Ante. El delantero rojillo ya ha dado lo que tenía y, por si alguien no se acuerda, en año de Eurocopa/Mundial baja enteros para centrarse con su selección, y ahí están los datos. Budimir no va a llegar a los dos guarismos esta temporada, salvo que el colectivo trencilla se vuelva loco y comience a pitar penaltis para Osasuna, cosa que dudo con motivos. Ante lleva seis goles, la mitad desde los once metros, y un zurrón de ocasiones marradas que clama al cielo. Y conforme pasen los meses no va a ir a mejor... ¿Hora de Raúl García de Haro?
El choque en tierras catalanas se resume en un quiero y no puedo. El Girona sufría, Osasuna no acertaba, un tanto al filo del descuento, un quiero y no puedo de segunda parte donde Sergio Herrera evitó el segundo chicharro local a tiro de Bryan Gil y pocas opciones desde el banquillo, sobre todo cuando llega la hora pez en Osasuna, ese acabarse el oxígeno en la recta final.
Ahora empieza la segunda parte de la película. Sigo pensando que hay plantilla para quedarse en Primera de largo, incluso para hacer algo más bonito, pese al entrenador que no termina de dar con la tecla y pese a una directiva que va a ser incapaz de traer algún delantero. Boyomo vuelve ya de África, y Galán ha sido un acierto. Si viniera gol la cosa mejoraría cosa mala. Como no va a venir, que los dineros son lo que son (y para los que son) habrá que seguir trabajando con humildad. Ojalá quede en el primer año de Lisci en Osasuna regular en una época que brille en la historia de nuestro club...
Semana de Copa (en San Sebastián, ojo que la Real tampoco está para tirar cohetes aunque el efecto Materazzo ya empieza a sumar puntos) y luego visita a El Sadar del Oviedo. Dos victorias supondrían un golpe encima de la mesa y un balón de aire ilusionante para la parroquia. Caer en la Copa tampoco sería un drama enorme, aunque es una competición que nos pone, y mucho. Pero perder ambos envites sí que volverían a encender las alarmas en la afición, que es la que al final se deja los euros y apoya al equipo. Y son muchos euros, aunque como uno anda flojo de matemáticas y es más de Letras...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!