Osasuna nostalgia
Un viejo conocido de El Sadar, desafío copero para una Real Sociedad en crisis
El exrojillo Rober Ibáñez, de vuelta al fútbol español tras su paso por Grecia, milita en el Eldense de Primera RFEF que se mide este martes a la Real


Publicado el 16/12/2025 a las 05:00
La Copa del Rey vuelve a cruzar caminos inesperados y, esta vez, con un viejo conocido para la afición de Osasuna. Rober Ibáñez, veterano exjugador rojillo de 32 años, sigue dando guerra en el CD Eldense, conjunto de Primera RFEF que se medirá este martes a las 21.00 horas a la Real Sociedad, equipo de Primera División.
Rober Ibáñez (Valencia, 1993) se formó en la cantera del Valencia CF, con el que llegó a debutar en Primera División tras pasar por el filial. Pronto destacó como un extremo vertical, rápido y con desborde, cualidades que le abrieron las puertas del fútbol profesional. Tras varias cesiones al Granada y el Leganés para ganar continuidad, recaló en el Getafe, que a su vez decidió cederlo a Osasuna.
El valenciano cumplió tres etapas en El Sadar, en las que no llegó a triunfar al verse muy lastrado por las lesiones, aunque estuvo en la plantilla que consiguió el ascenso de la mano de Jagoba Arrasate. En total, participó en 48 partidos, de los cuales 27 jugó como titular y 21 como suplente para un total de 2497 minutos y 5 goles.
Tras su salida de Pamplona, Rober regresó al Leganés, en Segunda División, y después disputó dos temporadas en el Levante sin alcanzar los mil minutos en ninguna de estas campañas. Así, ya con 31 años y al verse sin equipo, probó suerte en el PAS Lamia 1964 griego, donde como en toda su carrera no fue capaz de asentarse. Este verano regresó a España para jugar en Primera RFEF en el Eldense.
Este martes, su equipo, que ocupa la sexta plaza en el grupo B de la categoría de bronce del fútbol español, se enfrentará una Real Sociedad que llega al partido envuelta en un clima de incertidumbre, tras la reciente destitución de su entrenador, Sergio Francisco, una circunstancia que añade todavía más morbo a la eliminatoria. Los donostiarras parten como favoritos por plantilla y categoría, pero el contexto y el escenario copero invitan a la sorpresa.