Entrevista
Cata (secretario técnico de Osasuna): "Braulio apostó por un policía municipal que entrenaba en Tercera, ha sido la persona que me ha cambiado la vida"
Entre los viajes, el teléfono, el ordenador y su estrechísima relación con Braulio cocina los refuerzos la mano derecha del director deportivo. Cerrado el mercado analiza el momento del club


Actualizado el 13/10/2025 a las 07:20
José Antonio Prieto, conocido como ‘Cata’, (La Roca del Vallés, Barcelona, 1972) abre las puertas de su despacho en Tajonar para desmenuzar su papel como secretario técnico en su novena temporada en Osasuna.
¿Cómo está viendo el arranque?
A nivel de números, razonablemente positivo. Creo que hemos tenido un calendario complicado, aunque es verdad que fuera de casa no hemos sumado. Ahora vamos al Metropolitano y antes hemos tenido Madrid, Villarreal, Betis y el Espanyol, que está en buena línea. Y en casa has sacado 10 de 12. Pasado este tramo de calendario el dato de puntos es bueno.
¿Y la integración de Lisci?
Alessio es una persona hiperinteligente, exigente consigo mismo y su cuerpo técnico, pero creo que ha tenido la habilidad de informarse del contexto. Tiene que dar su matiz. Con el Betis estuvimos mal, pero creo que en general se ha competido y el equipo es reconocible, que es el mejor piropo que se le puede decir a un entrenador. Está dando pasos para que el equipo cada vez sea más redondo.
¿Cuál es el objetivo de este Osasuna?
Voy a hablar empíricamente y emocionalmente. Empíricamente somos el presupuesto 13. Creo que si Osasuna se salva nunca puede ser un desastre, un fracaso. Puede ser mejorable, si quedamos el 17 no será bueno, pero no será un desastre. Lo que tenemos que hacer es seguir creciendo y una vez conseguida la permanencia intentar cotas mayores. Exigir Europa…
¿Este proyecto ha tocado techo?
Yo creo que no. Estamos saneados. Somos un club con limitaciones económicas, pero no con problemas. ¿Cómo vas a tocar techo si miras ahí a la izquierda y ves una ciudad deportiva que va a crecer? El buen hacer deportivo ha ayudado en la reforma de El Sadar, en Tajonar… A ver, si conseguimos quedar en mitad de la tabla y amplías tu ciudad deportiva nueva sigues creciendo.
Braulio suele hablar de la anticipación. Enero asoma, pero ya estarán trabajando para junio.
Claro. Sin duda. Estamos en un club que tiene limitaciones económicas, no problemas, tiene limitaciones, no es lo mismo. No podemos ir en la época de la subasta del pescado. Buscamos al principio o al final, cuando se dan situaciones ventajosas que quieres controlarlas lo antes posible. Hay posiciones que a día de hoy no son viables de reforzar, pero no estamos libres de que tengas una lesión o que tengas un pago de cláusula. Nuestro trabajo es muy vivo, muy de día a día. Podemos hablar del año pasado. A estas alturas había 4 o 5 jugadores que después ya dejaron de ser opción por la situación de mercado. Incrementan su rendimiento, son traspasados o renuevan.
Usted viaja mucho.
Sí. Y contamos con Alejandro Alfaro, Sergio Amatriain y Miguel Martínez, que hacen también seguimiento en directo. Miguel aparte es el responsable de IA (Inteligencia Artificial) y Big Data. Ellos hacen el filtrado. Procuramos que no sea solo la visión de uno, procuramos verlo en distintos contextos, que aquí es un trabajo para nosotros y para mí en particular como responsable. Es fundamental, porque tener buenos profesionales que hacen bien su trabajo a mí me hacen mejor, y si yo funciono bien, creo que es más fácil que tome buenas decisiones. Pero lo que de verdad exige la máxima responsabilidad y el máximo talento es la toma de decisión, y ese es el papel de Braulio.
En los dos últimos años ha habido dos cambios de entrenador tras seis años con Arrasate. ¿Esa incertidumbre en el banquillo ha condicionado las gestiones?
Esa es una buena pregunta. Lo primero, creo que la estabilidad que tenemos como club hace que cada entrenador se amolde bien aunque lleguen con su matiz. Pero hay una dirección, un modelo y un estilo. Evidentemente, un entrenador que utiliza más la línea de tres atrás implica que igual vas a tener otro central o un carrilero, en vez de tener más capacidad. Es importante que el entrenador, con Jagoba, con Vicente, con Alessio, aparte del modelo, la estructura práctica y el sistema que quiere jugar, procuremos tener jugadores que cumplan esa demanda.
¿Cuántos jugadores tiene Osasuna en el radar? ¿Tiene una cifra?
Lo voy a consultar (mira el ordenador). Generamos datos de 7.148 jugadores desde que tenemos está plataforma y tenemos referenciados 1.429. Luego lo difícil es la toma de decisión final.
¿De qué mercados?
De España, Francia, Italia, Portugal, Argentina, Brasil... Son las nacionalidades de los jugadores .Hay más. Después vamos haciendo un cribado hasta llegar a un grupo del centenar de jugadores.
Hasta la lista final hay un gran cribado.
Esto es una foto general. Preferimos conocer mejor los potenciales fichajes que rastrear un mercado inviable. También tenemos jugadores predictivos que nos alerta el Big Data. Cuando estamos en algo más de 100 cada grupo de la secretaría técnica tiene su bolsa de seguimiento prioritario. Llegamos a tener 3, 4 o 5 por puesto para que Braulio cuente con toda la información.
¿Enero será movido?
En enero hay un matiz que nos marca a todos, que es la Copa África. Lo normal es que Enzo (Boyomo) vaya convocado, igual hay que reforzarse. Es verdad que miramos un central pero no conseguimos uno que nos convenciera por perfil o por el rol que le demandábamos. Es posible que nos hayamos quedado con la plantilla un pelín corta.
No acabó llegando St. Juste, pero en esa búsqueda de central llegaron multitud de ofrecimientos. ¿Cómo es un cierre de mercado?
Hubo muchos ofrecimientos, sí. En la última semana hubo cientos. Alguno no tiene ni idea de los jugadores que son viables para nosotros, a la mayoría no puedes acceder. Pero no solemos trabajar mucho con ofrecimientos. Normalmente nuestro plan de viaje es fiarnos de las alertas que tenemos y del seguimiento que hacemos.
Su apuesta principal es el mercado nacional. ¿Por qué?
Ha habido opciones extranjeras últimamente que se cayeron por temas económicos o por temas puntuales. Es verdad que tendemos a jugadores que conocen la Liga, porque vemos que la integración es más fácil, porque da más fiabilidad. Pero no despreciamos el mercado extranjero. El año pasado ya estuvieron a punto de llegar a dos jugadores de fuera. Sí que a Braulio le gusta mucho que conozcan la Liga aunque fichen de fuera y priorizamos esa línea de actuación.
Cite algún fichaje especialmente complicado.
El Chimy fue complicado por el contexto de la operación. Víctor este año ha sido muy trabajado. Es un jugador que ya quisimos traer el año pasado con su anterior agencia de representación y ha sido un trabajo de meses a base de convencimiento. El Madrid puso el mismo precio para todos, lo que nos benefició, porque teníamos la voluntad del jugador.
¿Y alguno que era impensable que llegara aquí?
Bryan. Fue un premio personal de Braulio, se lo curró mucho. Era muy difícil por no decir imposible, no entro en el rendimiento posterior. Se obsesionó, hizo un máster de gestión en esa incorporación.
También ha habido decepciones.
Evidentemente. Y enseguida te das cuenta de que no has acertado. Me voy a mojar sin decir nombres. Dicen en este mundo que lo ideal es un 75% de acierto. Yo siempre le pongo el matiz de que el porcentaje está condicionado al portero y el delantero porque son los que te marcan y no te puedes equivocar ahí. Evidentemente el error existe, te tiene que ayudar a mejorar. Pero creo que ha habido infinitamente más aciertos que errores. ¿Que hubiéramos tomado unas decisiones de otra manera? Sin duda. Pero como dicen los argentinos el lunes todos somos Gardel. Creo que los aciertos nos han dado estabilidad y se ve en lo que la gente piensa de ti fuera.
Este curso ha disminuido el peso de la cantera con las salidas de Areso y Pablo Ibáñez. ¿Tajonar tiene el protagonismo que debe?
Por ejemplo, a nivel de Tajonar, la 2003-2004 no eran grandes hornadas y creo que la 2005-2006 sí son buenas hornadas. Quiero reconocer la labor de Santi Castillejo. Uno de sus principales valores que en el Promesas es que adecúa a los futbolistas a la demanda que tienen en el fútbol profesional a nivel competitivo. En su época entre 30 y 35 jugadores han tenido un recorrido profesional.
La primera RFEF es exigente.
Es una categoría muy compleja, sobre todo para los filiales. Intentamos salvarnos, cada año es más difícil. Lo prioritario es que los que creemos que tienen alguna capacidad de llegar al fútbol profesional vayan creciendo. Según las hornadas hay que meter más o menos gente de fuera, yo los llamo estabilizadores, para que ayuden a competir a los chicos de la casa.
¿Cómo se conjuga el objetivo de salvarse con el de formar jugadores? Parece que chocan.
El club te marca que el objetivo es salvarse. Hasta el año pasado teníamos responsabilidad sobre el Subiza, que este año ha pasado a manos de Tajonar. Y esa temporada era gente de Tajonar y jugadores que podían destacar. Así hemos recuperado a gente que estaba fuera como Pablo, Yoldi, Dufur, Eneko Aguilar, Martín Pedroarena… Todo navarro que destaque por lo menos tiene que estar en el radar.
Hay jugadores marcados en el Promesas para llegar al primer equipo.
Tienen que ir ganándose los minutos buscándoles retos que no sean barreras. El objetivo es que cuando estén preparados para tocar el primer equipo. Están marcados, pero esto es vivo. Igual en juveniles parece que llega seguro y por lo que sea no sale y otro con el que tienes dudas da un nivel que no esperas. Moncayola no era titular en el Juvenil de División de Honor siendo el último año y ahora es imprescindible. Él se lo ha ganado. Esto no es una cadena de montaje. Hay que ver qué necesita cada jugador. No hay mayor desigualdad que tratarlos a todos por igual, cada uno tiene su perfil físico y mental. Qué necesita cada uno en cada momento es complejísimo.
¿Cuál es el mayor reto que afronta en su trabajo?
No fallarle a Braulio. Hablo de que cuando opinas que hay que pagar por un jugador tienes una responsabilidad hacia tu jefe, aunque él tenga la toma de decisión. Un error tuyo puede afectar a Braulio, puede afectar al club. Si me equivoco y el equipo baja afecta a un montón de trabajadores que estamos aquí. También genera una decepción y una frustración. Eso me genera una responsabilidad enorme. Afecta directamente en las vidas de muchas personas y a las emociones de muchas personas.
Braulio y usted terminan contrato en junio de 2026.
Estoy encantado aquí. Creo que tendremos que tener una charla con el presi. Es el más importante en esa toma de decisión. La sintonía creo que es buena. Trabajar aquí es una gozada porque te sientes importante y tienes libertad. Nosotros no hemos tenido problemas con límites salariales. Esa normalidad no sucede en otros sitios. Este año tenemos una bolsa de dinero para enero por esa coherencia. Después podemos decir si hemos acertado o no. Si nos tomamos un café con el presidente y hablamos cuatro cosas no creo debería haber problema. Trabajar en Osasuna es un orgullo.
¿Los jugadores qué imagen tienen de ustedes? Al fin y al cabo su futuro está en sus manos.
Tratamos de conjugar una cercanía personal sin perder esa responsabilidad profesional. Hay decisiones que a veces personalmente te fastidian un montón. Somos personas.
¿Es lo más difícil?
He tenido amigos personales jugando en el equipo y nadie lo sabía. Por ejemplo, hace muchos años había un jugador amigo mío, yo creía que no debía seguir y finalmente continuó. Desaconsejé que siguiera pero prevaleció la decisión de Braulio. No pasa nada. La vida de un futbolista que gana mucho dinero y tiene otro club es diferente. Para mí, la responsabilidad emocional es mucho mayor con los trabajadores cotidianos que están en el club. Si el club va a Segunda y se tienen que ir a su casa, eso supone una mayor responsabilidad emocional que decirle a un chico que no sigue porque va a tener otro club o ya tiene un bagaje económico. Pensar que hay gente que se puede ir al paro por tu culpa… Es algo que no me habían preguntado nunca, pero me genera bastante estrés.
Una curiosidad, ¿cómo conoció a Braulio?
Tengo una anécdota buenísima, se puede publicar. El primer recuerdo que tengo de Braulio es un partido de juveniles que ganamos con el Racing de Ferrol contra el Depor, donde jugaba él. En un balón dividido me dejó el pie y le dije que tuviera cuidado y tal. Me respondió: “Tú calla, que tienes una cabeza que parece un televisor (ríe)”.
También se enfrentaron en los banquillos.
Así es. Quedamos empate a cero, nos quedamos con 10 en el minuto 4 y fuimos muy superiores. Ellos tenían el balón, pero nosotros dominábamos el partido. Yo entrenaba al Galicia Mugardos y Braulio al Soneira.
¿Y cuándo empieza su relación?
Nuestra relación empieza cuando entrenaba al Galicia Mugardos, hacia el 2008. Lo típico que llamas al entrenador que juega contra los que tú dejas. Éramos dos entrenadores de regional, empieza a haber feeling personal y futbolístico. Y ahora hablando en serio, Braulio, deportivamente, ha sido la persona que ha cambiado mi vida. No es fácil. Apostó por un policía municipal que entrenaba en Tercera División para trabajar en fútbol profesional, para llevar la cantera del Valladolid. Él tuvo valor, no era sencillo ese escenario. Tomé la decisión de pedir una excedencia laboral. Otro punto clave es cuando él viene a Osasuna. Se acordó de mí para ser secretario técnico. Si no hubiera conocido a Braulio, probablemente no habría llegado al fútbol profesional. Quiero decir que en el fútbol regional hay gente muy capacitada y cualificada.
¿Su principal tarea es darle todo lo más masticado posible a Braulio para ejecutar fichajes?
Un club como Osasuna no tiene que ir a controlar muchos jugadores. Tiene que ir a controlar muy bien los que son viables, esos 200 jugadores que son alcanzables. Pero siempre hay información viva por situaciones de contrato. Por ejemplo Kike y Cote dependían si bajaban o no. Y a veces hay jugadores buenos que ya tienes. Si tengo dos camisas buenas en el armario, igual necesito un pantalón y no otra camisa por muy bonita que sea.
Nombre.
José Antonio Prieto ‘Cata’ (La Roca del Vallés, 1972).
Trayectoria.
Secretario técnico de Osasuna desde 2017. Fue portero del Racing de Ferrol (llegó al primer equipo), Racing Villalbés, Narón y Malpica. Dirigió al Galicia de Mugardos, Narón, R. Villalbés y Mesón do Bento. Braulio lo reclutó para el Valladolid (2014). Tiene el carnet de entrenador UEFA PRO, entre otros estudios específicos dentro de la esfera del fútbol.