

Publicado el 28/09/2025 a las 23:23
La Cartuja es sinónimo de sueños, de ilusión, de magia para el osasunismo, de una noche para la historia en la que casi doblegamos al Real Madrid en una final de Copa del Rey. Seguiremos quedándonos con esa imagen porque si es con la que el equipo dio contra el Betis no nos acercamos al estadio sevillano ni a heredar. Vaya partido, vaya horror, vaya imagen... Vaya caraja.
Pese a que quedan más de tres meses para la noche de Reyes, Melchor Catena y Gaspar Boyomo adelantaron la sonrisa a los niños béticos. Porque lo que es a los navarros, poca gracia e ilusión les hicieron los dos fallos que cometieron que condenaron el encuentro a otra salida, y van cuatro, saldada con el mismo resultado. La nada absoluta, el cero total, la derrota infalible. Será por los conceptos de Lisci...
Me da que el romano no se come "il torrone", que dicen ellos. Y es que a estas alturas sigue la cosa igual, incluso peor que los números que presentaba el malo de Vicente Moreno y eso que se ha ganado en la plantilla con la llegada de Rosier y de Víctor Muñoz. Lo de Becker ya si eso esperamos un par de semanas más para comentarlo, pero pinta a que en Zubieta andan escojonados de la risa. Veremos a ver, que dicen en la tele...
Si contra el Elche cantó Sergio Herrera, poco dado al error, esta vez han sido otros dos que no suelen fallar los que la han pifiado. Catena y Boyomo. El primero rilándose en todas las máximas que se enseñan el primer día de entrenamiento de infantiles a los defensas, nada de caracolear en el área, de volver hacia meta y preferir acabar las jugadas con patadón (y tente tieso que solemos decir por estos lares) para hacer bueno aquello de alejar el peligro. Pues nada. Presión de Fornals, pérdida conejil, pase de la muerte, Cucho que taconea y Ez Abde, exrojillo para más inri, bate a placer.
Luego ya Boyomo, quizás por la solidaridad y empatía con el madrileño Alejandro, entregó su cuero a Fornals quien se la dio a Cucho y éste hizo lo que sabe hacer: marcar gol. Dos errores, dos goles en contra y a callar. Y eso que Natan, jugador que por cierto debería no haber acabado el partido (o en su defecto hacerlo con una amarilla, me da igual la del cabezazo a Budimir que llega tarde o la del patadón abajo a Víctor en la jugada que el pelirrojo acabó disparando al muñeco), pues lo dicho, el central bético se la regaló a Raúl García pero la diferencia entre ellos y nosotros es que no aprovechamos esas concesiones. Así mal vamos, esto es fútbol, papá...
Budimir este añño, con LIsci, no llega a los diez goles. Y eso que tiene a Bretones y Rosier que ponen buenos centros, pero... Entre la dinámica negativa, que el croata tiene ya sus años y que este equipo con cinco centrales no va a saber llegar a crear peligro, el Cisne se va a aquedar este año muy lejos de los guarismos del anterior. Se admiten apuestas, pero no a Martins, que aún no ha pagado las chuletas que debe..
Me da miedo, dije que hasta enero no es momento de hacer balance del sistema Alessio, pero me da que no llegamos a esas fechas. Pese a que hay equipos que no han ganado todavía, pese a que es cierto que hemos jugado contra mucha rival europeo (Real Madrid, Villarreal, Betis, Rayo Vallecano...) pese a lo que pese, veo muchas más sombras que luces en este tipo de juego, creo que La Famiglia nos está vendiendo un humo que no nos va a dejar ver la realidad y, ojalá me equivoque, corremos serio peligro de ser uno de los tres que sufran abajo...
La medio esperada reacción tras el descanso no sirvió para nada, fue un agua de gaseosa en ese volver al verde simulando ir a por todas y no tener ocasiones claras de gol. Budimir se hartó a rematar mal con el pie unos centros laxos y poco tensos desde los laterales, Víctor Muñoz nos hizo soñar con un jugadón que se va hasta de un faltón de Natan y, cuando tenía todo para marcar, golpeó al centro y atrapó Pau López. Y poco más. Poco a poco se fue el gas y Osasuna se convirtió en esa España del Mundial de Rusia 2018, con pases previsibles, con juego previsible sin sorpresa y dando vida al rival, que te había ganado en el primer tiempo.
Esto es fútbol, papá. No puede Lisci excusar los errores. El otro día amonestación a Sergio Herrera, nos cuesta dos puntos su error. Esta vez han sido Catena y Boyomo. Como vayamos perdiendo puntos por errores, nos quedan 17 partidos para tirar con otros tantos jugadores para pifiarla. Esperemos que no. Porque ahora visita El Sadar el Getafe de Bordalás, un equipo que sabemos a lo que juega. Ellos, por lo menos, lo saben. Mi duda a estas alturas tras ver jugar a Osasuna, sobre todo fuera de casa, es: ¿saben ellos a lo que juegan?¿Sabe Lisci a qué quiere que juegue su equipo? Insisto, será cuestión de asumir los conceptos. O no. En La Cartuja, La Caraja. Y nueva derrota de los rojillos.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!