Carta de despedida
Club Atlético Osasuna


Publicado el 31/07/2025 a las 05:00
Tres palabras que responden a una gran empresa con enorme carga sentimental para muchos/as Navarras.
Lo significan sus acepciones, la primera en su consideración jurídica como club deportivo, es decir, perteneciente a sus socios, en este caso más de 20.000, bajo una fórmula participativa alejada de intereses económicos particulares y especulativos de fondos de inversión o grandes capitales, situación asociativa que comparten otras entidades tan emblemáticas como Real Madrid, Barcelona y Athletic.
Por su condición atlética y poderosa lo que le viene dada por la fuerza de su estructura y capital humano con más de 400 empleados absolutamente comprometidos a la causa y que dan sustento a la familia del fútbol base y cantera con más de 400 chicos y chicas, y hasta 157 equipos convenidos de toda nuestra geografía Navarra y de más allá de nuestras fronteras.
Y, por último, como bien significa su nombre, por la salud y vigor que observa en los últimos años y no solo deportivamente hablando, sino también en el orden institucional, económico y reputacional, gracias a la consolidación del primer equipo en la primera división del futbol español lo que le permite contar con presupuesto para afrontar retos tan relevantes como las obras del Sadar y la reforma de las instalaciones de Tajonar, obra vital al futuro de la entidad, entre otras, sin desatender la consolidación y mantenimiento de una plantilla competitiva.
Y todo ello sin olvidarnos de lo más importante, el Club Atlético Osasuna ha conseguido algo prácticamente inalcanzable para cualquier organización: vertebrar bajo sus colores y escudo a toda la sociedad Navarra en un sentimiento común de pertenencia a través de valores tan propios y encomiables como el esfuerzo, la solidaridad y el amor por el equipo de nuestra tierra.
Y aunque los pocos detractores nunca lo reconocerán, todo ello se debe principalmente a la figura incuestionable de quien ha presidido el CLUB ATLÉTICO OSASUNA durante los últimos años: Luis Sabalza, quien ha imbuido a la institución en una gestión honesta y transparente mediante una dedicación plena y, porque no decirlo, a título gratuito, aupando a Osasuna hacia los primeros puestos en los estándares financieros y de gestión, así como en el ranking de seguidores y repercusión en redes y medios. Osasuna es viral y se encuentra actualmente entre los mejores y más reconocidos equipos deportivos del país. Osasuna sencillamente está de moda.
Luis Sabalza afrontó el reto de recuperar un Club desahuciado deportiva y económicamente para cerrar el último ejercicio contable con beneficios en un convulso mundo del fútbol en los que muchas entidades competidoras sufren pérdidas continuas que sonrojarían a cualquiera, consolidando el proyecto del primer equipo en primera división del fútbol español, apostando por la cantera, por la sección femenina o apoyando la ingente labor social con el equipo genuine, y todo esto sin olvidarnos de hitos sociales recientes tan relevantes como el volcado de todos sus recursos en el desastre de Valencia, que lejos de las palabras se ha materializado en un proyecto de reconstrucción en el pueblo de Massanassa del que todos los Osasunistas nos sentimos orgullosos.
Y en una empresa tan especial como ésta en la que todo depende de que el balón alcance la red, el éxito pasa inexorablemente por la profesionalización de todas sus estructuras, desde los servicios básicos hasta los máximos responsables de la entidad y es de recibo poner en valor el ímprobo y satisfactorio trabajo de la Dirección Deportiva con Braulio Vázquez y José Antonio Prieto (Cata) y Dirección General con Francisco Canal al frente y los magníficos equipos humanos que lideran, personas que indudablemente juegan en la primera división en sus respectivas responsabilidades y con un compromiso evidente que les ha hecho ganarse el reconocimiento y confianza no solo de la Junta Directiva sino también, y creo no equivocarme, de la masa social Osasunista.
En los equipos humanos que conforman todo el personal del Club Atlético Osasuna y Fundación Osasuna pivota la organización de una empresa cuyos resultados favorables resumen su gestión y esfuerzo, envidia de muchas entidades deportivas del país, según nos consta.
No puedo acabar sin hacer mención de las nuevas elecciones que próximamente se celebrarán en el Club Atlético Osasuna, va a ser difícil encontrar candidatos que puedan mejorar los resultados brevemente comentados, pero ahí están los comicios para ofrecer proyectos que puedan superar los resultados indiscutibles alcanzados bajo la Presidencia de Luis Sabalza. Nadie es profeta en su tierra, pero algún día deberemos reconocer la excelsa figura de quien ha puesto a Osasuna en los puestos más altos.
Yo debo dar un paso al lado en este momento, pues otros compromisos institucionales y laborales me obligan, pero no puedo dejar pasar por alto mi sincero agradecimiento a la confianza que depositó en mí persona el Presidente, al acogimiento recibido en su día por los miembros de la Junta Directiva que ya no están, y al esfuerzo, compromiso y apoyo de los actuales, su apuesta e implicación por este Club resulta indiscutible y merece toda mi consideración.
Osasuna me ha dado lecciones de vida y momentos de enorme felicidad como la llegada de los autobuses al Estadio de la Cartuja en la última final de Copa que nunca podré olvidar.
Gracias Osasuna.
Osasuna distingue Navarra.
Manuel Piquer (a estos efectos Vicepresidente del CLUB ATLETICO OSASUNA)