Osasuna del bien y del mal
Triunfo contra un equipo Champions, cercando puestos europeos y con el banquillo calentito


Publicado el 15/05/2025 a las 21:34
Números son amores y no buenas razones. En este caso no hablamos de obras, hablamos de cifras. Y es que, para desgracia de los puristas de este deporte llamado fútbol, el romanticismo ya no se lleva, la pasión de la grada, ese llevar dorsales del 1 al 11, de hacer tres cambios, de presionar al rival con cánticos ofensivos, ingeniosos, que tu estadio sea una olla a presión... Nada de esto importa. Lo que vale, lo que cuenta, lo que suma es la matemática, el numerismo, es un deporte resultadista. Para bien y para mal.
Bien Osasuna, con un triunfo de esos de campanillas, contra el presunto tercer gran equipo de LaLiga, tras culés y merengues. Bien Moreno, planteando el choque de esa manera, contemporizando, sin volverse locos, sabiendo que hay dos jornadas en casa donde nos podemos jugar una tostada europea, pan brioche o baguette que nos permita viajar la próxima temporada. Bien, Moreneta, bien.
Mal Bryan. No sabemos qué diantres le pasa al malagueño, todo velocidad, todo chispa, todo calidad. Pero se está empeñando en hacer una guerra por su cuenta que no beneficia al equipo y, a ver si se da cuenta, tampoco le beneficia a él. No te hace falta demostrar nada, Zaragoza. Todo el mundo del balompié conoce tu calidad, tu magia, deja de buscar cosas raras y empieza a jugar y, sobre todo, a hacer lo que hacías antes: disfrutar. Porque así disfrutamos en la grada.
Mal los pitolaris, siguen siendo valientes en El Sadar, no señalan con la misma parcialidad que en otros campos o con otros contendientes en liza. Eso lo vemos quienes seguimos a equipos que sufrimos, que atesoramos argumentos de más de cien años para demostrar el perjuicio al que se nos ha sometido año tras año, temporada tras temporada. Me hubiese gustado ver si el agarrón de Le Normand a Budimir llega a ser de Catena a Sorloth. Entonces se hubiese apuntado al montón de cal de los once metros.
Bien, equipo. Bien esa defensa inexpugnable, ese Catena goleador, ese Boyomo cortando, caracoleando y abriendo en el segundo. Todo ello dando una seguridad y una solvencia a la zaga que hacía partidos que no se veía. Que alguien le dé ideas a Sergio herrera para celebrar una portería a cero, que el pobre no recordaba lo que era. Vaya paradón a Sorloth, que parece haber agotado todos sus goles en el choque contra la Real. Para nuestro gozo salió el noruego fallón...
Bien todos, desde Juan Cruz y Areso hasta Budimir. Pasando por los que ocupaban la parcela ancha, Torró mariscal, Pablito superclase, Oroz calidad. Este equipo enamora, este equipo juega, combina, sufre, corre, pelea y presiona. Este equipo lleva 48 puntos, le escueza a quien le escueza, le pique a quien le pique. Y esto está pero que muy bien.
Mal La Famiglia. No me voy a enredar con el tema Moreno, será tras la jornada 38. Pero ver a Braulio intentar explicar la decisión del míster un día antes, titubeante, sin argumentos, como hombre de paja de Canal, Cata y la maquinaria propaganística del club daba lastimita. Muchos voceros tienen como para no tener alguna idea mejor que acudir al galleguismo, "puede que sí, puede que no". Somos un club de Primera, señores, que CVC ha ampliado notablemente el equipo de prensa para atender a los medios con medio dimes y otros medio diretes...
Bien el encuentro. Bien el primer tiempo, sabiendo aguantar y sabiendo salir. Bien ese Pendín, esa estrategia, ese Catena que no marcaba desde el amistoso contra la Real en el año de su llegada, que hizo tres. Se elevó hasta el cielo y cabeceó el envío de Bryan, de lo poco bueno que hizo el rubio en este encuentro. Cabezazo fuerte, en área pequeña, abajo, sin que un tipo como Oblak, ojito, Zamora de la competición, no pudiera hacer otra cosa que mirar.
Bien el público, ese señorío pamplonés, ese osasunismo que agradece, que apoya, que jalea, que aplaude. He echado de menos este año oír un "Vicente Moreno, laralaralalá...", pero para gustos los colores. Cuando Barrios cayó al suelo e hizo saltar las alarmas, la respuesta del graderío fue encomiable, de aplaudir. Como cuando saltó Azpi al campo, más aplausos, más ovación. La de Budimir se queda para la historia. Bien, afición, bien.
Bien Señor Gol, don Ante, que no de sangre sino de goles. Budimir nos retrotrae a tiempos de Pichichi Iriguíbel, pero sin bigote. Un killer, un obrero del gol, un mago de la efectividad. Qué cortos se quedan los seis kilos que se pagaron por él, ese amortizar un préstamo a todo correr porque así se lo quitamos al Mallorca. Si vienen a por él, que paguen. Es lo que hay. Y van 20, y como contra el Espanyol mojes, que me da en la nariz que mojas, vas a incendiar la historia rojilla donde ya te has ganado un puesto en el más elevado de los altares.
Mal negocio tenemos de cara al próximo año. Porque se nos llevan a Areso, ojo a ver que no vuelen más jugadores. Y no tenemos técnico. Y no hay plan. Y todo se fiaba a una carta, la del Pérez, y ahora que se ha salido de la baraja el plan de La Famiglia es el mismo que el del Ejecutivo foral contra las enfermedades mentales. Nada, Cero. Rien de rien. Y la cosa se está acabando, quedan dos partidos y no sabemos ni cómo se llama el Lisci de turno que vaya a venir. Manda bemoles que el que se va (que no le echan, ja, ja, ja y ja) deje el equipo en Europa y el premio lo vaya a disfrutar otro.
Bien y mal, todo o nada, ganar o perder. Europa o no, viene el Espanyol. Nosotros a lo nuestro, a tratar de ganar, a intentar acabar con el mayor número de puntos posibles, al partido a partido que dice el Cholo, al que le hemos mojado la oreja, y luego veremos. ¿No es lo que hace esta Directiva, no pensar en el futuro? Pues los seguidores no vamos a ser menos. Porque para más ya está la plantilla. Bien Osasuna, mal La Famiglia. Y que siga la fiesta...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!