Apunte
El adiós de Vicente Moreno merece una reflexión


Actualizado el 15/05/2025 a las 10:42
Habrá tenido errores. El último, la extraña forma de comunicar su decisión. Pero Vicente Moreno se podrá ir de Osasuna con la cabeza mirando al frente. Objetivos de sobra cumplidos en el primer año post-Arrasate y, quién sabe, si con la sexta clasificación a Europa en 105 años de historia. Se irá un entrenador que habrá sufrido su mala racha de resultados y juego, pero que ha sido un trabajador nato desde primera hora en Tajonar. Se irá un entrenador que no habrá sabido conectar con su discurso, pero que siempre ha mantenido las formas y el respeto sin flechas de vuelta ni facturas que pasar pese a todo lo que le ha llovido. Otro debate es si era el idóneo para seguir, pero su adiós, marcado por críticas feroces, merece una reflexión en el osasunismo. Vendrá un sustituto también de carne y hueso. Hace ahora diez años, la institución estaba en la UVI. Esto sigue siendo Osasuna.
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