Siempre pan y vino

Nefasta primera parte en La Cerámica con una defensa de chiste y excesivas facilidades a los de amarillo

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Fran Pérez

Actualizado el 03/05/2025 a las 19:14

Pese a que Ladislao Vajda era húngaro, la buena vida y los éxitos profesionales propiciaron que pidiera (y lograra) la nacionalidad española y que se sintiera como uno más en este país de la piel del toro. Creador audiovisual, el señor en cuestión pasó a la historia por haber dirigido en la gran pantalla a Pablito Calvo en el blockbuster que fue en su época 'Marcelino pan y vino', basado en la obra literaria de José María Sánchez Silva. Hablamos de una película que arrasó en nuestro país en el año 1955, y no ha llovido nada desde entonces.

Dejando de lado el argumento del bebé abandonado a las puertas de un convento o monasterio, criado por los curas y que era el paradigma del pilluelo gracioso y cariñoso que se ganaba el corazón de todos, la verdad es que siempre que los rojillos se ven las caras con su homónimo, de apellidos García Toral, todo es pan y vino para el técnico asturiano que no es que nos tenga cogida la medida, es que nos deja la oreja inundada sí o sí. Y van...

El entrenador no sabe qué es perder contra Osasuna desde el año 2011. Ahí también ha llovido una buena cantidad de litros de agua desde que un rival con la camiseta osasunista le zurrara la badana al técnico o, mejor dicho, a un equipo dirigido por él. Pero claro, las estadísticas dicen que están para romperse, que siempre se puede hacer más, que no hay rival pequeño, que somos un equipo valiente y luchador y, como cantan los niños, "Osasuna nunca se rinde". 

Ojo, que el equipo acabó en La Cerámica con esa sensación, al ritmo de la canción de los peques. Pero todo ello tras regalar un primer tiempo, tres goles que retrataron a la defensa y una desgana, una dejadez, un mingafriísmo en más de uno que es preocupante de verdad. Porque que alguien me diga qué piensan en estos momentos exfutbolistas como Unai García o Moi Gómez, por cierto este último bien fichado para cinco años por una Famiglia que cuando todo son alegrías saca pecho y que si no, se callan o critican a los que no les bailan el agua. Voceros hay en todas partes...

El caso es que Vicente, por la baja de Catena, decidió mantener la defensa de tres centrales y eligió a Unai García. Cómo echamos de menos a Juan Cruz. Pero qué mejor que motivar a los menos frecuentes para que den un paso adelante y se postulen para la titularidad, callando al míster con un buen encuentro y demostrando que apoyan como el que más. Ja, ja y ja. Perdonen que me ría un rato, porque la cosa tiene su guasa.

El central, que acaba contrato y pocos visos de seguir tiene la cosa, desaprovechó de largo la ocasión. Como Moi Gómez, también titular ante la ausencia de Moncayola, un Jon que ya parece haber dejado las botas en la terraza hasta la pretemporada. Lo dicho, oportunidad para reivindicaciones, para demostrar que el míster, ese al que parece que le están poniendo ya el cubrecolchón, las sábanas y el edredón desde la planta noble de El Sadar, se equivoca y que hay futbolistas para sacar adelante los partidos. Ja, ja y más ja otra vez.

La primera parte fue lamentable, de dar penita. Balones a la espalda que se ganaban sin apenas esfuerzo por parte de los amarillos, sin contar con que no se llevaban jugados ni dos minutos y Ayoze ya empezaba a parecerse a Messi. O a Yamal, o Fictícius, elijan ustedes mismos. El caso es que la endeblez defensiva y la enorme anchura del medio del campo para que solo el pobre Lucas Torró lo cubriera hacían que Osasuna pagara la inocencia contra un club que se está jugando estar en Europa la próxima campaña. ¡Leñe, como nosotros! Cuestión de actitudes. Ja, ja, ja...

Y es que la cosa es de chiste. Como la defensa rojilla. Bretones y Areso desconocidos, en lo ofensivo y en lo defensivo, inoperantes en una primera parte en la que Budimir era una isla entre Foyth y Logan Costa y en la que apenas se generó algo. Rubén García, que este sí está pidiendo quedarse de por vida en Osasuna, Aimar Oroz, calidad donde las haya y algo de Boyomo atrás. Ni Sergio Herrera echó una mano, nunca mejor dicho, en el segundo gol que rozó sin más. Lo del tercero con la falta de entendimiento con Unai García es para denunciarlos y hacerles volver a ambos dos a patita desde Villarreal.

La segunda parte saltó Bryan Zaragoza, un jugador que tiene cinco (ahora cuatro) partidos para demostrar que puede ser bien vendido a un club ya que el Bayern le ha dicho que no cuenta con él. Y quedarse en Pamplona, pese a las salidas de Areso y vaya usted a saber si hay más, es algo inviable, que La Famiglia necesita ese dinero para seguir pagando a gente como Moi Gómez et adláteres, todo ello sin contar con la del nuevo técnico, que ya tienen la plantilla del Word, y apostaría que hasta el enésimo vídeo lacrimógeno, con la salida de don Vicente del banquillo osasunista cuando se ha ganado de largo seguir otro añito más. Proyecto lo llaman, ¿cómo no nos vamos a reír?

Llegó un segundo tiempo más digno, pese a que con el 3-1 se apagó el ilusionismo con el tanto del de los regalices, Pépé, con la primera que tuvo Baena nada más saltar. Pero el 4-2 dejaba diez minutillos curiosos en los que no se pudo hacer más daño, pero eso sí, cerrando una buena segunda parte. Como solía decir Martín Monreal, perdimos 3-0 el primer tiempo y ganamos 1-2 el segundo. El que no se consuela es porque no quiere...

Estoy casi convencido que los mandamases no quieren que vayamos a Europa. Esta gente dice "a ver, se nos va Areso, si no más peña, no hay técnico, este año no había fondo de armario, esto requiere soltar pasta y se acercan elecciones.¿Para qué vamos a ir a Europa?". Esto nos deja un panorama desolador para las cuatro últimas jornadas que quedan, con jugadores ya retirados que no sirven y con otros que van a hacer la batalla por su cuenta. 

Cuatro jornadas. Betis (fuera) Atlético de Madrid (casa), Espanyol (casa) y Alavés (fuera). Con dos victorias se mete la cabeza en Europa, pero los verdiblancos se andan jugando la Champions, precisamente contra el Villarreal, y tienen un equipazo. Los del 'Cholo' parecen haber tirado toda opción en Mendizzorroza, pero son muy dados a jorobarnos la fiesta. El Espanyol puede llegar a Pamplona jugándose la vida o salvado y lo de Vitoria, veremos si no es un drama para los babazorros y haya mil ojos puestos para evitar cosas raras o Anoetas pasados. ¿Cómo no nos va a dar la risa floja?

Osasuna es el pan y vino de Marcelino, García Toral. El conjunto rojillo es bálsamos, es comida y bebida, aire, amor, alegría... El técnico asturiano, curiosidades de la vida que fue tentado para sentarse en el banquillo navarro hace años, encuentra un remanso de paz cada vez que se enfrenta a los rojillos. Es comenzar la temporada y mirar si los navarros están en Primera, para sumar ya seis puntos o saber que no se va a perder contra ellos. También dicen que con pan y vino se hace mejor el camino, aunque para el que nos queda y las ganas que se ven, no sé yo si llorar... o reír.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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