Protagonista

Rubén García, un mago anda suelto en El Sadar

Firma un gol superlativo y se gana el cariño de la afición

El goleador Rubén García recibe las felicitaciones de sus compañeros
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El goleador Rubén García recibe las felicitaciones de sus compañeros
El goleador Rubén García recibe las felicitaciones de sus compañeros

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Gorka Fiuza

Publicado el 25/04/2025 a las 05:00

El Sadar despidió en pie a uno de los jugadores más queridos. El grito de “¡Rubén García!” sonó con fuerza mientras se despedía aclamado. Premio a su esfuerzo, como cada día, y reconocimiento a un gol de falta descomunal en la primera parte. Un golpeo exquisito que desniveló la balanza y disparó los sueños de Osasuna. El de Xàtiva, que renovó in extremis el pasado año, está firmando una temporada de un nivel muy alto en lo físico y futbolístico.

Ya sea en la banda con un sistema o como segundo punta en otro, el impacto de Rubén García en este Osasuna es determinante. 4 goles y 5 asistencias avalan su aportación, que trasciende de la estadística por su jerarquía dentro del grupo.

El fogonazo de luz en un partido oscuro, tosco, con poco ritmo y bajas revoluciones llegó en el minuto 25. El propio Rubén provocó una falta en la frontal del área, aunque algo escorada. ¿Disparo a puerta? ¿Centro? Seis jugadores esperaban en el área y Areso permanecía a su lado. La decisión estaba tomada y la ejecución fue de videojuego: poca carrerilla y zurdazo con rosca por encima de la barrera. Imparable. Nyland acabó estrellado contra la red mientras El Sadar entraba en erupción.

SEGUNDO GOL DE FALTA

Rubén confirmó su gran momento de forma, después de haber firmado ya un gol y una asistencia en Valladolid. Está brotando de nuevo ese futbolista superlativo tras su aterrizaje en Osasuna, con un estado físico deslumbrante y la confianza por las nubes. El ‘14’ ya había marcado de falta directa ante el Alavés en El Sadar. Solo Javi Sánchez y Sandro han anotado también dos goles de esta manera, un arte venido a menos.

ABRAZOS EN EL BANQUILLO

Rubén García, con parsimonia, levantó la mano para saludar a la grada con una sonrisa infinita. Como si fuera fácil. De la locura en la grada a la pausa del cirujano, con precisión quirúrguica. Así comenzó una celebración que continuó con un guiño a la serie Dragon Ball al realizar el ‘Kame Hame Ha’, gesto del personaje Goku (dedicado a su sobrino), antes de pasar por el banquillo para abrazarse primero con Juan Cruz, Vicente Moreno y Unai García. Detalle de un jugador total dentro y fuera del campo que ha caído de pie por unos valores alineados con la idiosincrasia de Osasuna.

El partido no tuvo brillo alguno, tocó picar piedra pese a la superioridad numérica y en la presión también se vio la gran implicación de Rubén García, que había pasado a la banda derecha. En la piel de gladiador desfiló hacia la banda, donde esperaba para entrar Kike Barja, poniendo el broche con un adiós de campanillas. Llegó la gran ovación de la noche y la hinchada coreó su nombre, como en los grandes días de Rubén y de Osasuna. Y los que quedan.

"Tenemos la máxima ambición, vamos a creer"

Rubén García reconoció sentirse “muy feliz” en este punto de la temporada. “Desde trabajar bien en el día a día tenemos la máxima ambición, aunque somos conscientes de que viene un calendario difícil. Estamos en la pomada. Hace un mes se dudaba de este Osasuna, pero confiamos en nosotros. Vamos a creer”, dijo.

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