No hubo tuerto en el país de los ciegos
Osasuna se pegó un tiro en el pie como cazador inexperto


Actualizado el 06/02/2025 a las 22:19
Nada. Como si la cosa no fuese con ellos. Con menos tensión que el arco de un niño jugando a indios y vaqueros, lacios, colgantes, fofos... Como las carnes conforme van pasando los años. Osasuna arrancaba este jueves con el tanque de optimismo al 200 por 100, con las calles de la Bella Easo, como las magdalenas, llenas de camisetas rojas en ese hermanamiento que termina cuando te ganan. Porque escuece, la verdad. Pero es enfado deportivo, del que dura poco. Pese a que se ha dejado pasar una oportunidad histórica, pintiparada...
Se vislumbraban unas semifinales con Atlético de Madrid, Real Madrid y Barcelona. El cuarto invitado salía del duelo entre la Real y nuestro Osasuna. El tuerto en el país de los ciegos, el primus inter pares que decían los clásicos en latín, dibujando ese puesto de honor para los restos, los normales, el pelotón de gregarios que le da a la pierna con esfuerzo pero carece de esa chispa (y esos millones) para poder ganar carreras y enfundarse maillots. El puesto de privilegio se va para los de Imanol.
El precedente no nos hizo daño. Osasuna es, hoy por hoy, superior a esta Real Sociedad. No es vacilada, no es fanfarronada o bilbainada, es un hecho. Ojo, no porque tengan malos jugadores. De hecho, la plantilla txuri urdin supera con creces a la rojilla, pero no está hecho el equipo. Y a ello hay que sumarle que el proyecto del bueno de Imanol toca a su fin. Eso salta a la vista. Pero el fútbol tiene estas cosas...
Tiene que si Juan Cruz, con una planta de 180 centímetros, se deja birlar por el aire la cartera por Kubo, con 173 de talla (por mucho almendruco que calce el nipón) es que algo no va bien. Ya de ahí, con la ventaja del balón, filigrana de Barrenetxea para abrir la lata. Muy blanditos en defensa y dando facilidades a un equipo que tiene más dificultades para marcar que yo para llegar a día 5 en positivo en la cuenta. Y no es coña.
Si a lo anterior le sumas que cuando tienes que dar un patadón en largo, siendo el último, el de los guantes, el que suele salvar al equipo partido sí y partido también, te decantas por dar el pase de aquella manera, con desventaja para tu compañero, y te hace un dos para uno que termina en el 2-0, peor se pone la cosa. Pese a que hasta esos minutos hubieses dominado, hubieses tenido ocasiones, hubieses demostrado que puedes ganar el partido.
Y ya si cierras el círculo con la Catenada, que no catanada, con una patada salvaje que no viene a cuento, que está fuera de todo lugar, que ni el profesor Miyagi se la hubiese enseñado a Ralph Macchio en la original de 'Karate Kid' eso sí que es el acabose. Vaya usted a remontar dos goles con uno menos y una hora por delante. Rien de rien... El sueño copero se esfumó en un cuarto de hora indigno para unos profesionales de esto del balón.
El cansancio empieza a hacer mella. Vale que unas semifinales con las bolas de Real Madrid, Atlético de Madrid y Barcelona en el bombo elevaban el nivel de exigencia hasta lo impensable. Porque ya que llegas aquí hay que darlo todo. Pero no hay plantilla. Y se notó en el Reale Arena, donde más de un rojillo terminó haciendo de Dori, la de Nemo, fuera del agua. Demasiadas bocanadas se pedían, demasiado cargadas las piernas, demasiado castigo en lo físico. Encima en inferioridad.
Chispúm. San seacabó. Pese a habernos calzado al campeón actual, Osasuna dice adiós a la Copa del Rey. Sólo queda la Liga, y el equipo llega justo de oxígeno. Será cuestión de hablar con Verdeliss a ver si se apunta a ponerse la camiseta, que viendo cómo está la vecina de Mutilva con la misma se nos destapa como la solución a los pocos males que pueda tener este buen Osasuna. ¿Qué no? Apuestas...
Ahora toca jugárselo todo a la carta liguera. La fruta va muy madura, y es lógico que caiga. A ver si jugando un choque cada semana se cuadran las cosas y se puede hacer un papel bonito en la competición doméstica. Hay equipo, hay tiempo para refrescar piernas y hay tiempo para terminar lo más arriba posible.
No ha podido ser, Osasuna no será el rey tuerto en el país de los ciegos, el primus inter pares, el primero del pelotón, el gregario de lujo, el invitado guapo en la boda. Es una pena, que nos quiten lo bailado este año en el que casi nos metemos en la última ronda antes de la final. La Copa es bonita, la Copa nos ha dejado noches gloriosas, la Copa nos ha dado y quitado. Pese a caer eliminados, hay que reconocer que Osasuna ha hecho una buena Copa. Y sin esos errores, igual hoy estábamos hablando de otra cosa. Enhorabuena a los vecinos donostiarras. Nosotros, a por el Mallorca...
¡Hasta la ,muerte, Forofillo hasta la muerte!