El desmarque encubierto
Se habla mucho de planes de partido, de pasillos de seguridad, de coberturas y ayudas, aunque poco de protegerse cuando el portero saca en largo con el riesgo de perderlo


Publicado el 11/11/2024 a las 21:31
Hasta ahora había pensado que cuando el portero pisa el balón provocando que el delantero contrario le presione y hace un pase horizontal a un lateral, era una pérdida de tiempo y riesgo alto de perderlo para propiciar un ataque gratis del contrario.
Pero ya no. Para quien quiera revisarlo, corría el minuto 33:33, y tras una falta a favor casi en el centro del campo, Boyomo cedió a Herrera. Vinícius y Mbappé presionaron al portero y éste despejó al primer toque. Los delanteros madridistas no lo sabían todavía pero mientras presionaban se estaban desmarcando de forma encubierta. Tras un par de despejes, el siete madridista recibió con ventaja ya que su marcador se había adelantado para poder recibir en jugada ya conocida. Unas décimas de segundo de ventaja le bastaron al brasileño para pisar área y rodeado de tres contrarios abrir la lata. De esta forma y de repente, el público olvidó los últimos malos resultados. A continuación llegaron otros tres y ningún tiro de los rojillos entre los tres palos.
Es posible que, si no se hubiera encajado en esta ocasión, se hubiera hecho en otra posterior. Pero haber llegado al descanso sin haber encajado habría llenado de urgencias a los blancos y su público se habría empezado a poner nervioso. Y probablemente habrían despedido a los suyos con pitos cuando se retiraron al descanso.
Me dio la sensación de que el partido no se había preparado lo suficiente por parte rojilla y además, el pleno de puntos en los dos partidos anteriores permitían una jornada tranquila. El entorno tampoco era propicio y una derrota en el Bernabéu parecía justificada, aunque por cuatro goles y tras cero tiros entre los tres palos a favor no tanto.
Hemos aprendido (al menos yo) que en ocasiones tiene sentido lo de “sacar el balón jugado desde el portero” o que “el portero sea el primer atacante”. Si Herrera hubiera pasado al lateral, éste se habría activado y aunque, en el peor de los casos lo hubiera perdido, al menos el equipo habría estado posicionado con el orden necesario para volver a la fase defensiva de forma sincronizada para que el contrincante tuviera que atacar en estático.
Se habla mucho de planes de partido, de pasillos de seguridad, de coberturas y ayudas, aunque poco de protegerse cuando el portero saca en largo con el riesgo de perderlo. Y explicar el resultado de un partido por una jugada es aventurado, pero, aunque nunca lo sabremos, me hubiera gustado ver los restantes 55 minutos sin que este gol hubiera sucedido.
Javier Belloso Ezcurra es Doctor en Matemáticas y Estadística