El binomio perfecto
Osasuna se hace grande en El Sadar para sumar la tercera victoria seguida y alcanza los diez puntos con los que iguala una estadística que databa de 2005


Publicado el 22/09/2024 a las 05:00
Osasuna se cuela en los puestos nobles tras su tercera victoria consecutiva en El Sadar. Diez puntos sobre doce posibles para ser el mejor local de la categoría -ha jugado un partido más que el resto- y seguir con la velocidad de crucero. El 25% del trabajo ya está hecho para cumplir el primer objetivo de la permanencia. Estos registros en casa no se recordaban desde el año 2005.
El duelo en sí tiene muchas lecturas. Tras la mala imagen en Girona y en Vallecas, Osasuna regresaba al abrigo de El Sadar. Una bola de partido para olvidar de un plumazo el pésimo rendimiento en las dos salidas ligueras. No hubo el efecto deseado en cuanto a prestaciones, pero sí en lo que a puntos se refiere. Guste o no es lo más importante en el fútbol.
Porque hubo momentos mejores y peores, en un partido a tumba abierta en el que Osasuna pudo golear... pero también ser goleado. 24 lanzamientos se contabilizaron entre los dos equipos (13-11) y diez a puerta, seis de ellos de Las Palmas. Cuando al equipo le temblaban las piernas, sobre todo desde el descanso hasta la hora de encuentro, El Sadar fue un chute de energía. También hubo algún silbido como muestra de la decepción al ver un equipo desordenado y sin alma.
Los canarios iban coleccionando llegadas y mereciendo el gol hasta que Aimar Oroz, de un plumazo, cortó la reacción visitante. Lo celebró con rabia. No era para menos. Justo minuto 60, pero todavía quedaba mucho por sufrir. Sin embargo, Osasuna mejoró las prestaciones y llegó su momento. La balanza se inclinó del lado rojillo.
Y así, con eficacia de cara a puerta y lagunas defensivas, Osasuna sumó su tercer triunfo seguido en El Sadar. Mal partido, buen resultado sería el mejor resumen.
