El fútbol polaco se vuelca con el exrojillo Ryszard Staniek
El centrocampista sufrió recientemente un derrame cerebral y sus excompañeros y la Federación Polaca de Fútbol tratan de ayudarle


Actualizado el 27/06/2024 a las 12:11
"Lo único que me importa es vivir en paz y el bienestar de mis seres queridos". En estos términos se expresaba el exfutbolista polaco del C.A. Osasuna Ryszard Staniek en una entrevista al diario polaco Przeglad Sportowy. Un Staniek que se colgó la medalla de plata olímpica con la legendaria selección polaca, sólo batida en la final de Barcelona 92 por la selección española. Un combinado que dejó una honda huella en la sociedad polaca, donde arremetía con fuerza el sindicato de Lech Wallesa ante los coletazos del comunismo más acérrimo que asolaba el país. Aquellos futbolistas fueron puestos como ejemplo de la lucha social y del cambio en su país.
Pero lo que no se esperaba el bueno de Staniek es llegar a una situación límite como la sufrida hace aproximadamente un año. Según recoge la prensa polaca, el deportista sufrió un derrame cerebral y dejó al jugador en una situación en la que necesita ayuda y medios para poder llevar una vida normal.


Rys, somo es conocido en su país, tuvo un derrame cerebral que le convirtió en una persona dependiente con un grado significativo de discapacidad. Los efectos del infarto cerebral hacen que requiera del cuidado y el apoyo de terceros en todas las actividades diarias. No tiene sensibilidad en ambas piernas por encima de los tobillos, lo que hace que a menudo pierda el equilibrio y necesite ayuda para poder moverse.
Además, tiene un tono muscular muy pobre y el derrame le ha causado la pérdida de visión en su ojo izquierdo, mientras que la enfermedad también le va afectando progresivamente en su ojo derecho, causando que la visión vaya empeorando día a día.
Sus excompañeros en la selección polaca, así como personalidades del mundo del fútbol del país, están lanzando campañas para recaudar dinero y así poder ayudar al exosasunista. Se necesitan fondos para renovar la casa con el fin de adaptarla para una persona discapacitada, sobre todo para acometer una reforma del baño.
También es necesario nivelar el área enfrente al domicilio y colocar adoquines para que pueda moverse con seguridad ayudado por un andador o una silla de ruedas. Y es que Rysiek requiere rehabilitación y tratamiento.
"No hay coche. Su sueño es tener un auto más alto y cómodo para poder conducir con seguridad a los tratamientos", asegura en sus declaraciones el exfutbolista y entrenador Jerzy Brzęczek. Así como él, otras personalidades se han volcado en ayudar a Staniek, incluso la propia Federación Polaca de Fútbol se está movilizando para aportar su granito.
CALIDAD PARA EL CENTRO DEL CAMPO ROJILLO
Era la temporada 93/94 cuando Ryszard Staniek aterrizó en Pamplona procedente del Górnik Zabrze, una campaña aciaga para los intereses rojillos ya que culminaría con el descenso a la Segunda División. Pese a ello, el polaco fue pieza importante ya que disputó 31 partidos con los rojillos, de los cuales 27 lo hizo como titular.


Staniek permanecería un año más en Osasuna, jugando la siguiente campaña en la división de plata donde anotó dos goles en los 24 encuentros que disputó con la elástica rojilla. La siguiente temporada se marchó a su país, al Legia de Varsovia, donde jugó hasta el año 1998, momento en el que colgó las botas.
Staniek vivía apartado del mundo del fútbol y retirado en la localidad de Brenna en los Beskides de Silesia. Llevaba una vida tranquila y su última entrevista la concedió en 2017, sorprendido porque el redactor interesado en hablar con él lo localizara ya que huía de todo el ruido del mundo del fútbol. Marcado por el suicidio de su hermano Miroslav, con problemas de adicción al juego, el exrojillo protagonizó una sonada polémica al declarar que hubo amaño en el título de la liga polaca del año 1997 entre Legia de Varsovia y el Widge Lodz, unas afirmaciones que siempre defendió aunque, para evitar polémica, prefería dejarlo como estaba.
"Aquí, en la colina, tengo completa paz. En el centro, especialmente los fines de semana, puede haber mucho ruido", aseguraba Staniek en su última aparición en los medios. El motivo por el que vuelve al papel es otro, por necesidad, y por el que merece la pena prestar toda la ayuda del mundo a un jugador que fue referencia para la Polonia de inicios de los 90 del siglo pasado. Aunque él quiera alejarse, sus excompañeros y el mundo del fútbol van a volcarse en su ayuda.