Playoff de ascenso
La decena invisible de Osasuna: el capitán Domínguez y su tripulación
El pamplonés se encontró con una carta de presentación que podía ser un doble filo: cinco intentos de ascenso fallidos


Publicado el 14/05/2024 a las 05:00
Josu Domínguez Domínguez (Pamplona, 1976) firmó por Osasuna el pasado verano. Era uno de los técnicos navarros con más experiencia en el fútbol femenino. Incluso ya había defendido el escudo rojillo en el primer proyecto que tuvo un triste final, con el mandato de Patxi Izco.
El pamplonés se encontró con una carta de presentación que podía ser un doble filo: cinco intentos de ascenso fallidos. La plantilla demostraba estar cerca cada temporada, pero se quedaba al borde de la orilla. Un verano donde se marcharon Patri Zugasti (Athletic), Mar Torras (Espanyol), María González (Europa), Leyre Fernández o Jaione Larraiotz. Bajas sensibles para afrontar la nueva era tras la salida de Kakun Mainz.
“Tenemos que intentar que esa mochila de piedras tan grande se quede en nosotros, el cuerpo técnico, y liberarles a ellas”. Fue el primer objetivo que quiso cumplir Josu Domínguez y para ello se rodeó de nueve personas con diferentes funciones.
Ekaitz Irujo es su hombre de confianza. Su brazo derecho. El segundo entrenador. Entre los dos acuñaron el término del Tren de la Bruja que reparte escobazos a diestro y siniestro. Una metáfora que está a punto de cumplir su último viaje.
Alberto Pérez de Ciriza es el malo de la película. El preparador físico que les da caña con exigentes sesiones de entrenamiento, pero un miembro querido entre la plantilla. Jabi Gallego es la sombra de Maitane Zalba y Silvia Pérez, en su función de entrenador de porteras. Mikel Álvarez, como analista, no se separa de su largo trípode para grabar y diseccionar todas las acciones del juego. Las lesiones y los contratiempos tienen el nombre de Mikel Viscarret, el médico del equipo. Inés Lahera es la fisio, un rango vital en la tripulación rojilla, al igual que el de Fermín Eransus, el readaptador físico.
La juventud de Marta Fernández y su rostro risueño se vuelve serio a la hora de hablar de la alimentación. Sí, es la nutricionista. Amor y odio a partes iguales. Su trabajo requiere concentración porque no puede haber ni un mínimo fallo en la planificación. La mujer idónea para ello es Saioa Burgui, la delegada.
Un equipo de nueve personas del que se rodea Josu Domínguez que está a un paso de lograr el ascenso histórico a la Liga F. “Quiero ver a un equipo que se parte el pecho, que se deja la camiseta y se coma la hierba”, dijo el técnico pamplonés en su primera rueda de prensa en julio. Entre todos lo han cumplido.