Horizontes de carbón para Osasuna
Decir que la imagen del equipo en Mallorca fue mala es quedarse muy corto. La cosa pinta mal.


Publicado el 21/12/2023 a las 23:50
Cuatro son los pilares que siempre he pensado que sustentaban a un equipo de fútbol, a saber, los jugadores, el entrenador, la directiva y la afición. Si una de esas patas falla, la mesa se tambalea. Si fallan dos, ojonieve. Pero si son tres las patas rotas, dañadas o que pasan como de la anchoa lo normal es que se caiga todo al suelo, haya sobre el mueble polvorones, turrón o un viaje a Arabia para jugar la Supercopa. Osasuna preocupa, a mí por lo menos, y mucho.
No es normal lo que le pasa a este equipo. Una victoria y de aquella manera en los últimos siete encuentros. Y dando una pésima imagen para cerrar un año mágico, con clasificación meritoria y finalistas de la Copa del Rey. Pero desde agosto hasta ahora la cosa no carbura, no funciona, no rula que dirían en Forocoches. Si tu mejor jugador es el portero partido tras partido, alguna alarma habrá que activar o, en el caso de que lleve jornadas sonando, por lo menos hacerle caso.
Jagoba sigue de experimentos. Lo malo es que antes le salían, pero ahora le retratan. No sé si el técnico da por finalizada su etapa rojilla o es que no anda motivado pero huele a que a final de temporada cambiará de aires. Ni ganar la Supercopa le motivaría al bueno de Berriatua cuyo proyecto parece acercarse al fondo de la botella y apenas le queda agua a la misma. El once que saca en Son Moix es, cuando menos, raruno. Y la reacción tardía al volteo de marcador de los de Aguirre tres cuartos de lo mismo. Como quien oye llover, como si la cosa no fuera con él, como capitán de barco estando de fiesta cuando se hunde, a lo Costa Concordia, ya me entienden. En fin...
Ojo, que siempre ha sido más fácil cortar la cuerda por una parte que por 25, vamos, que es más sencillo echar a un entrenador (o dos, o tres, o cuatro, que pregunten por Sevilla) a largar a los 25 de la plantilla. Cuestión de matemáticas y de economía, claro. Pero es que la chavalada anda con un apachorramiento digno de mención. Hay casos escandalosos, como Moi Gómez, o Torró, o el Internacional David García que si fuera por los últimos partidos jugados no estaba ninguno de ellos ni en Primera RFEF. Tal cuál. Ya no hablamos de selección, quite, quite. Jugadores desequilibrantes otrora que van por el campo subidos a nubes de algodón pensando en que su fútbol destila destellos de arcoíris en sus botas, cuando tengo compis en Anaita de Boscos que se los comerían. Y pagamos por jugar, no cobramos.
La Directiva es la tercera pata. Y otros que ni Pamplona dicen, con o sin polvorón en la boca aunque imagino que más de uno se los apretará de bolsa en bolsa estas Navidades, "Abde yo caliente...". Perdón. El caso es que la planificación del año, los fichajes, ese fiar todo a clasificarnos en Conference League y que dependa de ello, ese "fuertes con los débiles" blablabla y no superar el emparejamiento contra el Brujas habla muy mal de los mandamases, de La Famiglia. Porque si no sale el Plan A, hay que tener preparado uno B. Y me da que estos, quitando censurar todo lo que no les place sea el medio que sea y criticando a propios y extraños, a gente que lleva toda la vida por estos lares, van que chutan. Otros para hacérselo mirar.
Luego estamos los seguidores, los socios, los simpatizantes, la mareada roja. Que nunca vamos a fallar, pese a esperpentos contra el fútbol como el de Mallorca, pese a ponernos por delante e ilusionarnos con terminar el año con 22 puntos, pese a ver cómo todo centro al área era un meteorito que amenazaba la estabilidad rojilla. Pese a Sergio Herrera, todo reflejos y pundonor pero que no siempre puede salvarnos. Contra el Almería volveremos a estas ahí, pese a que nos rematen hasta los suplentes desde el banquillo, pese a que tengamos de defensa un coladero que debería estar en la cocina de Siempre Hambriento, pese a que el fútbol que hacen los nuestros da ganas de llorar, y no de emoción.
Nos ganan hasta los malos y el próximo es el colista. Ojo, que nos salva las ganas de Granada, Almería y Celta que siguen empeñados en quedarse las tres plazas de descenso pero es que Osasuna sigue emperrado en dar facilidades y vida a los demás. Se sigue a 6 puntos del descenso pero el horizonte es de carbón, de saco vacío del Olentzero y de no pillar ningún regalo estas Navidades. Si tenemos en cuenta desde agosto, está claro que no se comen los turrones. Pero... Siempre nos quedará Arabia Saudí, porque lo que es París (o Brujas) me da que no.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!