"Este Osasuna no es mi Osasuna gris..."
Vuelve el fútbol "aburreovejas" incapaz de afrontar un partido con exigencia alta, contra un Atlético que vino a entrenarse a El Sadar


Actualizado el 28/09/2023 a las 23:32
Me da en la nariz, y de naso ando sobrado, que los dirigentes, gerifaltes, vamos, los que vienen configurando La Famiglia andan con el tembleque subido por la marcha deportiva. Y es lógico, oigan, ya que lo único que les salvaba a los que dirigen los designios de este nuestro club de poder seguir cortando la mortadela a su gusto era el buen hacer balompédico de los que corren en pantaloneta. Pero desde la eliminación de la Conference la cosa se está empezando a torcer, y van quedando pocos comodines... Pese a la nuevamente lamentable actuación del pitolari en El Sadar, que la cosa empieza a rozar el escándalo.
Los Simpson, que de la vida narran un montón de cosas, tienen un capítulo en el que uno emblemático personaje de los secundarios se lanza a cantar la tonadilla "esta yegua no es mi vieja yegua gris, no es mi vieja yegua gris, no es mi vieja yegua gris" con los pantalones hasta las rodillas y unos simpáticos calzoncillos blancos con lunares rojos. Pues esa tonadilla es la que me viene a la cabeza, y cada vez con más frecuencia, cuando veo jugar a este equipo. "Este Osasuna, no es mi viejo Osasuna gris, no es mi viejo Osasuna gris, no es mi viejo Osasuna gris".
Ya no se sale con el cuchillo entre los dientes a por el rival en El Sadar. Ya no hay pelea, no hay tensión, no hay seguridad defensiva. De la estrategia, tanto a favor como en contra, poco podemos decir bueno. Ya no hay ni siquiera ánimos. Parece que, como si fuésemos un globo de feria, la carga de helio se quedó toda en Brujas y ya no hay interés ni ganas de competir ni nada de lo que antes nos enseñaba este equipo. Nada funciona, las tornas vienen torcidas, los resultados de culo y ya vamos rumbo a la octava jornada de LaLiga de las Estrellitas, de EA Sports, Supermario o el Obispo de Irurita. Quién los ha visto y quién los ve...
Alguna razón encontrarán los que saben, Jagoba y compañía, o los mandamases, Canal y don Luis. O los que cortan el bacalao, o los cocineros de Tajonar, o los jardineros o los inigualables chicos, chicas y chiques de prensa, que alguno debe de haber con lo del CVC. Pero que se pongan el mono de trabajo y salgan a currar para encontrar el motivo de por qué un equipo finalista de la Copa del Rey, sensación la pasada temporada y que deslumbraba como las largas a los conejos en carretera nocturna se ha vuelto un equipito sin alma, sin rasmia, sin calidad y sin nada...
Esta vez fue el Atlético de Madrid. Claro, claro, es que tienen a Morata, a Griezmann y a Oblak. Es verdad, es verdad. Y cada jugador rival salta con dos piernas y corre mucho, oigan míster, jopetas, que son muy buenos... Pues esa parece ser la actitud de la chavalada rojilla, como si nos hubiera echado la mirada congeladora una Medusa, como si las botas llevaran un bloque de cemento e impidieran correr, como si hubieran borrado la calidad, la magia, la sabiduría de muchos de los nuestros. A ver si nos han echado mal de ojo...
Y llegó el segundo tiempo. Y volvió el Osasuna gris, el del asedio, el de la presión, el de las ocasiones. Y el Chimy pudo marcar uno, dos, Torró el tercero. El Atlético estaba acogotado, los teníamos ahí, con 20 minutos de un espejismo que terminó con el gol de David García que el pitolari anuló por falta de Budimir pasándose el VAR por el arco del triunfo. Escandaloso, robo, atraco y cualquier cosa que se diga se queda corto. Es para elevar la protesta a las altas esferas, aunque para lo que va a servir...
Porque somos Osasuna y es fácil pitar aquí. Valientes los trencillas, a los que encima no les puedes decir nada, más chulos que tres ochos juntos. Que pita la falta de Budimir, pero el empujón a Aimar previo no lo señalarás penalti, cobarde. Y que encima dejes sin premio a un equipo que lo estaba dando todo, que volvía a ser el que era. Y luego el efecto dominó, el cabreo de Jagoba, la roja al técnico y vaya a llorar a los caminos. Panda de Apandadores... Y la agresión de Morata sin el balón en juego es amarilla, oigan, que ustedes son de comarca. Para después montarla y buscar a un Chimy caliente y que los larguen a ambos. Y el delantero internacional que se debería haber ido antes. Luego se quejan de Bordalás en otros campos...
En fin, que el espejismo del equipo que queremos se quedó sin premio para volver a lo mismo, para caer, para sucumbir. "Con honor". Sí, pero sucumbir al fin y al cabo. Y vuelta a la reflexión... "Este Osasuna no es mi Osasuna gris, no es mi Osasuna gris, no es mi Osasuna gris". Cantaba el gracioso señor de Los Simpson. Pocos días por delante para recuperar piernas, para buscar alternativas, soluciones, para identificar el problema.
Está claro que el rendimiento de todos y cada uno ha bajado horrores de una temporada a otra, en escasos meses. Pero como siempre se le puede ver el lado positivo a la situación, mejor que pase ahora y no en las últimas diez jornadas, así hay margen de maniobra. Y La Famiglia puede recuperar la sonrisa y seguir haciendo y deshaciendo a su antojo. Rojo o gris, da igual. El que lleva los calzones a lunares está claro que es el pitolari...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!