Osasuna clava el Plan Brujas en Mestalla
De chilena, en el descuento y marcando un exjugador del equipo rival, final de terror para los chés, de amor para nosotros


Publicado el 27/08/2023 a las 22:08
Hay historias que tienen un desenlace muy de Hollywood, con suspense y tensión, tintes de terror o de comedia, irónicas o felices, de las de perdices y tal y cuál. Y en el fútbol no va a ser menos ya que cada encuentro es un minicuento, una minipelícula pese a que con los alargues de moda se pasan de tiempo, a lo 'Indiana Jones y el dial del destino'. Historietas protagonizadas por jugadores vestidos de corto, corriendo, sudorosos (mmmm) y que nada tienen que ver con 'Carros de fuego'. Son películas de todo género que esta vez han dejado un capítulo de alegría y celebración para los rojos. Sobre la bocina...
Jagoba viajó a las tierras del Turia con la mente puesta en la Conference League. Si hay algún equipo capaz de dar la campanada en Brujas ese es el nuestro, bien lo ha demostrado el bueno del míster, conocedor de las eliminatorias a ida y vuelta. Que les pregunten a las víctimas coperas del pasado año. Por eso Osasuna viajaba con un doble cometido: dar descanso a los teóricos titulares para la finalísima en tierras belgas y, de paso, tratar de conseguir un resultado positivo que levante la moral de la tropa, de la parroquia y del equipo. Además, y de paso, si se puntúa se refuerza a los menos titulares y se enseña que hay fondo de armario.
Planteamiento de suspense. Jagoba sacaba en el once a más navarros que los que juegan en otros equipos cercanos a las tierras forales. Con Catena y David en la zaga, con Aimar en el centro y el resto, menos habituales. Juan Cruz y Areso a los lados, Pablo Ibáñez (jugón) y Muñoz con Barja y Arnaiz por la medular y Raúl García de Haro arriba. ¿Damos descanso a los titulares? Check, conseguido. Y a ver si la película sale de risa, llanto, terror o romántica...
Se tornó bélico el choque en el primer tiempo, con un Hugo Duro poniendo en solfa su apellido y que para la media hora debería haber estado bajo el grifo de la ducha (más mmmm), a lo Gene Kelly en 'Cantando bajo la lluvia'. Pero nada, está claro que los pitolaris son los que hacen de payaso de peli de terror, para Osasuna, claro. Mientras el combate se disputaba en el campo, salió el listo de la clase, el que ve el fútbol de otra manera, el que caza como John Rambo 'charlis' y robó una pelotita en el centro del campo. Pablito Ibáñez corrió hacia la meta y, cuando iba a encarar a Mamardashvili, Thierry R., le atizaba en el pie de apoyo. VAR mediante, que son tan malos que tienen que chivarles por el pinganillo, el trencilla señaló once metros y Aimar Oroz enseñó que no siempre hay que mirar a los ojos antes de dar un pico. Perdón, mejor digo un beso, que no está el horno para bollos...
De ahí y hasta el descanso, la película tomó tintes de drama psicológico con esa guerra entre ambos conjuntos por imponerse al otro, defendiendo los nuestros y tratando de atacar los de Baraja que tenían en Hugo Duro al Romelu Lukaku de la última final de la 'Champiñons': fallón donde los haya. El caso es que sin incidencias se fue la cosa al descanso, charla y palomitas, visita al servicio a cambiar de aguas menores (o mayores), comentario de las jugadas y a ver como se reanuda el largometraje.
Obviamente el inicio del segundo tiempo fue de terror. No a lo 'Scream', con puntos graciosos, ni a lo 'Pesadilla en Elm Street' con Freddy Krueger rajando tripas a diestro y siniestro. Fue más del estilo 'El exorcismo de Emily Rose', con tensión, golpes y sustos varios. Hasta que el que más susto podía darnos permitió que Duro se colgara de los hombros de David García y empatara. Para entonces, Sergio Herrera había evitado un par de asesinatos en forma de paradones. Pero Duro hizo buena la máxima de "goleador en sequía, renacido por Osasuna".
Teniendo en cuenta que el delantero debería estar expulsado, que hace falta, que el gol sube al marcador, el caso es que la mala baba se apoderaba de la parroquia rojilla. Película que era a estas alturas un documental de denuncia social, a lo qué no hay que hacer para perder un puesto de casi 700.000 euros al año sin pegar palo al agua, viajando 'by the face', con 3.000 lereles para alquiler de piso, siendo más zafio que los protas de 'Las colinas tienen ojos' en cualquiera de sus tres entregas y con la prepotencia de Iron Man con el traje puesto. El caso es que el Valencia se volcaba a por Sergio Herrera, en busca de su tercera victoria en tres partidos, y casi lo logra bajo la máxima de Rubén Baraja y Hugo Duro reparte..
Se llegó al descuento, seriedad defensiva pese a la pájara que presenta David García, se logró un córner en el minuto 94. El pitolari había dado 5 minutos, a los que sumó uno más porque sí, porque yo lo valgo, a lo Loreal. Y entonces del documental pasamos a la película con moralina, a esa comedia facilona en la que los protagonistas se casan y son felices y comen perdices, pero ecológicas, veganas, hechas de tofú. Con ese centro al área, con ese cabezazo de Budimir y con esa chilena, digo bien, chilena, de Nacho Vidal que marcó a su exequipo.
Se consiguió dar minutos a los menos habituales y descanso a los titulares. Check, conseguido. Se logró un buen resultado, ganar, que nos lleva a los 6 puntos en tres jornadas. Check, conseguido. Se acertó con el Plan Europa de Jagoba y pillar moral para el choque de Bruja. Check, conseguido. ¿Cómo no vamos a estar felices? Sonrisa bobalicona como en 'Forest Gump', "mi mamá dice que tonto es el que hace tonterías", que decía Tom Hanks, aunque la cosa está más para sacar la frase "mi muy buena amiga Jenni...". Hermoso partido...
Ahora toca velar armas, toca 'Robin Hood' o Lancelot, preparar el choque europeo, trabajar a tope, luchar y pelear por un sueño, por una afición que ocupaba a "decenas" la grada de Mestalla. Ahora toca seguir haciendo las cosas como sabe hacerlas este equipo y a por el Brujas. Ya más adelante cantaremos las bondades de Pablo Ibáñez, Juan Cruz, Raúl García de Haro o ajustaremos cositas que deben mejorar gente como Mojica, David García o Arnaiz. Todos suman, la película ha sido de las que merece la pena pagar los casi seis euros que cobran en taquilla.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!