Cuando juegas con la cabeza en Europa...
Si tienes ocasiones claras y no las metes, te condenas


Actualizado el 20/08/2023 a las 00:11
No hay excusa en la derrota, pero sí análisis y valoración de los errores. El equipito de Bilbao es el Madrid del norte, y si escuece a alguien, árnica. No hay más. En una primera parte en la que los goles visitantes vienen por ayudas arbitrales, ya que en el primero Nico está en posición muy dudosa cuando recibe y en el segundo hay un faltón a David García en la génesis de la jugada. Y el VAR ni asoma ni se le espera. Eso sí, primera dudosa de Budimir y el asistente levanta la bandera como si le picara una avispa en el sobaco. Manda bemoles...
El caso es que cuando se tienen las ocasiones más claras y se falla lo que un futbolista de este nivel no puede fallar, das vida al muerto. Y el equipo de Bilbao, esta temporada, huele mucho a eso. Sin entrar en detalles de las declaraciones sobre la mano negra en la UEFA con las que se desmarcó el destalentado de Valverde. O cambian y se refuerzan o las van a pasar canutas. Como digo, si Rubén tira al muñeco Simón un mano a mano y Mojica manda a la zona de los lupanares un centro para empujar, es lógico que se vayan con ventaja en el marcador. Con lo que cuesta remontar.
Un cambio hizo Jagoba en el once. El de portero. Si algo funciona, para qué cambiarlo. Y salimos perdiendo. Aitor Fernández no sale ni de marcha, y ese estatismo bajo el travesaño dio ventaja en el 0-1, con la inestimable colaboración de un Mojica que es un avión de medio campo para arriba, pero un elefante en defensa. Se la tragan ambos y el mayor de los Williams, que así es como se les llama a los navarros, no la desaprovechó.
Luego vino el despropósito de Munuera, decantando la balanza siempre hacia el mismo lado, hacia el del "histórico" grande. Histórico porque este equipo de Bilbao está muy lejos de ser el que fue hace muchos años, insisto. Mucho sufrimiento van a tener este año en el Botxo, por lo menso no tienen Europa para desconcentrarse y apostar por llegar a semifinales de Copa y lograr la permanencia. Es su techo.
Y como de Europa hablamos, se notaba la cercanía del choque contra el Brujas. No se puede salir al campo con la cabeza puesta en el vital choque. Si haces eso, Jagoba, saca el Plan B, desfoga a los menos habituales, reserva a los buenos ahora que estamos empezando la temporada y apuesta todo para lograr un buen resultado e ir a Bélgica a por algo más que chocolate.
Se animó un poco la segunda parte con la veteranía de David García, que se enzarzó con la superfigura del equipo de Bilbao, ese chico que lo mismo te hace un partidazo que te aparca un coche de madrugada en la Cuesta de Beloso y luego dice que no era él, señor agente, que mi colega trataba de arrancarlo, por Dios. El caso es que salomónica decisión y dos amarillas, que en el caso de Sancet era la roja. Media hora por delante, 0-2 y con uno menos ellos. Esto se remonta.
El refranero dice que no por mucho madrugar, amanece más temprano. Parafraseamos para decir que no por mucho centrar, rematamos más a gol. Mojica llegó al vestuario echando hielo a un tobillo izquierdo que terminó incandescente. Ni Budimir, ni Catena, ni Raúl García de Haro, ni Moncayola... Y en el lado opuesto, Rubén Peña lo mismo, o el Chimy, alias Chispazos Ávila, que como siempre que sale contra estos chicos de Bilbao la lía.
Y cuando la defensa no despejaba los centros, salía Unai Simón. La de Bellingham se la comió con patatas, pero las de los de rojo atrapó (o despejó) todas. A Arnaiz, que salió de aparente medio estorbo, a Budimir, en la última jugada, o al Chimy, antes del chispazo. El meta internacional demostró que los errores los deja solo para cuando juega contra los grandes o contra Croacia. Contra Osasuna lo da todo.
Los detalles, la falta de acierto, la visita del Brujas. Uno más uno más uno, igual a tres. Y esos son los puntos que se llevó el equipo de Bilbao a su tierra, empatándonos a todo en la clasificación. Aún tengo pendiente un almuerzo por el octavo puesto vizcaíno del pasado año, por mor del séptimo rojillo. Pronto lo cobraré, pero eso no evita que a este equipo de Bilbao se le puede ganar tres de cada cuatro partidos, por eso escuece más la derrota.
Ya estamos pensando en el Brujas, en clave europea. Ya estamos pensando en ver si es posible acceder a la fase de grupos. Mal partido, borrón y nuevo encuentro. A trabajar, a preparar lo que viene, a ver si hay plantilla para la temporada larga o, si por el contrario, caer en Europa es un alivio. Todo se verá en cuatro días o, en su defecto, en 11... De los precios no hablamos, cosas de La Famiglia.
No quiero terminar sin mandar un saludo al primo Patxi Zudaire, a Nerea y a toda la familia. La de tardes que hemos compartido en la redacción, la de risas que nos hemos echado, la de confidencias condales y culés que habremos intercambiado. Y te has ido mucho antes de lo que te tocaba. Seguro que este domingo pides permiso y te asomas entre las nubes para ver a tu Barça, aunque sea en el Lluís Companys, para seguir animándolos y criticándolos a partes iguales. Guarda un sitio para cuando nos llegue la hora y seguiremos de confidencias, primo.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la Muerte!