Conflicto
El gol de Osasuna a la UEFA
En casi dos meses sin descanso en los despachos de El Sadar, el club encontró la luz sin necesidad que resolviera el TAS. ¿Qué pasó para que la UEFA diera su brazo a torcer?


Publicado el 27/07/2023 a las 06:00
La frase que acuñó Osasuna al conocer que iba a ser sancionado por la UEFA quedó marcada para todo este tiempo. “Fuerte con los débiles y débil con los fuertes”. El dardo iba para un estamento que pasaba por alto los escándalos del Barcelona y que ponía el foco en un club que había denunciado los hechos por los que le castigaba. Un sinsentido. Caló el mensaje en la opinión pública, en medio de la soledad con las instituciones: este Osasuna había levantado las alfombras y fue parte perjudicada. Había que derrotar a una organización que se rige por sus propias normas y tiene sus órganos de justicia.
Lo ha conseguido. No se quiere desvelar la letra pequeña de la estrategia, pero que la UEFA diera marcha atrás en semejantes circunstancias contrarias le da un valor tremendo a la maniobra. “Una jugada maestra”, dicen fuentes conocedoras del caso. ¿Qué pasó para que, en contra de la opinión de los inspectores y después del comité de Apelación, la UEFA se desdijera y admitiera que el club era víctima? Ese eslabón está sin contar. Tanto Osasuna como la UEFA hablaban de “nuevas pruebas” aportadas que regateaban los amaños. Hasta ahí.
Osasuna partía de débil pero se fue haciendo fuerte en los despachos, mientras respondía con dureza a la Federación Española de Fútbol en comunicados que enfangaban un paisaje ya sucio de filtraciones y una posible denuncia anónima. El procedimiento había llegado al TAS, pero el alto tribunal de arbitraje deportivo no tuvo ni que tomar parte. La UEFA se vio obligada a dar su brazo a torcer en un pulso que parecía imposible. Sabía que el TAS le iba a revocar, con todo lo que conllevaba para su imagen o consecuencias.
Puede parecer que hubo un lugar común entre Osasuna y UEFA, una especie de pacto hasta para aceptar una sanción económica por haber llevado un conflicto deportivo a los tribunales ordinarios. Era al menos la salida que le quedaba a la entidad con sede en Suiza para no quedarse a cero. El club no ha podido jugar mejor sus cartas para haber llegado a ese punto de justicia que los aficionados, no solo los de Osasuna, veían desde el primer minuto.
Fran Canal ha sido la figura clave sin discusión, un líder en la estrategia para coordinar además a sus empleados y a los servicios jurídicos externos que han trabajado. Quien le ha seguido de cerca estos dos meses habrá comprobado que se ha dejado todo para recuperar lo que se había ganado en el campo. Parecía complejo apagar el último fuego de la herencia de la época más oscura de la institución. Un éxito rotundo.
El verano se calma. Sigue el director general tras haber estado muy cerca de irse al Celta. Sigue el director deportivo tras haber estado muy cerca de irse al Sevilla. Y Luis Sabalza renueva sus estímulos: con sus dos piezas capitales en los despachos que han rechazado ofertas mejores, con una junta directiva que ha renovado profundamente y con la satisfacción plena de que será el presidente que vea por quinta vez a Osasuna competir en Europa.
4 de junio. Osasuna se impone 2-1 al Girona en El Sadar y consigue la clasificación para la Conference League.
7 de junio. El club recibe una notificación inesperada de la UEFA. Se abre una investigación por los casos de amaños de 2014. Dos inspectores nombrados por el Comité de Control, Ética y Disciplina llevarán el caso.
15 de junio. Osasuna envía el dossier con las alegaciones a los inspectores de la UEFA.
21 de junio. Los investigadores solicitan dos prórrogas, lo que alarga su decisión a una semana según estaba programado.
23 de junio. Los inspectores emiten su informe y proponen la no admisión de Osasuna. Hay un cruce de comunicados entre el club y la RFEF. La entidad navarra no se siente respaldada.
27 de junio. La RFEF ofrece una rueda de prensa en Madrid en la que explica que va en la misma línea que Osasuna.
30 de junio. Osasuna manda en plazo su recurso ante el Comité de Apelación de la UEFA.
4 de julio. Apelación comunica que deja fuera a Osasuna fuera de la próxima Conference League, ratificando el dictamen inicial de los inspectores.
5 de julio. Un juzgado de Pamplona desestima una demanda de Osasuna y rechaza ordenar a la UEFA que anule su decisión.
15 de julio. El club manda su defensa al TAS con una documentación de 350 folios.
25 de julio. La UEFA da marcha atrás y dice que ha admitido “nuevas pruebas” para exculpar a Osasuna. El TAS da por concluido el procedimiento.



