Osasuna
Tajonar cumple 40 años
Esta semana se cumplen cuatro décadas del gran sueño de Fermín Ezcurra y desde Diario de Navarra se realizará una serie sobre el aniversario de las instalaciones


Publicado el 18/07/2022 a las 06:00
Las instalaciones de Tajonar cumplen los cuarenta. No se puede concretar el día exacto del ‘parto’ porque la directiva de Fermín Ezcurra, presidente de Osasuna y motor del proyecto, no convocó ningún acto especial, inauguración o apertura. Simplemente los jugadores entrenaron el domingo 18 de julio en la Vuelta del Castillo y el lunes 19 lo hicieron en las novísimas instalaciones de Tajonar. Ezcurra era un hombre de pocos alardes. Mañana se cumple, pues, el 40 Aniversario del primer entrenamiento del equipo en Tajonar, las instalaciones que transformaron la Historia de Osasuna.


La protohistoria del Proyecto Tajonar arrancó poco después del cabezazo de Rández en Murcia. La directiva navarra visitó las instalaciones de cantera del Sporting, Athletic, Real Madrid y Zaragoza y apostó por seguir por ese camino. Acababa de desaparecer el Derecho de Retención, una ley que prácticamente ataba de por vida a los jugadores a su club pero no existían las cláusulas de rescisión, así que un jugador con contrato no podía fichar por otro club. Por eso era tan importante tener una cantera fuerte. Athletic y Real Sociedad ganaron cuatro Ligas consecutivas con jugadores de la cantera a los que no dejaba marchar.


El proyecto costaba una millonada, concretamente 140 ‘kilos’, como se denominaban entonces a los millones de pesetas. Traducido a euros, 840.000. Cosas de la inflación. Justo por aquellas fechas, el Real Madrid trataba de fichar a Enrique Martín Monreal y ofrecía por él 80 ‘kilos’, más de la mitad de lo que costaba Tajonar. Pero Ezcurra y la Asamblea de Socios -entonces estos temas se discutían en este órgano- dijeron que no y Martín no salió de Pamplona. La RFEF, aunque se hizo la remolona, acabó aportando prácticamente la mitad del presupuesto de la obra.


El proyecto, básicamente, ocupa una superficie de 80.000 metros cuadrados. Como se puede ver hoy en día, se construyeron dos campos de hierba con sus respectivas gradas de unas dimensiones idénticas a las que entonces tenía el terreno de juego de El Sadar, 105x67,5 metros.
Separados de éstos por el edificio multiusos se radicaban los campos de tierra. Una tierra especial, según rezaban las crónicas de la época “compacta, pero blanda y porosa desterrando la idea de un terreno descuidado”.


Pero el gran avance para la época fue el gimnasio con hierba artificial, “habitual en Alemania Occidental”, decía la prensa. Era tal el avance que suponía esta nueva superficie que los expertos afirmaban que “incluso se presume que en un futuro puedan construirse estadios con este tipo de material sintético ya que su mantenimiento no es caro, menos costoso y mucho más fácil que la hierba normal”, concluían.
PROTECCIÓN DE LA CANTERA
Fermín Ezcurra justificó la construcción de las instalaciones pensando en el futuro: “Las nuevas instalaciones suponen para Osasuna dar el paso definitivo a su política de protección a la cantera y hemos de esperar que si ahora, esparcidos por varios sitios, se está realizando una gran labor, cuando entren en funcionamiento los campos el rendimiento va a ser muy superior; los frutos han de ser muy importantes”, afirmaba el gran visionario de Tajonar.

