La crónica
Sin pasión
Osasuna naufraga ante un Athletic intenso y alegre


Actualizado el 15/05/2022 a las 23:18
Un Osasuna carente de tensión y de entusiasmo cayó con absoluta justicia en su visita a San Mamés. A este partido que nunca deja de ser indiferente, los rojillos llegaban bien armados de supuestos estímulos. Eran los que prometía Jagoba Arrasate en la previa. En el campo, no hubo correspondencia alguna con sus palabras. El Athletic le puso siempre más ritmo, picante y velocidad en todos los sentidos. Se jugaba más porque no pierde la esperanza de entrar en Europa, mientras que Osasuna ofreció por momentos una de las peores imágenes de la temporada. Su primera parte fue lamentable y cuando tuvo arrestos para reaccionar tras el intermedio, no le dio para más. Todo ello con 600 rojillos en la grada que en alegría estuvieron por encima de esos futbolistas a los que no pararon de animar, incluso cuando el partido había acabado.
Arrasate había optado por renovar de nuevo la formación titular. Más allá de nombres, se hizo imposible ver a ese bloque reconocible que tantas rentas ha conquistado durante el curso lejos de El Sadar. Era día de gestión de piernas y de vestuario. No salió nada bien el plan. Fue un Osasuna triste y sin propuesta al que solo la charla del descanso pareció despertar. Blando en defensa y sin ningún poder intimidatorio en el área, que costó pisar muchísimo. Un aviso a navegantes. Esto sigue siendo una competición de primer nivel y hay una masa social que también padece por más que los deberes estén hechos con antelación.
SIN DAVID Y TORRÓ
El Athletic moldeó el choque a su estilo. Sus irrupciones verticales destrozaban a un Osasuna que echó de menos el liderazgo de David García en el eje defensivo y la jerarquía de Lucas Torró en el centro del campo. Moncayola y Darko no pudieron contener en la parcela ancha ni tampoco organizar. En un océano de continuas pérdidas, Javi Martínez e Iñigo Pérez pasaron una primera parte inadvertida jugando en banda. Conectar con Budimir y el Chimy en el 1-4-4-2 de Jagoba no era posible en un equipo tan partido y descafeinado en espíritu.
Cuando la pelota estaba en poder del Athletic, se veía otra cosa. Muniain filtraba pases, los Williams aceleraban a todo trapo y Berenguer, sustituto tempranero del lesionado Raúl García, se convertía en el chico para todo por su versatilidad. El canterano rojillo abrió el marcador gracias a un extraordinario salto de cabeza a la salida de un córner. Le ganó cómodamente el salto a Darko. Otro error que acumulaba Osasuna a balón parado, producto de la falta de intensidad.
El 1-0 había llegado en el minuto 32, justo a continuación de la absurda pausa de hidratación, pero en la media hora anterior el Athletic ya daba muestras de su superioridad. Sergio Herrera ya había sacado un disparo a Nico Williams y después tuvo que jugarse el pellejo para adelantarse a su hermano en una acción que dinamitó Álex en banda.
El ritmo que le daba Osasuna a sus posesiones era bajísimo. Escasa movilidad de sus piezas y más errores que aciertos para romper a un Athletic siempre con la guardia alta. El marcador tan corto era la mejor noticia que podía ocurrir ante lo que se estaba viendo.
Los rojillos estaban a kilómetros de distancia de Unai Simón. Se salvaron del segundo gol antes del descanso con otros dos zarpazos en pocos toques que finalizó Iñaki Williams con Herrera bien colocado. Berenguer seguía con su festival de desborde. A Nico no le frenaba nadie tampoco, aunque el joven pamplonés tuvo que marcharse al banquillo antes del descanso por una lesión muscular.
RÉPLICA SIN PREMIO
A Arrasate no le gustaba nada lo que estaba viendo. Metió a los dos Kikes en busca de una reacción. Barja tiró de orgullo al menos. La segunda parte comenzó con un Osasuna más ambicioso, amplio, profundo y no tan entregado en su campo. Un disparo del extremo de Noáin lo sacó en plancha Yeray. Iñigo Pérez también se sumó al cambio de imagen.
Fueron minutos en los que Osasuna podía empatar. No hubo pegada. Budimir tuvo dos. Ambas fuera. Le pesó estar forzado. En la primera ganó el espacio en el primer palo y conectó mal el bote pronto tras servicio de Iñigo. Después, aprovechó un robo en la presión alta para intentar buscar el hueco y lanzar. Se quedó sin ángulo. La pelota, desviada.
Ahí se acabó Osasuna, que firmó la derrota en otra mala acción defensiva en conjunto. Williams se impuso sin dificultad a Manu Sánchez por velocidad y mandó la pelota a la garganta del área para la aparición de Villalibre. Al delantero vizcaíno le resultó fácil empujarla hasta la red mientras que Aridane había dado muestras de no estar concentrado.
Moncayola terminó de lateral derecho. Oier y Torres salieron juntos al césped de San Mamés. Villalibre tuvo el tercero de cabeza. Anécdotas en la recta final de un partido donde Osasuna estuvo por debajo de sus posibilidades.
FICHA TÉCNICA:
ATHLETIC: Unai Simón; De Marcos, Yeray, Íñigo Martínez, Yuri; Nico Williams (Villalibre, m.46), Vencedor (Zarraga, m.67), Dani García (Petxarroman, m.67), Muniain; Raúl García (Berenguer, m.19) e Iñaki Williams (Capa, m.87).
OSASUNA: Sergio Herrera; Nacho Vidal (Roberto Torres, m.83), Aridane, Juan Cruz, Manu Sánchez; Javi Martínez (Kike Barja, m.46), Moncayola, Darko (Oier Sanjurjo. m.83), Íñigo Pérez (Rubén García, m.67); Chimy Ávila (Kike García, m.46) y Budimir.
GOLES: 1-0, m.32: Berenguer. 2-0, m.78: Villalibre.
ÁRBITRO: Jorge Figueroa Vázquez (Comité Andaluz). No mostró ninguna tarjeta.
INCIDENCIAS: San Mamés ante 37.689 espectadores, según datos oficiales.
Las claves
Alineación con ocho cambios
Era semana de gestionar el vestuario y las fuerzas. Solo repitieron del once del partido contra el Getafe Nacho Vidal, Juan Cruz y Chimy Ávila. Moncayola fue esta vez el capitán. Se echó de menos a David García y a Lucas Torró.
Flojísima primera parte en San Mamés
Osasuna cuajó una de las peores primeras partes. No pudo contener las oleadas de un Athletic más intenso y estuvo a una gran distancia del área vizcaína. Demasiada separación entre líneas. Fue un desastre. Hubo jugadores a los que no se les vio hacer nada.
El Athletic se lo toma más en serio
A nivel clasificatorio, el equipo de Marcelino se jugaba más, ya que no ha dicho de momento adiós a la Conference. Eso pudo notarse en el campo, aunque no es justificación para explicar la mala imagen. Muniain, Berenguer y los Williams, el cuarteto navarro, desarbolaron a un Osasuna que mereció irse al descanso con más desventaja.
A balón parado marca Berenguer
Las ocasiones fueron todas de color rojiblanco. Lo curioso es que el 1-0 lo marcaba de cabeza en un córner un jugador que no es ningún virtuoso en ello como Álex Berenguer. Otro tanto que encaja Osasuna a balón parado, el caballo de batalla de la temporada.
Réplica con la entrada de Kike Barja
Arrasate hizo cambios en el intermedio. El equipo se soltó más en ataque, jugó más arriba. Kike Barja fue uno de los jugadores que lideró la reacción. Hubo momentos de más dominio navarro. Budimir dispuso de dos remates que no pudo materializar. No eran sencillos de ejecutar.
Villalibre sentencia el partido con el 2-0
Osasuna no aprovechó su momento y se entregó en el tramo final. Manu Sánchez se vio desbordado por Williams y Aridane perdió de vista a Villalibre.