El Forofillo
Subdotados de corto
El Betis no encontró rival en un desacertado Osasuna que dio una pizca de emoción al choque con el 2-1


Actualizado el 03/04/2022 a las 18:45
El compañero Yevgeny, que tiene a bien nutrirme de contenidos curiosos que deambulan por la realidad cibernética, me pasó hace poco un material de esos que los ves y sigues pensando en que la raza humana debe salvarse. El autor utilizó el audio de un NO-DO (los que no conozcáis a Paquito, mirad en el Google), acompañando a unas imágenes del Gobierno progresista de Chánchez, de nombre Pedro (que no Almodóvar). El caso es que la piecita de marras, repito, pura delicia, comenzaba haciendo alusión a unos niños cantores subdotados. Eran otros tiempos.
Qué bonita es la semántica y la lingüística, que se embellecen más cuando se dan la mano. Porque si bien la lengua tiene su lado oscuro (no me acostumbro a no tildar guion o a aceptar cocretas como palabra válida) también cambia de significado en función del contexto o del ambiente que rodee a una palabra. Y en el Benito VIllamarín podemos concluir, sin temor a la duda o a la equivocación, que todos los rojillos quedaron retratados como futbolistas subdotados. Sin paños calientes.
Ojo, no me refiero tanto a la incapacidad o falta de talento, dotación natural para el desempeño de una tarea, en este caso el balompié, sino como al hecho de que los osasunistas salieron mal parados en la comparación con los jugadores béticos. Porque ninguno estuvo a su altura, ninguno fue capaz de hacerles sufrir, de ponerles en un brete, pese al espejismo del 2-1, pese a los paradones de Sergio Herrera. Subdotados, ergo derrotados. No hay más cera que la que arde.
Fue una tarde de malas decisiones, de sufrir la mirada de un tuerto que nos condenó a la goleada en contra. Y eso que nos las prometíamos (me las prometía) felices con la amiga Clarita, ante las ausencias de Fekir, Canales, el Panda o Pezzella, contra un equipo en el que el goleador que saltaba de inicio llevaba la tira de meses sin marcar y en el que hasta Joaquín, que debe de ser quinto de Jordi Hurtado, salía de titular. "Esto está más chupado que la pipa de un indio en las conversaciones de paz". Ja, ja, y ja.
El Betis fue a recuperarse en el peor de los momentos. El amigo Nacho Vidal a buen seguro que borrará de su mente este encuentro, de nefasto recuerdo fijo. Y es que en una primera parte subdotada, peor que el rival pero sin muchos agobios, un despeje al lado contrario de donde hay hueco rebotó en Juanmi para hacer el 1-0 y una espalda perdida en el descuento sirvió para que Álex Moreno metiera el pase de la muerte y nos dejara más subdotados que antes el mismo, Juanmi, que no marcaba no sabíamos desde cuándo. Osasunil contra los males mil...
Y pese a la reacción del segundo tiempo, con una salida en la que pudieron hacer más pero nuestro porterico lo evitó, llegó el gol de Budimir para darnos esperanzas, para creérnoslo, para caer en la trampa que nos colocaron y que nos hizo quedar con cara de bobos, de los otros subdotados, y con una goleada en contra. Eso a pesar del subdotado, este sí pero va con el gremio, del pitolari. Dejó a Álex Moreno sacar la navaja en muchas ocasiones y el lateral, aparte de irse limpito al vestuario, lo hizo con un caracolito. Imagino que sin ducharse habría ido al puesto de la ONCE a pillar un boleto...
Otra cosa que dejó el Pizarro de marras es el castigo a Carvalho. La amarilla oscura al luso en el primer tiempo debió de ser roja cuando, minutos después de la amonestación, llegó tarde en el rechace de un córner ante David García y le calzó un recadito de los de aúpa. La jugada siguió, terminó con un disparo raso del Chimy cortado por un rival, pidiéndose manos que no había, y aquí paz y después gloria. Eso sí, lujazo del portugués en el 3-1, haciéndonos más subdotados ante el público futbolero.
Hay que estudiar más, hay que lograr más conocimientos para que no vuelvan a dejarnos en evidencia. Como a los cazadores, menos liebres y más libros, hay que hincar el codo para que el siguiente rival no nos retrate ni nos deje en feo. Igual en este tramo de la temporada, cuando la cuesta va para abajo, nos hacemos fuertes en El Sadar y la despedimos con alegrías para los nuestros. Estaría bien, porque así la cosa se cerraría con alegría, sería coser y cantar. Como esos niños subdotados que rezaba el NO-DO en el audio del amigo Yegvgeny. ¡Qué delicia!
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!