Solidaridad
Impactados con Osasuna
Así han sido las primeras 48 horas de los dos cadetes ucranianos rojillos


Publicado el 23/03/2022 a las 06:00
Apenas llevan un par de días en la familia rojilla, pero la experiencia está siendo profunda. Son horas tremendamente intensas para Yehor y Maksym, los dos chicos refugiados ucranianos que ha acogido el club por la invasión rusa que azota a su región. Tal es el sentimiento que ha aflorado que ellos mismos han trasladado a su entorno que “Osasuna es el mejor del club del mundo”, sin necesidad de conocer a otros. Incluso muestran su ilusión de poder quedarse en Tajonar cuando se resuelva al conflicto bélico. “Es emocionante que piensen eso. Están alucinados y nos alegra saber que les hemos sacado la ilusión”, asegura Ángel Alcalde, director de Tajonar.
El domingo llegaron a Pamplona. El club fue a recogerles a Huesca por medio de Pablo Lizoain, responsable de la residencia, que les atiende de cerca en el día a día. Han venido solos, dejando allí a sus familias. Sus únicas pertenencias cabían en un bolso.
Habían llegado desde Krivoi Rog, la octava ciudad más grande de Ucrania con unos 700.000 habitantes, y situada en una zona muy amenazada por la guerra. Desde ese día, han sentido la hospitalidad de los compañeros de residencia, de los compañeros de su nuevo equipo y del propio club.
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En la residencia Fuerte del Príncipe, donde habitan otros ocho jugadores de la cantera de Tajonar, comparten habitación. Ese mismo día tuvieron el primer acercamiento afectivo, aprovechando además que se jugaba al Clásico para seguirlo por televisión. “La acogida ha sido impresionante por parte de los chicos de la residencia. En general de todo el club, pero en especial aquí”, apunta Alcalde. “Es una experiencia para todos. Viene por una desgracia, pero vamos a darle la vuelta. Es una oportunidad. Primero de ayudar primero y luego de crecer”.
NO DESENTONAN Y SE HA PEDIDO QUE COMPITAN
El lunes resultó frenético. Se quedaron boquiabiertos contemplando El Sadar por dentro. También sus rincones, como el vestuario. Recibieron una camiseta rojilla con sus nombres a la espalda y conocieron Tajonar para saludar a sus responsables.
Llegó el primer entrenamiento. Patxi Puñal, director deportivo, les dio las botas. Había dudas antes de comprobar su nivel, lógico, que quedaron disipadas al verles en acción. No desentonan. Se quedan en el Cadete A a las órdenes de Íñigo Burguete. Osasuna ya se ha dirigido a la Federación Navarra de Fútbol para que puedan competir en los partidos. Yehor tiene vocación ofensiva en el centro del campo y Maksym posee cualidades más defensivas.


Conocen el Casco Viejo y la Catedral. Con el permiso de residencia, el club a través de Ibai Ardanaz, responsable de atención al jugador, les acompañó ayer para obtener el certificado de empadronamiento en el Ayuntamiento de Pamplona. Tras la petición al departamento de Educación, se está gestionando su acceso al colegio Jesuitas, el más cercano a su nueva casa. Yehor y Maksym nacieron en 2006. Mañana se iniciaría la escolarización. Se les buscarán como complemento unas clases para aprender castellano.
En este segundo día, hubo tiempo para presenciar el entrenamiento del primer equipo en Tajonar. Deparó una sorpresa. El Chimy y Javi Martínez les regalaron sus botas. ¿Por qué ellos? Son los jugadores que llevan sus números, el 9 el argentino y el 28 el soriano. También conocieron a Oier, Iker Benito o Rubén García.
No dominan el inglés, pero entre la comunicación gestual y, sobre todo, el traductor del móvil se tiende el puente del lenguaje. “Estamos a todo, como sus padres y sus madres. Nos han dicho hoy que están muy agradecidos, también sus familias. Están encantados de la acogida de club, de los chicos del equipo y de la residencia. De hecho, uno se ha soltado y ha dicho: ‘Si le gustamos al entrenador, ¿podríamos quedarnos aquí?’ Están alucinados, ilusionados. Han logrado desconectar. Que sientan eso en tan poco tiempo es una gran alegría”, expresa el responsable de Tajonar.
En Semana Santa, la residencia Fuerte del Príncipe cierra por motivos obvios. Pero Osasuna ya está buscándoles acomodo para esos días. Voluntarios de dentro del club no faltan para compartir techo y cariño. “No les vamos a dejar solos”, dice Alcalde. “Ibai Ardanaz me ha resaltado la experiencia que están viviendo los chicos de la residencia. Han empatizado. Están tranquilos aquí en su país jugando a fútbol y de repente ven esta situación. Les van a ayudar”.


JUNTO A OTROS 20 JÓVENES DEL KRYVBAS
Jorge López, exfutbolista de Primera con el Villarreal, Valencia, Racing o Zaragoza, ha sido el intermediario. Se puso en contacto con algunos clubes, siendo desde hace un año el responsable de la academia del Kryvbas. Tras salir de Ucrania, con enormes dificultades, ha buscado acomodo a 22 jugadores jóvenes para que huyeran. Valencia, Levante, Cultural Leonesa, Cádiz, Valladolid y Huesca han sido otros destinos.
“Nos presentaron la situación y desde el fútbol base lo vimos muy bien. Todo lo que sea ayudar y poner los recursos de Osasuna, perfecto”, enfatiza Alcalde, que se detiene en un mensaje conmovedor. “Precisamente, nos ha escrito Jorge López para decirnos que los chicos están agradecidísimos. Les han dicho que Osasuna es el mejor club del mundo. Que no les hace falta conocer a otros clubes para decirlo. Es increíble”.
LA ACOGIDA EN LOS CLUBES CONVENIDOS
Todo no quedará ahí. Hoy se articula un proceso para que otros jóvenes refugiados que lleguen a Navarra y jueguen a fútbol puedan tener cabida en la red de convenidos que tiene tejida Osasuna por la comunidad y provincias limítrofes.


En función de dónde vayan a vivir, de la edad y del nivel, se les irá buscando equipo. “La respuesta ha sido espectacular”, dice el director de Tajonar sobre el guante lanzado. Rápidamente, se produjo una reacción positiva, comenzando por tres de los clubes que más chavales mueven: Gazte Berriak, Ardoi y Mutilvera.
Alcalde destaca el efecto vertebrador del club. “Nos hemos volcado y, además, esto ocurrirá en otros clubes por las familias navarras que los acojan. Lo vamos a vivir todos y creo que desde Osasuna podemos servir de ejemplo”.
Como conclusión, da en la diana: “Además de ayudarles, es muy satisfactorio que esto nos enriquezca a nivel humano. Hablamos de valores como la empatía, la responsabilidad y el compromiso. Es la idiosincrasia de Osasuna. Es una oportunidad para ponerlos sobre la mesa”.