El Forofillo
Primos y primos
Seguimos empeñados en ser el resucita cadáveres de LaLiga. ¿Hay premio por ello?


Actualizado el 27/02/2022 a las 21:28
Nada. Que no hay manera, oigan. Que Jagoba, quien por cierto sigue sin renovar aunque habla de posturas cercanas, a lo Rusia y Ucrania imagino, no va a mojarle la oreja al primo donostiarra en el banquillo de Osasuna ni aunque esté cienes de años en nuestro club. Porque eso de la familia ya sabemos cómo es, que por algo te viene dada y lo que se eligen son los amigos. Pero la verdad es que seguimos siendo un levanta cadáveres de los de tener en cuenta. Y asoman Villarreal y Barça en el horizonte...
Once reconocible, de los de carrerilla a lo Basauri, Macua, Castañeda, Iriarte y así hasta Pichichi Iriguíbel. Si algo funciona, para qué tocarlo. Pues eso. Sergio con una defensa de cuatro, la sabida de Manu, David, Cruz y Nacho. Darko, Torró y Monca en la sala de máquinas. Chimy y Rubén a las alas y el Ferrari, que cada día se parece más a un patinete (ojo, de los de tirar de pierna, nada de con motor) Budimir en ataque. Y a tratar de aprovecharse de un equipo que viene de salir goleado en el derbi contra los de Bilbao y eliminados de la Europa League.
Que no, que no y que no. Encima, para más INRI, Mateu pitando, que es de los que se echan a la espalda toda decisión y da fiesta a los coleguitas del VAR, ale, id a lo Viejo de Donosti a tomar unas cañas y a echar unos pinchos, acordaos de guardar los palillos para pagar todos que yo me hago cargo. Vaya si se hace cargo el chaval, le tiembla el flequillo por cierto...
El partido fue un mataovejas. Sin paños calientes. Los locales, con mucha calidad pero muchas novedades, con el regreso de Merino pese al trancazo en la cabeza que le hizo perderse el choque europeo. Pero con Remiro, Le Normand, Isak... Vamos, gente de quilates. Y enfrente los primos. Primos hermanos navarros, más naburros que nunca, que hicimos el primo pero no de familiar, el otro, el de limitación mental como tanta y tanta gente vemos a diario, sobre todo en puestos directivos de las grandes empresas de puertas giratorias pero que dada la mediocridad se lo montan a su gusto. Y les funciona. Sin embargo a los nuestros...
Nada de nada. Si siguen jugando dos horas más ni empatan. Tenemos una delantera que está de vacaciones sin haber terminado la temporada, contra un equipo que saltaba con la mitad de gente suplente, reservando a Oyarzabal, a Sorloth, a Portu. En fin, lo dicho. "Osasunil y adiós a los males mil". Lo bueno, por sacar algo bueno, es que viene a El Sadar el Villarreal, que esos no andan en crisis ni nada. Quién sabe, igual estos rivales son los que nos ponen y sumamos...
La primera parte se va a encargar el laboratorio de turno de encapsularlo y comercializarlo como método contra la falta de sueño. Nada, salvo las intervenciones de un Sergio Herrera recuperado de la empanada colchonera, se puede destacar de los nuestros. Salvo una de Rubén García al que le debió de pegar el focazo, si no de qué pasa de cabeza con todo para rematar a puerta.
Y en la segunda parte, con siete minutos jugados, una falta lateral en corto termina con un centro, unos rebotes, una línea del VAR que se tira como Putin a Ucrania, a lo loco y sin consideración, y Elustondo termina fusilando al pobre Sergio, que ante esa poco pudo hacer. Y ale, vaya usted a remontar.
Porque el primo (donostiarra) se beneficiaba del primo navarro, de su candidez, que si les da por hacernos timo caemos en el de la estampita, la multipropiedad y todo el spam posible para dar los datos bancarios de nuestra cuenta en el Euskobank, que no tenemos dinero allí, pero por si las moscas... Y el PIN, de paso. Ya que el VAR no ayuda ni funciona, tiramos de acrónimo y les damos el número personal.
Reacción nula. No vayamos a hacerles pupa a los que en su día fueron pupilos de Jagoba. A un equipo, insisto, que venía en crisis de juego y goleados en sus últimos choques. Pero nada, tranquilos, buen rollito, mejor ambiente en lo Viejo, les dejamos la pasta para reflotar la hostelería, oiga, que con aquello del bicho ha sufrido mucho, y de paso les dejamos los tres puntos. Y tan ricamente. Así somos la familia. Y los tontos.
Poca cosa buena se saca del choque en el Reale Arena. Si acaso que para la cena están en casa, que el viaje de vuelta no es muy largo, que hay que pasar página, que el fútbol es once contra once, que no hay rival pequeño y que el agua moja y, de regalo, el fuego quema. Si es que nos conformamos con tan poco...
La buena noticia del día me vino antes. No quiero despedirme sin dar la enhorabuena a dos vecinos. Sergio y Beatriz. Ellos saben de largo por qué, pero la verdad es que por la mañana me enteraba de la mejor de las noticias y eso iluminaba la jornada dominical. En nada os va un poco de tiramisú. La pena ha sido que los rojillos no han terminado de redondear la jornada sumando algún puntico en Donosti, una pena. Pero ya se sabe. Hay primos... y primos.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!