Fútbol negocio con sede en Maldonado
El equipo uruguayo sirve para depositar los derechos de futbolistas como Jonathan Calleri para pagar menos impuestos y hacer negocio. Stellar Group mueve los hilos desde 2009


Publicado el 12/02/2021 a las 08:45
El entramado que gira en torno al Maldonado comenzó en 2009, momento en que se convirtió en sociedad anónima deportiva. Un modesto club uruguayo fue elegido por dos empresarios britanicos para hacer sus negocios. Se trata de Malcom Caine y Graham Shear, que estuvo implicado en el traspaso fraudulento de Carlos Tévez al West Ham en 2007. Uno es propietario de caballos de carreras y el otro un abogado de nombre en Londres.
Un modesto equipo de fútbol, ahora en Primera, acabó facturando millones de euros por las idas y venidas de jugadores de talla mundial. Eso sí, nunca defendieron la camiseta del Maldonado, una especie de club pantalla donde depositar los derechos federativos de los futbolistas. Mero trámite para cumplir la legalidad.
STELLAR GROUP Y URUGUAY
La otra parte del plan se encuentra en el Reino Unido. En Londres tiene su sede la empresa Stellar Group, que gerencia el Maldonado. Es quien posee la propiedad de Calleri. Jonathan Barnett lidera la agencia de representación, otro foco de negocio, que tiene entre sus filas a Gareth Bale. Los movimientos subterráneos para agitar los movimientos de fichajes tenían los actores necesarios.
No es casualidad que sea Uruguay el país elegido como centro de operaciones. Allí la carga fiscal es menor que en otros lugares del entorno. Se estima un ahorro del 40% en impuestos. No obstante, el Gobierno nacional subió del 4% al 12,15% la tasa a pagar en este tipo de operaciones. Lejos del 35% que se abonaría en Brasil o Argentina. Gustavo Arribas, apoderado de Stellar en Latinoamérica, es el encargado de mover las fichas.
Por ejemplo, el pase de Calleri se hace entre clubes, como marca la ley, pero en realidad no ha pisado la ciudad uruguaya de 60.000 habitantes. Cada temporada ingresan una cantidad por las cesiones. En el caso de Osasuna solo ha pagado la ficha. Así, Caine y su equipo amasan una fortuna pese a ejemplos aislados como el de Hernán Toledo. Estuvo en el fútbol europeo, no cuajó, y ahora juega en el Maldonado porque no tiene nivel. No es ese el objetivo.
Willian José, Álex Sandro o Allan son los casos más sonados con raíz en el Maldonado. La Real Sociedad pagó 6 millones al club por el 70% de sus derechos. Ahora ha salido al Wolverhampton en el mercado invernal cedido con cláusula de compra. De una manera también extraña porque el club donostiarradebía pagar una penalización del 30% del total de la oferta si la rechazaba. Y el Maldonado sigue teniendo ese 30% de su pase.
El traspaso de Álex Sandro al Oporto por casi 10 millones en 2011 fue otro gran hito de este fútbol negocio llevado al extremo que ejecutan los satélites que mueven los hilos en torno al Maldonado.
