Osasuna también tiene a su 'Ibra'
Llegó a jugar en el Barcelona de niña, cuando en el equipo azulgrana masculino militaba un sueco que no se adaptó, pero que dejó huella. María González recibe el apelativo por Ibrahimovic, aunque lo suyo es luchar y marcar goles para Osasuna


Actualizado el 05/02/2021 a las 06:00
¿María o Ibra? Ibra. La delantera de Osasuna está muy cómoda con un apelativo que le pusieron de jovencita al llegar al Barça de Ibrahimovic y así se le conoce desde entonces en el mundillo futbolístico. Cosas de la vida, no es la primera Ibra que llega a Tajonar. El año pasado, la turca Kader Hançar, que acumuló un infortunio tras otro en Pamplona, también se hacía llamar así. Está claro que la personalidad y el estilo de la estrella sueca es referencia para muchos y muchas futbolistas, y para María González, la catalana que llegó esta temporada para aportar altura y presencia en el ataque rojillo no esconde ese paralelismo, salvando las distancias.
“Me llaman así hace muchos años, coincidí en el Barça con Ibrahimovic y por sus características, delanteros, altos, estilo parecido... Había otra María en el equipo, con la broma empezó una a llamarme Ibrahimovic y así se quedó. Tenía 13 o 14 años. Al principio no pensaba que se iba a extender ese apodo, porque era una tontería, pero ahora me llaman María y a veces no me vuelvo. Ibra es un nombre que me gusta”, explica la delantera catalana.
A pesar de esa similitud, María bromea con una diferencia: el carácter. “Creo que no nos parecemos en eso”, afirma.
DEL CORNELLÁ A OSASUNA
Ibra, nacida en Barcelona, empezó a jugar al fútbol en el colegio, siguiendo los pasos de su hermano mayor. “Mis padres pensaban que sería una tontería de dos días, pero con la broma me empezó a gustar bastante. Estuve dos años jugando al fútbol sala. Luego me fui al Cornellá, dos años, y a un equipo de mi barrio a jugar con chicos hasta los 12 años, que fiché por el Barça, que fue mi primer equipo femenino”, resume Ibra.
A partir de ahí, empezó a engrosar su trayectoria, fue llamada a la selección catalana, con la que ganó dos campeonatos de España y a la española sub-15 y sub-17. Se marchó al San Gabriel, al Levante Las Planas, dos años en Suecia y en el EDF Logroño, con el que consiguió el ascenso. De ahí fue al Alavés, su paso previo a fichar por Osasuna.
María explica la evolución del equipo rojillo en esta temporada de cambios. “Al principio, nos sorprendió el reparto de los grupos, mirando cómo habían quedado clasificados los equipos el año anterior. Si ya de por sí era difícil, ahora lo era mucho más. Sabíamos que iban a ser los partidos muy competidos. Pero si lo piensas bien, es lo que te vas a encontrar si el día de mañana subes a Primera. Hay que estar al 100% todos los partidos. Empezamos sin encajar bien algunas cosas, la categoría exige mucho y los rivales son muy duros. Pero ahora hemos entrado una buena racha, con 12 puntos de 12 en 2021, y en esta segunda vuelta el equipo ha demostrado que puede ser un candidato a estar arriba y subir a Primera”, admite.
Sin embargo, la brecha que han abierto esta clasificación no les hace relajarse. “La prueba la tenemos el pasado fin de semana, que jugábamos con las últimas, que no habían ganado ni un partido, y tuvimos que remontar. No te puedes fiar de ningún equipo”, razona, recordando lo importante que es estar a la altura cuando un partido se tuerce. “Veníamos de ganar en el campo del Barça y del AEM y en casa al Seagull, y te da confianza, pero eso no se puede convertir en relajación. Esos partidos son los que tienes que tener cuidado, puedes tener el cartel de favoritas por la clasificación, pero vienes de una semana intensa de domingo y miércoles y te tienes que poner las pilas. Yo estaba segura de que lo íbamos a sacar, porque veía mejor a nuestras jugadoras. No podemos perder una liga en estos partidos”, avisa Ibra.
Entre la primera y la segunda parte frente al Collerense, hubo un abismo. Kakun hizo que el rumbo del partido diese un giro. “Nos dijo que estuviéramos tranquilas, que hiciéramos lo que nosotras sabemos, que llevamos trabajando bien estos meses. Que lo podíamos sacar siendo nosotras mismas, pero sin obsesionarnos que teníamos que ganar sí o sí”, apunta la catalana.
UNA MEDIAPUNTA CON GOL
María ha encontrado puerta estas últimas jornadas, hasta alcanzar las cuatro dianas. “Ahora estoy jugando más de mediapunta y he metido dos goles -ríe-, gracias al trabajo del equipo desde atrás me puedo incorporar al ataque”, explica Ibra, autora de tantos de bella factura. “Cuando juego arriba, estoy más de espaldas a la portería, y ahora estoy de frente. Una virtud podría serla potencia, también el juego aéreo”, reconoce la rojilla, que mide 1,77, muchos más que Sara Carrillo, que ha vuelto a la titularidad con éxito y gol.
“A la vista está. Me entiendo bastante bien con Sara, nos ayudamos mucho en el campo y transmitimos confianza. Sara no estaba teniendo suerte de cara a la portería y ahora ha marcado tres goles en dos partidos. Es una grandísima jugadora, con mucha calidad y muy trabajadora”, analiza.
A sus 23 años (8-1-98), Ibra estudia 3º de Magisterio. “Gran parte del tiempo que tengo lo dedico a estudiar. También me gusta estar con mis amigos, divertirme y reírme”, no hace falta que lo jure, porque tiene la sonrisa siempre puesta en la cara.