Luis Sabalza: “Sueño con ver el nuevo Sadar lleno de camisetas de Osasuna”
Luis Sabalza ha cumplido un sueño, ser el presidente del Centenario con Osasuna en Primera. El mandatario, que acaba su etapa en un año, no podrá ser reelegido de acuerdo a los estatutos. Pero deja la puerta abierta a un cambio normativo. Aún no se lo ha planteado. Prefiere saborear el dulce momento que atraviesa el club tanto en el aspecto económico como en el deportivo


Actualizado el 28/10/2020 a las 10:27
Junto al antiguo Café Kutz, Luis Sabalza se prepara para la foto. Hace frío. Pero la ocasión requiere despojarse del abrigo. Americana y pin de Osasuna, a escena. El Centenario ya es un hecho. Y en Primera. Está de enhorabuena. El presidente ha cumplido su sueño, no sin sobresaltos y con infinidad de frentes abiertos. Comienza la charla. Dentro del Nuevo Casino, a resguardo. Distentido, reflexivo y con una panorámica clara del camino recorrido. De los problemas para estabilizar el club, pasando por el mal trago judicial hasta la reforma de El Sadar. Desde diciembre de 2014, cuando inició su mandato, Osasuna ha vivido una montaña rusa. Sabalza, poco expresivo como él mismo reconoce, ha llevado el sufrimiento y las alegrías en su interior. Dos horas después de empezar la charla con Diario de Navarra hay que ponerse el abrigo. Nueve llamadas de teléfono y unos cuantos mensajes esperan respuesta. No hay descanso. Mientras, este relato del presidente del Centenario.
Su gran sueño era ser el presidente del Centenario con el equipo en Primera. Reto conseguido.
No era una ilusión personal sino que quería que el equipo estuviera en Primera. Parecía una utopía y hemos ascendido dos veces. Era más deseo el hecho de estar en Primera que yo ser presidente.
Tras lograr esa meta, ¿qué es lo próximo?
Mi sueño es terminar el estadio y que se llene con camisetas rojas. Que ese muro y ese estadio guste e impresione a la gente. Lo hemos conseguido para todos. Estoy muy emocionado de que una vez más se constate que tenemos la mejor afición del mundo. Por ello, de todo corazón, sólo puedo dar las gracias por la cifra de socios.
¿De qué está más orgulloso?
De levantar el nombre de Osasuna. De que Osasuna sea querido y respetado y que en Navarra sea lo que nos une.
¿Tiene alguna espina?
No. Y si tengo alguna ya no me duele y no le hago caso. No me gusta que la herida supure. Hay que curar y hacia adelante.
¿Cómo ve a Osasuna en su 100 cumpleaños?
Quizá ahora sea la época en la que más está disfrutando la gente de Osasuna. Recuerdo que la era de Alzate también se disfrutó mucho. Ahora está la televisión, antes no había trascendencia. Osasuna es más conocido y hemos aumentado mucho la masa social. Hay mucha más gente de Navarra identificada con Osasuna respecto a otras épocas.
Se ha conseguido en apenas cinco años.
Era una ilusión y se ha trabajado para ello. Queríamos que Osasuna fuera el equipo de todos, que la gente dijera que es su equipo. No solo ha influido nuestra labor, también la de la Fundación, y los resultados. Todo cuenta. Voy por la calle y me para un montón de gente.
El estadio ha sido un espaldarazo. La gente está ilusionada.
Con el estadio nos encontramos un problema. No tenía licencia de actividad y pedimos un presupuesto para tenerla. Nos íbamos casi a los seis millones de euros para cumplir y además quitábamos localidades. Pensamos que si lográbamos un precio razonable se podían ganar también localidades. Aparte hemos quitado la cubierta y hemos cambiado los asientos. Cuando fui al Camp Nou vi unos asientos viejísimos, da otra sensación. Eso es lo que hemos hecho. Ha tenido una gran repercusión a nivel nacional y local. Queremos que esos asientos se llenen y sea un auténtico muro.
El estadio puede ser la guinda de su mandato.
Pero eso está construido entre todos. Ha sido un proceso de trabajo, pero entre todos. La Directiva podía haber tomado la decisión sin haber consultado absolutamente a nadie y haberlo encargado directamente. Nos pareció mejor que hubiera participación, votó mucha gente. Yo tengo que decir que no le voté. Y sin embargo ha salido vencedor. Estoy contento con lo que ha salido y con cómo lo están haciendo. El presidente estaba equivocado, la gente sabe más (ríe).
La recompra del patrimonio queda en un segundo plano.
Nosotros en los estatutos tenemos una obligación. Tenemos que intentar recomprar el patrimonio, pero si no tenemos dinero no lo vamos a recomprar. Para hacer esta obra habíamos pensado en la recompra, pedimos permiso a la asamblea y nos lo denegó. Probablemente por animadversión por cierta actitud de la Junta. La asamblea es soberana y decidió que no. No pasa nada. El estadio tenía un valor estimado por el Gobierno, que ellos estaban de acuerdo en aceptar. ¿Pero ahora vale lo mismo que cuando lo compró el Gobierno? Mejor no lo tocamos, tenemos 25 años para utilizarlo y ya se verá cuando se acerque el plazo.
¿Y Tajonar?
Es una situación completamente distinta. El estadio es una cesión y esto es un arrendamiento. Entonces el tipo de compra es de otra manera, suponiendo que quisiéramos hacerlo. Tajonar tiene dos fincas, que son realmente tres. Hay una con dos campos de fútbol, los anexos. Cuentan con autorización para utilizarlo como oficinas. Tiene un valor distinto. Hay otra, donde la Sociedad Deportiva Tajonar. Está sin nada. Y luego la propia instalación con los campos. Hay que ver qué nos interesa y hacer compras por partes suponiendo que tengamos dinero.
Interesaría comprar lo que se utiliza.
Eso ya es otra historia. Como son tres fincas es otro planteamiento distinto al del estadio.
¿Tiene marcado el día que acaban su mandato?
Nosotros acabamos el el 17 de noviembre de 2021 creo recordar. De hecho podemos programar la temporada 2021-2022. Pero no hemos firmado más allá, salvo los futbolistas, que eso es otro mundo. Ni patrocinadores ni técnicos.
Usted no podría seguir.
Si no se reforman los estatutos, no.
¿Se van a reformar? ¿Usted quiere seguir?
No sé si voy a seguir o no. Todavía falta un año. No quiere decir que me vaya a presentar, pero en todos los sitios se puede ser reelegido. Aquí no. No me meto. Ahí están los estatutos. No sé si se podrán reformar o no.
¿Tiene ganas de continuar?
De todos modos ni he pensado en la reforma de los estatutos ni en presentarme. Que quede claro. En un año de tiempo pueden ocurrir muchas cosas.
Con el pago de la cuota de 80 euros se ha abierto el debate de si debe separarse entre la figura de socio y abonado, algo que usted ya tuvo en mente.
Ningún club deportivo ha devuelto el abono a los socios. Es decir, si eras del club Natación o del Tenis, el hecho de que no hayas podido ir a la piscina, no supone que devuelvan la cuota. Porque son socios. Nosotros pensamos que la gente estaba necesitada. Había una parte de socio y otra de abonado. Lo lógico era que no se devolviera a los socios, pero pensamos que podíamos ayudarles devolviendo una parte del dinero. Se hizo esa cuota de 80 euros para gastos del club. Nosotros hicimos una campaña diciendo que lo devolvíamos y dábamos opciones para que fuera al femenino, la fundación o la base. Esta Junta Directiva ha actuado con buen criterio, al que ha querido se le ha devuelto. Hemos hecho transferencias de 6,50 euros.
¿Pesaron en parte las críticas suscitadas por la no devolución y el planteamiento de poder perder parte del abono si la temporada transcurría a puerta cerrada?
Nos dimos cuenta cómo funcionaban los demás. Por ejemplo, el Real Madrid no devolvió la cuota de socio, sino lo que corresponde al abono. Yo siempre era partidario de separar entre socios y abonados. No se quiso poner en los nuevos estatutos. Los socios de número son los que tienen abono. Nunca hemos hablado de si el socio paga más que el abonado, ese es otro debate distinto. Nos está ocurriendo que hay socios con tres y cuatro tarjetas. Esas personas solo tienen un solo voto para ejercer su función de voto. ¿El resto qué son? Abonados porque no tienen esos derechos.
¿Han pedido explicaciones por la camiseta conmemorativa del Centenario, igual que la de España, a la empresa que las comercializó?
Nuestra camiseta salió antes que la de la selección española. Creo que quienes deberían pedir explicaciones en todo caso son ellos. Hicieron la misma que Osasuna. Da rabia porque no es exclusiva. Cuando la hicimos no sabíamos que la selección española la iba a copiar.
Cumple casi seis años como presidente. ¿Cómo fue ese camino hasta el cargo?
Estaba de Defensor del Socio. Cuando se presentó Zabaleta contra Archanco, yo iba con él. Me parecía que era conveniente un cambio. El señor Archanco nos ganó democráticamente y no quiso que yo fuera Defensor. Lo entendí perfectamente. Y un grupo que estábamos en aquella candidatura mantuvimos cierto contacto. Éramos compromisarios. Cuando Archanco se fue nos encontramos con que en Osasuna no había nada. Hubo que sacar un decreto para nombrar una Junta Gestora. Yo estaba en ese proyecto de Gestora que se presentó. Por otro lado estaba Maquirriain. Propuse que hiciéramos una candidatura de consenso pero no salió.
Empezó la etapa de la Gestora.
Querían que yo estuviera, pero no me pareció conveniente. Fue el 20 de junio aproximadamente y tenía las vacaciones programadas para el 24. No me pareció correcto ser de la Junta y marcharme. Luego la Gestora discutió y los que estábamos en ese lado, como nadie quería postularse, me dijeron que fuera yo. Me presenté.
Coincidió con Izco y Archanco recientemente en el juzgado. ¿Hablaron?
No, con el único que hablé fue Txuma Peralta, con quien no había estado. Me dio recuerdos para mi hija, él había estado en la Clínica, donde le hicieron un transplante de riñón, y mi hija trabaja allí. A ellos solo les saludé. No estoy conforme con la resolución.
¿Por qué?
Les han dado una gran rebaja por pago...
Y lo ha pagado Osasuna.
Me parece bien ¿eh? Correctísimo. En el juicio anterior (corrupción deportiva) les ofrecimos un acuerdo y no quisieron.
¿Qué les ofrecieron?
Que la deuda la pagaran a partes iguales. Eran 2.400.000 euros sin justificar y queríamos que cada uno asumiese la parte que les corresponde. Todo esto de estar en los juzgados tiene una trascendencia grande. No se entra en la letra pequeña, Osasuna está en el juzgado. La gente no lee la noticia, no lo desmenuza. En todas las comidas de directivas intentaba explicarlo, Osasuna era víctima.
¿Es lo que más le duele?
Sí. Y que tengamos que pagar una multa de 1.400.000 euros cuando no lo paga nadie... Solo Osasuna. ¿Por qué? A una empresa le condenan a pagar eso y desaparece porque crea otra similar que hace la misma labor pero con otro nombre. Aquí sigues siendo Osasuna, con el mismo NIF. Hay muchos equipos que han cambiado el nombre. Entiendo que esa multa tiene que ser así.
De aquellos meses pasados, ¿qué día se le queda marcado del caso judicial?
Las veces que ha salido Osasuna durante la instrucción como un ente negativo. Te queda una tristeza enorme de que salga así en los periódicos. Aquí enseguida la gente lo entendió pero no fuera de Navarra. Fue algo que hicieron en nombre de Osasuna unas determinadas personas.
¿Con qué presidentes tiene más afinidad?
No he tenido broncas ni comentarios con nadie, me llevo bien con todos.
¿Con Florentino también?
Sí, en las distancias cortas es un hombre muy asequible. La magnitud del Real Madrid es distinta, él es muy agradable. En la junta del Madrid hay uno de Santesteban que viene siempre. Gumersindo Santamaría, que lleva la sección de baloncesto.
¿Qué tal con Tebas y Rubiales?
Tengo buen trato con Tebas y con Rubiales. Pero reconozco que se tienen que sentar a hablar detenidamente de algunas cosas. El fútbol es la federación, pero LaLiga es otro mundo. Las luchas por los horarios me parecen un absurdo. ¿En qué perjudica al fútbol modesto que haya fútbol el viernes y el lunes? No lo entiendo. (Lo dijo antes de la decisión del CSD). Cada uno es muy libre. Si no admitimos los horarios de los partidos, estoy de acuerdo, pero eso supondría que habría que jugar todos los partidos a las cinco y otro a las nueve. Pero eso ha cambiado en todo el mundo. Creo que el viernes a la noche es un buen horario para jugar partidos de fútbol. Otra cosa es que no me parece bien que esos partidos solo los juguemos unos y no todos.
Luis Sabalza Iriarte celebró este viernes su 73 cumpleaños. Un día antes que Osasuna, como señal de que sus caminos estaban destinados a encontrarse. Criado en su querida Sangüesa, es el primero de los cinco hijos de Valeriano y María Jesús. Luis es un hombre tranquilo, cercano, bromista e interesado por quien tiene enfrente. La normalidad le ha acompañado. Dejó el pueblo tras acabar la escuela para seguir estudiando en el seminario, en cuyo equipo jugó de portero. Hizo el Bachillerato en el Ximénez de Rada. Consiguió un puesto en la CAN de Sangüesa, empleo que compaginó con la carrera de Derecho en la UNED. Obtuvo la Licenciatura en seis años. Sacaba notas brillantes como estudiante.
Llegó a Pamplona en 1971 para formar parte de la Asesoría Jurídica del banco. Tuvo tres hijos. Luis, abogado; Pablo, encargado de actividades culturales en El Corte Inglés de Las Palmas y escritor; y Ana, enfermera de la Clínica Universidad de Navarra. Nunca ha perdido un estrecho contacto con el pueblo. Allí entrenó a un equipo de baloncesto femenino y sus lazos han sido en múltiples facetas culturales. Con su cuadrilla recuperó hace cuarenta años el Auto de los Reyes Magos, donde ha actuado siempre de rey negro, que allí se llama Melchor. También ha colaborado en teatro y su vinculación con Sangüesa pasa además por la comida de los quintos a la que nunca falta. Le gusta el cine, mejor si es una policíaca o histórica, leer y el teatro. Ha hecho el Camino de Santiago a pie.
Con 55 años, la CAN le prejubila y se dedica a ejercer la abogacía por libre, en su bufete propio, pero sobre todo por entretenerse, no por ambición. Es un enamorado de la abogacía, labor que ha ejercido también de manera altruista. Son muchos los clientes a los que no ha cobrado, rasgo este de su vena solidaria que resalta en otras facetas de su vida, donde destaca su devoción por el Derecho y Sangüesa. Entrañable, buena persona... Así le definen en su círculo. No tiene reparo a pararse con cualquiera en la calle. No es vanidoso ni presumido por haber comido con Florentino Pérez. Salpica humor suyo en la respuestas.
Lugar preferente ocupa en también Osasuna, al que vio jugar en campos de tierra. Luis Sabalza acumula 40 años de socio. La pasión rojilla corre por sus venas. Por eso se explica un viaje desde Ceuta a Pamplona para ver a Osasuna cuando hacía la mili o el paso que dio para ser Defensor del Socio, una figura inédita hasta entonces. “Me empecé a involucrar en Osasuna por un compañero mío de la Caja, Condón Úriz (directivo con Javier Miranda). Me dijo que iban a crear la figura del Defensor del Socio”, cuenta sobre su salto al club.
Pasó de anónimo a mediático al ocupar el sillón presidencial, cargo que le ha costado lágrimas de tristeza y alegría, y hasta dinero. De su bolsillo tuvo que cubrir los intereses de parte del aval cuando entró en un club destrozado en 2014. Suma experiencia para el mando. Ha sabido rodearse bien.
Desde dentro de la entidad y desde fuera, Sabalza echa la vista atrás, reflexivo y concentrado, y colecciona recuerdos entrañables. El presidente tiene una memoria prodigiosa.
¿De dónde viene su afición por Osasuna? ¿Cuándo empezó a seguir al equipo?
Siempre lo he sido. Cuando estaba en Sangüesa casi era más seguidor a través de Diario de Navarra cuando escribía el Conde Calixto. Cuando vine a vivir a Pamplona ya me hice socio, en el año 79-80.
¿Recuerda su primer partido?
No me acuerdo del primero. Recuerdo un partido que estando en la mili vine en invierno. Era la Copa y jugaba Osasuna contra el Elche. Hacía un frío horroroso. Estaba en Ceuta. En el descanso pusieron la música del Casa Shop, era una canción con la que había que saltar.
¿Dónde se sentaba?
Siempre he estado en Grada Lateral, al principio en Gol Norte y luego más centrado.
¿Qué Osasuna le marcó?
Yo estaba en el seminario. Un día vino Osasuna a jugar contra los seminaristas en un campo de tierra. La primera alineación que recuerdo era: Justo o Gerrika de portero, creo que Justo. Michel, Salvador, Zubiaurre, Zoco y Carlos, Serena, Ormaeche, Fusté y Ribada. Fue el año siguiente de la marcha de Félix Ruiz al Real Madrid. Me acuerdo de esa alineación. Luego salió Zoco.
¿Quién era su ídolo cuando seguía a Osasuna como aficionado?
El jugador que más me ha impresionado en Osasuna ha sido Sammy Lee. Me parecía un gran futbolista, un poco diferente de lo que teníamos por aquí.
El ambiente ha cambiado en el fútbol.
Me acuerdo del partido contra el Mallorca porque si no bajábamos. Ganamos 1-0 con gol de Palacios y estábamos como sardinas en lata.
¿Solía viajar?
A veces sí. Donde más he ido ha sido Zaragoza, Logroño y Barcelona. Una vez fui y volví en coche con litera. Para ir al día siguiente a trabajar. Reconozco que no iba a Madrid a ver los partidos ante el Pegaso como me cuenta alguno.
¿Era de los que se enfadaban si perdía Osasuna?
Compraba La Goleada lo primero de todo (ríe). No he llegado a ser como un notario, que ya falleció, que cogía el coche y se ponía la radio porque se ponía muy nervioso. Osasuna se lleva dentro. No he sido nunca excesivamente expresivo en el campo.
¿Cuál ha sido su mayor alegría?
Me acuerdo de varias cosas. El ascenso a Primera con Miranda y el gol de Trzeciak, el viaje a Burdeos y el gol de Nekounam aquí en la vuelta.
En ese sí que se expresaría...
Sí, sí. Ha habido variadas alegrías. También cuando estaba en Segunda e iba con mi hija pequeña a ver el fútbol.