

Actualizado el 15/04/2020 a las 09:19
Osasuna no va tomar la directa como han querido hacer por su cuenta la Real Sociedad y el Fuenlabrada de Segunda. Los jugadores van a seguir trabajando en sus casas como lo han hecho en este mes de confinamiento y mínimo les quedan otras cuatro semanas así. Es el escenario que contempla LaLiga y que se sigue con atención desde Pamplona.
El plan que se le ha hecho llegar a la entidad rojilla es reanudar la competición en el mejor de los casos el fin de semana del 6-7 de junio, pero antes habría que cumplir con un periodo lógico de adaptación. Se va a necesitar tiempo para recuperar el ritmo y tener mucho cuidado con las lesiones. Es decir, desarrollar una especie de pretemporada que debe durar tres semanas, por lo que los entrenamientos en Tajonar como pronto volverían el 15 de mayo.
Javier Tebas, presidente de LaLiga, manejaba hace una semana otra fecha de reaparición, el 29 de mayo, pero viendo que la mejoría de la crisis sanitaria está siendo muy lenta, los ojos ya se ponen en el escenario del 6 de junio.
A partir de ahí, se jugaría en fin de semana y entre semana ocupando el mes de julio y siempre a puerta cerrada, aplazando el inicio de la temporada que viene a mitad de septiembre.
La situación de la pandemia en España irá quitando hojas al calendario. Será el Consejo Superior de Deportes (CSD), por medio de Sanidad, quien marque las restricciones. El estado de alarma oficialmente está decretado hasta el 26 de abril, pero va a ser prorrogado. Hay medios que apuntan a la posibilidad de que si se suavizan las normas, los equipos podrían comenzar a entrenar el 1 de mayo, pero qué duda cabe que a falta de quince días es complicado que sea así por los tristes datos de contagiados y fallecidos por coronavirus que se dan a conocer a diario cada mañana.
Lo que no va a hacer Osasuna es forzar ninguna situación. Para retornar cuanto antes, La Real Sociedad ha querido volver esta semana a sus instalaciones de Zubieta y que sus jugadores trabajaran de forma individual, pero se lo prohibió el CSD.
También ha levantado ampollas la idea del Fuenlabrada de que sus jugadores fueran a su estadio este lunes a someterse a unos controles de grasa, un extremo que neutralizó igualmente el CSD con una advertencia.
“No es el momento de que abran la puerta a un equipo ya que, de ser así, al día siguiente tienes a otros siete haciendo lo mismo”, sentenció el lunes con criterio un icono de la Segunda División, el ex delantero rojillo Nino.
El rápido acuerdo firmado con los jugadores ha despejado el horizonte de lo que puede suceder, que no se jueguen las once jornadas. En ese escenario, la plantilla renunciará al 20% de sus salarios, lo que equivale a cerca de 5 millones de euros. A ello se sumarían los 3 millones de beneficio que tiene previsto el ejercicio del club y así paliar de formar global esta situación de emergencia. Asimismo, ha sido fructífero el acuerdo alcanzado con los trabajadores.
El club no saldría perjudicado en ningún caso al apostar por la fórmula del condicionante de la suspensión de los partidos, un mecanismo adoptado después por la mayoría en la categoría.
Osasuna, que como todos tiene cobrado el dinero de la televisión hasta el 31 de mayo, fue el primero que anunció esta estrategia después de los ERTEs de cinco clubes.
Tampoco hay que olvidar la tranquilidad que da contar con un amplio colchón por la permanencia en el caso de que se volviera a jugar y que si se cancela todo, no habría que temer ninguna resolución sobre los descensos.
Es sabido que en los primeros días los jugadores deberán llegar a Tajonar cada 15 minutos para evitar cualquier contacto y frenar los contagios. O que no podrá entrar a su casa nadie ajeno al equipo y no se podrá salir a la calle sin una causa de fuerza mayor. Ni el jugador ni las personas que vivan con él. El club hará llegar los alimentos a la primera plantilla.
Pero ahora se han añadido más normas como la de “proceder a la desinfección del coche de los jugadores mientras permanezcan en las instalaciones”.
Tres grupos de ocho jugadores formarán otra fase del plan, que contempla múltiples vestuarios. Por tanto, habrá tres turnos para no coincidir. En ese punto, LaLiga insta a los clubes a que se comiencen a alojar en hoteles de concentración. Osasuna ya está tanteando opciones por si se da el caso.
200 personas de aforo
Respecto a los partidos, el protocolo dice que solo podrán entrar como máximo 100 trabajadores acreditados por el club local y no habrá restauración, taquilla o protocolo. Están los miembros de seguridad, sanitarios o mantenimiento por ejemplo.
El Gobierno limitaría a 200 personas el aforo en los estadios, que albergarían los partidos a puerta cerrada. Están incluidos los componentes y técnicos de las plantillas. “Podrán acceder los jugadores convocados, el cuerpo técnico, empleados, un máximo de tres personas de alta dirección y cualquier miembro de la junta o consejo, y los no convocados que acrediten su condición”, dice el informe.
Sin periodistas
En cuanto a los medios de comunicación, solo podrán entrar el personal de la señal de la producción de televisión, un fotógrafo oficial del club y miembros de redes sociales, televisión y web. Además, personal de la empresa de recopilación de datos Mediacoach, profesionales de la U televisiva, personal del VAR, director de partido de LaLiga y fotógrafo de LaLiga, que enviará las imágenes a los medios a través de la agencia Efe. La circular prohíbe las ruedas de prensa y la zona mixta. Sí habrá manifestaciones de técnicos y jugadores a la televisión que ofrezca el partido.
Entre los clubes de LaLiga hay sin embargo alguna discrepancia con el deseo generalizado, que es el regreso del fútbol lo antes posible, siempre que lo autoricen las autoridades sanitarias. “Tenemos que estar todos en lo mismo. No se debería jugar más. Un equipo como el Extremadura no puede tener 15 vestuarios ni un hotel para nosotros”, proclamó ayer Manu Mosquera, el entrenador del club que es antepenúltimo en Segunda y está a cuatro puntos de la salvación en la categoría.
La FEF articulará una ronda de contactos a través de los presidentes de las territoriales para conocer todas las sensibilidades de los agentes del fútbol y que se pondrán en común la próxima semana en una nueva comisión de presidentes, según anunció este martes el organismo que lidera Rubiales.
En esta situación excepcional, no habría descensos en la presente temporada. En este sentido, se trabajarían los mecanismos oportunos para incrementar el número de equipos por grupo o creación de nuevos grupos con una vigencia máxima de tres o cuatro temporadas hasta que se acometa de manera planificada la pertinente reestructuración que convierta en élite las competiciones no profesionales mediante un equilibrio económico sostenible y adecuado”, desveló la FEF a través de un comunicado público.
Dicho mecanismo no sólo se llevaría a cabo en Segunda B y Tercera, sino también en las competiciones de ámbito estatal del fútbol femenino y fútbol sala, así como en todas las competiciones estatales de la categoría juvenil. Respecto a las categorías inferiores también se abre el debate sobre cuál es el modelo idóneo para la finalización de las competiciones, “partiendo de una premisa que está por encima de las competiciones, como son los estudios de los futbolistas y su salud y la de sus familiares, dando opción si así se acuerda a dar por finalizadas las competiciones”.