AT. REVELLÍN 0-5 OSASUNA FEMENINO
Osasuna femenino no da opción a sus rivales y se alza con el título
Las rojillas golean al Revellín con una exhibición, ganan la Liga y entran entre las ocho que optan a la Liga Iberdrola


Actualizado el 22/04/2019 a las 08:29
Hace un mes y una semana, José Luis Garde era un señor anónimo. El padre de una futbolista que llevaba toda la vida luchando para recoger los frutos de su abnegado trabajo, como muchos otros padres de muchas otras hijas futbolistas. Pero él es el padre de la capitana de Osasuna. A la capitana se le ocurrió el 14 de marzo darle una sorpresa a su padre, una camiseta con el nombre de Mai Garde en la espalda, y la emotiva reacción de José Luis ya es historia. Ahora, más de 3,1 millones de personas conocen a José Luis y lo que siente por su hija. Lo que ha apoyado a Mai para que esté ahí, con el brazalete, liderando a Osasuna. Al equipo que ayer, por fin, José Luis, se proclamó campeón de Liga y logró el acceso al playoff de ascenso a Iberdrola.
Ayer, José Luis, otra vez, estaba viendo a Mai, en un campo pequeño, con 250 espectadores en la grada, más incluso de los que suelen ver a las futbolistas rojillas, pero muchos menos de los que han disfrutado de ellas en El Sadar. Ellos están siempre. Y, como el padre de la capitana, todas las familias que han acompañado a sus jugadoras contra viento y marea. Allí estaban, en el sitio y el momento crucial de sus vidas. En La Estrella, el campo del Calasancio de Logroño, con una pequeña grada, un bar y poco más. Pero, desde ayer y para siempre, el lugar donde Osasuna Femenino fue campeón.
Había un ingrediente en el partido que nadie preveía. Sólo Mikel Bakaikoa, que es el que manda. Decidió que en el partido clave iban a jugar cuatro jugadoras que no venían saliendo de inicio. Una sorpresa, sí, porque cambiar a la portera, a una pivote, y a dos mediapuntas es mucho cambiar. Pero la jugada le salió perfecta.
Las menos habituales rayaron a un nivel sobresaliente, con especial mención a la bigoleadora Izaskun Leoz, que protagonizó un partidazo, pero en el que todas brillaron. También las que jugaban casi siempre. En este equipo, y en eso se parecen a sus compañeros de club, la que sale aporta y no se notan las ausencias.
Así pues, con Jaione en la puerta en lugar de Maitane, Vanessa en la medular por Valeriano, Leoz por Lorena Herrera como enganche y la banda derecha para Iara Lacosta en lugar de Miriam Rivas, el once rojillo salió con motivación extra. En sus rostros se notaba la tensión previa, pero pronto llegaron las sonrisas.
Unas soberbias Patricia Zugasti y Sara Carrillo volvieron loca a la defensa del Revellín en un inicio abrumador. Hasta que el fruto llegó en forma de penalti claro a Sara. La pequeña gran delantera de Arnedo fue derribada y voló por los aires en plena carrera. Debió ser roja para la portera local, María, pero se quedó en amarilla.
En el penalti, a Sara no le tembló el pulso de la responsabilidad. Zambombazo y 0-1. Lo que hacía falta para soltar los nervios. Minuto 13 y el partido se encarrilaba. A partir de ahí, todo fue rodado.
Hasta Oihane se animó al festival ofensivo y se topó con el larguero. Habría sido estupendo que la veterana del equipo, un ejemplo de regularidad y hegemonía en el campo, marcase. Pero su gran remate se estrelló con el travesaño.
Fue el preámbulo de un 0-2 cantado. Izaskun Leoz, insuperable ayer, combinó con Sara y la atacante rojilla, dando espectáculo, elevó el balón ante la salida en vano de la meta local.
En Vitoria, el Alavés iniciaba también su goleada al Oiartzun, pero poco importaba porque en La Estrella todo iba de cine. Tanto, que Iara Lacosta hizo el tercero con un disparo que no atrapó María.
La tensión había desaparecido de los rostros de las jugadoras ayer de negro. Josune, Mai, Vanessa, Patri... todas sonreían. Estaban disfrutando. Veían la meta soñada al alcance.
La árbitra señaló el descanso y el beso en la cara entre Sara Carrillo y su compañera Iara lo decía todo. Estaban felices de cómo estaban jugando. Vanessa se sorprendía al ver a unas amigas que habían ido a animarla. ¿Qué hacéis aquí?, les preguntó sonriente y natural como es ella. Pues verte ganar la Liga, Vanessa. Verte ganar la Liga.
Jaione no había tenido trabajo, aunque estuvo siempre atenta a los intentos lejanos de las locales. Lo que sí siguió ocurriendo es que Osasuna quería más goles. Llegó la tercera madera, de Leoz. Nuevo larguero para la pamplonesa.
Quedaba el tramo final, donde se destapó una Izaskun Leoz letal con dos goles, uno de ellos de cabeza, que redondearon el resultado, el liderato, el campeonato y el acceso a la Liga Iberdrola. Ya tienen un ascenso en el bolsillo, a Primera B. Ahora van a por el otro. La grada coreó a sus jugadoras. Se lo merecen.
El Alavés también goleó, 7-2. Pero sólo hay un campeón y es Osasuna.
Osasuna Femenino 5: Jaione, Oihane Gil, Josune Urdániz (Tellería, m. 63), Mai Garde (Marian Pueyo, m. 68), Garazi Facila (Uxue Astráin, m. 58); Lidia Alén, Vanessa; Iara, Izaskun Leoz, Patricia Zugasti (Lorena, m. 74); Sara Carrillo.
Goles: 0-1 (m. 13): Sara Carrillo (p). 0-2 (m. 24): Sara Carrillo. 0-3 (m. 33): Iara. 0-4 (m. 79): Izaskun Leoz. 0-5 (m. 85): Izaskun Leoz.
Incidencias: 250 espectadores en el campo municipal de La Estrella de Logroño, la gran mayoría seguidores rojillos.

