Enfriar un volcánico Logroñés-Osasuna, uno de los logros "olvidados" de Miranda
Las amenazas de los 'Gaunas Sur' en los días previos calentaron el derbi del 29 de marzo de 1998, pero la labor de Miranda contribuyó a apaciguar los ánimos


Publicado el 27/03/2019 a las 20:23
Una de esas gestiones más recordadas -aparte de las estrictamente deportivas- de Javier Miranda como presidente de Osasuna fue su contribución a enfriar los ánimos en las horas previas al derbi Logroñés-Osasuna que se disputó el 29 de marzo de 1998 en Las Gaunas.
El choque estuvo precedido por las amenazas a los aficionados de Osasuna publicadas por la peña 'Gaunas Sur' en su cuadernillo mensual. La coartada para lanzar esas amenazas fueron los "insultos en el partido de la primera vuelta a jugadores del Logroñés, a la Virgen de Valvanera -patrona de La Rioja- y a San Mateo". "En El Sadar no sólo eran los gorrinos los que se metían con el Logroñés, Valvanera o San Mateo, sino todo el estadio", añadía.
"Debemos esperar con ganas ese partido porque seguramente marcará un antes y un después en la gloriosa historia de Gaunas Sur", finalizaba el polémico artículo.
La agrupación de peñas del Club Deportivo Logroñés publicó como respuesta un comunicado dirigido a los aficionados navarros en el que, entre otras cosas, decía que "el llamado grupo ultra 'Gaunas Sur' representa un mínimo sector radical de la afición y no representan a la verdadera afición que tiene nuestro Logroñés".
No obstante, el partido fue declarado de alto riesgo y el medio millar de aficionados de Osasuna que se desplazaron a La Rioja estuvieron en todo momento rodeados de policías encargados de su seguridad. Por suerte, apenas se dieron incidentes durante el partido, salvo la expulsión del estadio de tres aficionados rojillos.
Miranda, al final del choque, no escondía en su cara la preocupación con la que había vivido aquella jornada. En varias ocasiones dialogó con miembros de algunas peñas rojillas y de las fuerzas de seguridad. Su deseo era evitar la excesiva presencia policial en el estadio, pero no lo vio cumplido. Aún así, se sintió satisfecho por la falta de incidentes.
"Estoy contento con nuestra afición. He estado comiendo con el presidente del Logroñés, mi madre es de Quel (La Rioja) y les tengo un cariño especial. Me gustaría que cambiara
esto, pero creo que se toman demasiadas medidas. No parece un pártido de fútbol. He estado dialogando con la policía para que hubiera menos presión. Algo hemos conseguido pero no puedes evitar que alguno se eche un kalimotxo de más y te la arme", recogía la crónica de Diario de Navarra de la época.